jueves, 12 de junio de 2014

Una imagen vale mas que mil palabras



Recibimos varios mails comentando el programa PPT sobre la situación de la policía, si bien se pude tener distintas opiniones sobre el contenido editorial del programa, los hechos mostrados son indiscutibles y no hacen mas que mostrar una realidad que se oculta desde los discurso oficiales. Quizás por eso se pretende municipalizar la policía, para transferir el problema a los municipios. Les adjuntamos el enlace a parte del programa que fue subido a YOUTUBE.





Es increíble como se cae el discurso de Scioli sobre la inseguridad, las imágenes que en realidad son hechos nos muestra algo que estamos diciendo desde que comenzaron nuestros estudios sobre seguridad, no hay una dirigencia política con capacidad de implementar una política de seguridad. Sacan leyes, decretos dan discursos pero no se ponen al frente del problema y le dejan todo a la policía, que me recurda a la descripción que hacía Martín Fierro sobre los cantones de frontera, ayer eran los gauchos sometidos a la ley de leva, hoy son los policías que tratan de cumplir como pueden con una misión cada ves mas compleja y riesgoza.

domingo, 25 de mayo de 2014

Scioli parece querer armar un INDEC de la inseguridad



Días atrás el gobernador Daniel Scioli, dio una conferencia de prensa donde expuso los resultados de las medidas adoptadas en materia de seguridad y justicia, los resultados que señaló fueron:

- 18.000 procedimientos realizados
- 13.000 delitos esclarecidos
- 164 enfrentamientos
- 35 delincuentes abatidos
- reducción de asaltos (de 4300 a 3400)
- 1500 armas secuestradas
- 15.000 personas puestas a disposición de la justicia
- 1.500 procedimientos contra narcotráfico
- 123 operativos contra motochorros
- 333 aprehendidos en los operativos anteriores
- 121 motos expropiadas
- 73 armas incautadas

Si analizamos estos números fríamente, podemos ver que se creó un nuevo INDEC de la inseguridad, con números que sirven para armar un discurso pero no para cambiar una realidad que este gobierno provincial no puede controlar.
Hagamos un análisis matemático y político de las cifras que dio el gobernador

1.- Los 18.000 procedimientos realizados en 45 días son 400 operativos por día, si calculamos la fuerza policial según el número dado por el ministro en 40.000 efectivos operativos, se utilizó solo el 10% de la capacidad disponible en al fuerza policial para realizar operativos. El número ahora no parece tan grande en relación a la capacidad disponible.

2.- Los 13.000 delitos esclarecidos son solo el 2% del total de delitos denunciados en 2013, según los datos dados por la procuración de la suprema corte de la provincia (casi 695.000), si se proyectase esa tendencia al resto del año tendíamos solo un 16% de los delitos denunciados esclarecidos. Pero como se denuncia la mitad de los delitos cometidos (en una aproximación my optimista) 

3.- Respecto a los enfrentamientos y delincuentes abatidos, son datos que no se debe analizar ya que el enfrentamiento con un delincuente es algo que no debe buscarse, sino que ocurre, y no puede indicárselo como algo bueno, pues es el fracaso del verdadero objetivo que debe ser reducir y aprehender a un delincuente; y no enfrentarlo y abatirlo. Esto solo pone de manifiesto un costado facistoide de las políticas de seguridad que se están llevando a cabo.

4.- Respecto a la reducción de asaltos no se indicó como se obtuvo ese indicador, ya que debería tomarse un período mas largo de tiempo y una estadística completa de delitos, para ver si hay una fenómeno temporal, un desplazamiento de la modalidad delictiva o una efectiva reducción del delito señalado.

5.- Las 15.000 personas puestas a disposición de la justicia, no se indica si fue por delitos cometidos en este año, el año anterior, si registraban pedido de captura, si están en calidad de imputados o de sindicados. Esto también me llevaría a preguntarme si hay capacidad carcelaria para esa cantidad de detenidos, o si solo declararon y quedaron el libertad. También podría podría pensarse con mala leche que se arrearon perejiles para crear número, pero no hay suficiente información para saber a que obedecen los arrestos, por otra parte la cantidad total de imputados que reporta la procuración de la provincia respecto del total de las denuncias de delito  mantendría las proporciones entre delitos esclarecidos (los 13.000) y los imputados (15.000).

6.- Respecto a la cantidad de armas secuestradas (1.500) en 18.000 operativos arroja un arma secuestrada cada 12 operativos. O se realizaron muchos operativos contra delitos menores o su eficacia para hallar armas es muy baja. Lo mismo puede concluirse respecto a la cantidad de detenidos, solo un arma por cada 10 detenidos a disposición de la justicia (esto último me lleva a reforzar mi suposición sobre el arreo de perejiles).

7.- Los 1.500 operativos contra el narcotráfico, no reportan traficantes detenidos de cierta importancia, ni responsables de las estructuras de narco-lavado de dinero; por lo que parece que su eficacia fue baja para obtener resultados de alto impacto en las estructuras delictivas, incluso dada la relevancia de este tipo de delito, solo 8 de cada 100 operativos se realizaron contra este tipo de delito, y por los resultados mostrados la mayoría deben haberse hecho contra vendedores callejeros (nuevamente perejiles).

8.- Respecto a los operativos contra moto chorros fueron menos del 1% del total de operativos realizados a pesar de ser los mas sencillos de realizar, sus resultados deberían contrastarse contra la cantidad de personas identificadas y vehículos inspeccionados. Por otro lado las detenciones en estos operativos son solo 1 de cada 50 detenidos y 1 de cada 20 armas secuestradas; también llama la atención que se secuestraron 121 motos y se detuvo a 333 personas, 3 personas por moto. Este último dato puede no ser claro ya que no hay muchos detalles de los números.

En síntesis, los operativos realizados en función de la capacidad operativa existente no fue de la magnitud que parecería frente a una emergencia de seguridad, el número de delitos esclarecidos y personas detenidas no aumentó significativamente respecto de valores históricos. Se pone de manifiesto una dinámica represiva mas que preventiva y se pretende justificar la falta de resultados con números que no resisten un análisis detallado. Queda además, el hecho de presentar como resultado el número de delincuentes abatidos, algo mas próximo a los linchamientos que a la generación de un clima de seguridad ciudadana.                  
  
                           











domingo, 18 de mayo de 2014

Tecnología mal empleada


No es nuevo decir que soy un crítico de como se implementan las políticas a nivel nacional, provincial y municipal, sobre todo por las contradicciones que generan con las mismas formulaciones políticas. Para poner en claro esto, analizamos algunos casos.
El proyecto de reforma del código penal en primer lugar es un claro ejemplo de contradicciones, se declama desde la conducción política que no debe estigmatizarse la pobreza, que debe respetarse la voluntad de la ciudadanía y que el objetivo de una condena a reclusión es lograr la re inserción del condenado mediante el cumplimiento de la condena y su preparación para tener mas oportunidades cuando termine su condena. En primer lugar el proyecto del código enuncia las propuestas recibidas y las analiza, pero formula un proyecto que difiere sustancialmente de las propuestas recibidas, erigiéndose en el producto de una élite jurídica que solo debate en claustros universitarios de vinculados al estudio del derecho. Esto deja la impresión que el proyecto de reforma del código penal fue realizado ignorando el interés de distintos grupos de ciudadanos vinculados al tema, se formuló de acuerdo a criterios no debatidos previamente por representantes de las distintas expresiones políticas del país, siendo que el código afectará a todos los ciudadanos y deberá ser aprobado por los legisladores representantes de las distintas expresiones políticas. Otra contradicción surge entre la formulación política de no criminalizar la pobreza y la fundamentación del criterio sobre la no criminalización del delito, ya que las condiciones de exclusión en que se crió el criminal fueron las causales que lo llevaron a cometer el delito y no una decisión personalísima, con lo cual reconoce explícitamente que es la pobreza la que lo lleva a delinquir (restaría preguntarse si el caso Robledo Puch obedece a esos postulados). Por último, parecería que el sistema carcelario es algo ajeno al poder judicial y los juzgados de ejecución penal fueran organismos abstractos que no intervienen en las condiciones en que un condenado cumple su pena. Mas aún, proponer que el sistema carcelario no cumple la función de resocializar al reo, obligaría a reformular el funcionamiento de los juzgados de ejecución penal y no suprimir la penalización del delito, algo que escapa a la competencia judicial y es algo político, no jurídico; sobre todo no asumiendo su competencia en materia de ejecución penal. Esto no tiene por objeto discutir el proyecto de reforma del código penal (algo que estamos haciendo en el blog: http://insepu.blogspot.com.ar/2014/04/analisis-de-la-reforma-al-codigo-penal.html ) sino poner evidencia las contradicciones que existen entre las líneas políticas formuladas desde el gobierno y las acciones supuestamente “técnicas” que apoya o promueve.
Podemos ahora analizar algo mas “técnicamente duro”, en materia de seguridad se propone que los motociclistas usen un chaleco identificatorio con el número de la patente y también se les prohíbe circular por ciertas calles (céntricas), las mismas propuestas surgen de los gobiernos provincial, CABA y varios municipios. Quienes propugnan tales medidas para “garantizar la seguridad” cometen no solo errores procedimentales sino que entran en contradicción con las políticas que dicen pretender implementar. Dediquemos algunos párrafos a los errores procedimentales, el primero prohibir la circulación de motos o forzar una identificación de quienes conducen genera mas problemas a quienes no cometen delitos, ya que el delincuente copiará el número de algún cadete, poniendo en serios problemas al trabajador y dándole un nivel de impunidad adicional (para quienes argumenten que se puede perseguir mejor al delincuente por el chaleco y su número, basta que el delincuente use una chaleco arriba de otro, se saque el chaleco con el que cometió el ilícito y se quede con el que lleva abajo, que hasta puede ser legal). Tampoco que circule un solo conductor por moto evitaría cierto tipo de delitos que requiere huir los mas rápido posible, dos delincuentes puestos en combinación actuarían uno cometiendo el ilícito y el otro como apoyo, dejándole el vehículo a su disposición para que huya (incluso puede pretender que se lo robó y dar detalles que confundan a la policía). Por último, evitar que se cometan cierto tipo de delitos en un determinado sector (micro centro , o áreas urbanas) no evita que se cometan en otros sectores (áreas peri urbanas). Se podrían detallar mas errores sobre esta propuesta, pero volvamos a la contradicción, el uso de motos para cometer ciertos ilícitos se basa en que no hay control real sobre las motos que circulan, ya que si hubiera un control efectivo nadie cometería un delito con su moto o una moto registrada a su nombre y circular con una moto robada o adulterada, no sería posible. Es la falta de control sobre las motos lo que genera que se la use con fines delictivos, pretendiendo solucionar ese problema con nuevo control, que no resulta útil como preventivo y que no garantiza que no se sigan usando con el mismo propósito. La evidente contradicción surge al proponer un control por parte de las autoridades, que han fallado previamente en los controles que hubieran evitado el problema.
Citemos por último otros ejemplos, como son: el uso de radares para el control de la velocidad en áreas urbanas o peri urbanas donde deben ser los semáforos quienes deben regular la velocidad, el uso de cámaras de seguridad para detectar delitos y no tener un mecanismo de intervención policial rápido que permita evitar la consumación del delito, la saturación de un territorio con presencia policial que por aptitud del personal (falta de capacitación, sobre exigencia horaria, medios técnicos, etc.) y procedimientos que estimulen su intervención (suspensiones ante lesiones o muerte del delincuente, falta de estímulos por intervención, riesgos personales y familiares por intervenir ante ciertos criminales, pobre cobertura en caso de lesiones permanentes o muerte, etc.), medios de apoyo como armas, elementos de protección (cascos, chalecos) y vehículos que no cuentan con soporte (muchos de estos elementos deben ser adquiridos por los policías) y el mantenimiento de los mismos (faltan armeros, mecánicos, etc.).
Creo que podríamos hacer una gran lista de ejemplos, pero lo esencial que surge es la permanente contradicción entre la política formulada y su implementación, esto no reconoce ideología, la incapacidad de articular política con estrategia y táctica es transversal a izquierdas y derechas, a niveles nacionales, provinciales o municipales; parafraseando a Discépolo “los inútiles nos han alcanzado”


viernes, 9 de mayo de 2014

¡No tienen vergüenza!


Ayer ocurrió una nueva tragedia que costó la vida de 8 personas, esto muestra hasta donde las causas de la inseguridad se centran en una la falta de presencia del estado, algo declamado hasta el hartazgo pero nunca concretado en la realidad. El hecho podrá ser doloso o culposo, pero los hechos previos a la tragedia, exponen la ausencia de la asistencia que el estado debería haber brindado.

Como primer aspecto, había una mujer a cargo de 5 hijos que no estaba cubierta por la asignación universal por hijo, la falta de asistencia no era ignorada por quienes asistían a los niños, la mayor de las criaturas tenía 13 años y la menor 3 años, concurrían a una escuela y había algunos no documentados. Durante ese tiempo, la interacción con personas que podían y/o debían llevar una asistencia por parte de distintos organismos del estado no se realizó.  Maestros, profesores, asistentes sociales, policías, fiscalías, etc. no vieron, o mejor dicho ignoraron, lo que pasaba en esa familia, y lo peor es que no hay mecanismos instrumentales para que esto vuelva a pasar.

Hubo antecedentes de violencia familiar que no fue debidamente atendida, e incluso fue ignorada, según manifestaron algunos vecinos, incluso hubo denuncias al 911, queda en evidencia la falta de protocolos de control en el sistema de emergencias (que en realidad funciona mas como “call center” que como auxilio, control y auditoría de emergencias de seguridad) y la inutilidad de los protocolos de intervención policial para problemas complejos. También se evidenció la inutilidad de los procedimientos jurídicos para contener un problema de violencia de género, ya que varios testimonios señalan que la mujer habría presentado denuncias tanto en sede policial como judicial. La demora de los procedimientos jurídicos, que solo operan como registros burocráticos y no como articulador de procedimientos sociales y policiales que operen sobre el problema.

La escuela donde asistían los niños no efectuó las denuncias pertinentes por los problemas que evidenciaban los menores, a pesar que deberían contar con asistentes sociales que articulasen con los programas municipales, provinciales y nacionales cuando detecten casos de esta naturaleza. La función de las escuelas quedó reducida, en este caso, a brindar una alimentación insuficiente (a lo sumo 2 de las 4 comidas diarias), una instrucción deficiente (no por este caso en particular sino por los resultados de las evaluaciones que se realizan) y una contención nula, ya que los menores o no tuvieron la confianza en los educadores para contarles el problema que atravesaban o estos los ignoraron.

El sistema de salud no registró los nacimientos de varios de ellos, uno de los niños era discapacitado y nadie efectuó los trámites para otorgarle una pensión y la asistencia que por ley le hubiera correspondido. Es impensable imaginar que la mujer o sus hijos no haya concurrido a algún centro de salud o sala médica, donde no se registró su situación y no se dio intervención a los  sistemas de asistencia social.                         

El municipio no tenía registrado el asentamiento donde vivía la mujer con sus hijos en condiciones mas que precarias, no había un control de condiciones de habitabilidad que vinculara las condiciones precarias de la vivienda con planes de asistencia social, no había vinculación entre los centros de ayuda social donde concurría la familia para buscar comida y asistentes sociales que analizaran los distintos casos y buscaran soluciones a cada problema.

Pero una vez ocurrida la tragedia, todos los políticos responsables de la ausencia del estado se sintieron muy preocupados, se sacaron fotos con cara compungida y prometieron que esto no quedaría impune, suponiendo sin ninguna investigación, que estaban en presencia de un hecho doloso. Esta suposición políticamente les conviene mas, ya que se desvía la atención hacia el presunto culpable, ocultando la culpa que es exclusivamente de ellos ¡No tienen vergüenza!

domingo, 27 de abril de 2014

Las Ideologías que vos matáis gozan de buena salud


Varios políticos están diciendo que no existen las ideologías de izquierda o derecha, pareciera que se tiende a dejar de lado la ideología, que solo existen las personas, o sea, ellos los dirigentes políticos. Personalmente creo que la falta coherencia entre la ideología declamada por los los dirigentes y su conducta  hace imposible sostener su permanencia como dirigente a menos que se suprima la pertenencia política o la coherencia, ya que resulta evidente su ineptitud política o su carencia de ética. 
Deberíamos analizar porque, la clase dirigente política trata de disimular su falta de una ideología clara. Se podría especular que es debido al "pragmatismo político" que hace que un dirigente que se supone de izquierda proponga medidas de derecha, o viceversa; cuando en realidad busca un posicionamiento que lo acerque a las supuestas opiniones mayoritarias. Según un viejo chiste popular, la menor manera de ocultar un elefante es en una manada de elefantes; así para disimular la falta de ideología (por carecer de ella o por conveniencia) es decir que no existen mas las ideologías.      
Escuché días atrás a José Nun diciendo que no es que han desparecido las ideologías, estas están vigente en cuanto quien pretende que todos vivamos mas o menos igual es de izquierda y quien pretende que sea "el mercado" quien decida como vive cada uno, es de derecha, con todos los matices posible entre ellos, y por fuera de ellos (centros y extremos). Nun, planteó también que lo que sucede es que gente de izquierda propone políticas conservadoras o reaccionarias y gente de derecha propone políticas progresistas. Esto me permitió iniciar este análisis planteando la forma en que los dirigentes políticos ocultan sus contradicciones al plantear que no existe mas la derecha y la izquierda, o sea no hay una ideología que representan y por lo tanto no hay un compromiso tácito sobre la naturaleza de las políticas que intentarán llevar a delante. 
Quedaría ver si la definición ideológica plantea un problema para los dirigentes políticos, lo cual puede verificarse con un ejemplo ¿que establece una afinidad entre los votantes y un candidato? Cualquier periodista político diría que la mayoría de la gente no se interesa por el debate ideológico sino por como le afecta personalmente lo que opine o piense llevar a cabo un candidato. Bajo esta hipótesis (mas que verificada empíricamente) una declaración de progresismo llevaría a un candidato no proponer "mano dura" con la delincuencia (algo muy impopular en los últimos tiempos) y si la propone quedaría en evidencia que es por conveniencia que lo está haciendo, con lo cual perdería la confianza de los votantes respecto a sus convicciones, ya que si cambia sus ideas por conveniencia, que no haría con poder. Así se comprueba que asumir una ideología implica asumir un compromiso, que muchos dirigentes políticos no tiene interés en asumir, es entonces mas fácil decir que las ideologías no existen para eximirse de asumir este compromiso.
No creo que sea necesario añadir mucho mas a este análisis, creo que podemos ver en los actuales candidatos potenciales el mejor ejemplo de esto. Dentro del oficialismo nadie puede pensar que Scioli esté ideo lógicamente alineado con el pensamiento de dice expresar el gobierno nacional (en esto coincido con Carta Abierta, aunque no creo que el gobierno sea realmente de izquierda), en la oposición Massa pretende ser una continuación de las políticas del gobierno nacional con mejor gestión, pero ¿como se puede pensar que una idea de izquierda pueda ser continuada por alguien de derecha?, por último el espacio Unen es la suma de todas las contradicciones, aunque se muestre como cara visible aquellos que menor contradicción presentan, los que no suben al escenario pero completan el espacio son los que realmente expresan el aquelarre ideológico que es Unen (quizás aprendan que en política no existe la propiedad aditiva, el todo no es la suma de las partes, o mejor expresado, las suma de las intenciones de voto varios candidatos no es igual a al suma de los votos que obtendrán al formar una sola lista).                            








   

domingo, 6 de abril de 2014

La respuesta espasmódica




La política desarrollada desde el gobierno de la provincia de Buenos Aires, se caracteriza por no prever, esta es una cualidad que separa al estadista del oportunista político y en las filas del gobierno bonaerense esta secases es norma. La negociación de la paritaria docente a días del comienzo de clases basta y sobra como ejemplo de imprevisión. Así veo que la urgencia no deviene de una genuina preocupación por la escalada real y mediática de los problemas que ocasiona el aumento de la delincuencia, sino de la necesidad de un mejor posicionamiento político de caras a la candidatura presidencial en 2015. Esta urgencia lleva a la búsqueda de resultados a corto plazo y acciones que logren mas impacto mediático que efectivo.
Establecido este marco inicial podríamos analizar las medidas tomadas. El primer aspecto a señalar es la falta de diagnóstico explicito del problema y la definición de objetivos a cumplir, con lo cual no se ha definido una política, que requeriría diagnóstico, formulación, objetivos y recursos. Emerge del discurso solo un reconocimiento del problema donde el diagnostico parecería reducirse a falta de presencia policial, falta de recursos y falta de mas castigo a los que delinquen. Por lo tanto la formulación de la pollita a llevar a acabo se centra en esos aspectos, mas presencia policial con mas recursos y mas castigo a los delincuentes. Este diagnóstico se centra en considerar que el delito se inicia, se centra y se agota en el delincuente y que la seguridad se logra deteniendo y encarcelando a los delincuentes, lo cual reduce el problema (y las responsabilidades) al ámbito policial.
Mientras no se piense en que lleva a una persona a delinquir, como se recupera a una persona de ha delinquido y quiera re insertarse en la sociedad, la solución será palos y castigo, pero peor aún no se logrará una definitiva erradicación del problema de seguridad.
Coyunturalmente las medidas tomadas no darán solución al problema. La emergencia lejos de apuntar a coordinar recursos de otras áreas de gobierno y actuar en forma conjunta con otras fuerzas de seguridad, incluso cediendo jurisdicción, apunta a disponer de instrumentos administrativos no controlados respecto de partidas de dinero y asignaciones de personal. Pero si el estado provincial hubiera previsto medidas para evitar los problemas de seguridad, el presupuesto enviado no hace mas de 6 meses contendría las partidas necesarias y se habrían ejecutado con prioridad desde el comienzo del año.
La convocatoria a efectivos retirados de ser necesaria como se dice, debería haberse hecho entes ya que debió convocarse a fuerzas de seguridad nacionales ante la falta de efectivos provinciales, si desde el año pasado era evidente esa carencia de efectivos, porque no se tomo antes esa medida que no requería medias extraordinarias. La formación de nuevos agentes piensa realizársela en un año, pero ¿hay suficiente cantidad de personas interesadas y en condiciones psico-físicas? ¿Cómo formar 5000 agentes para fin de año si estamos en abril y todavía no comenzó la incorporación de los futuros agentes? ¿Puede en 7 u 8 meses capacitarse a un agente de policía en dependencias que no fueron pensadas para esa cantidad, ya que el año pasado se utilizaron para formar a 2000 agentes? Cuanto menos es cuestionable el grado de preparación de los futuros agentes para desempeñar la tarea compleja y riesgosa que les espera.
Los medios a utilizar como mas vehículos de patrullaje, elementos de protección personal y comunicaciones no garantizan la efectividad del sistema de cuadrículas que lleva mas de 5 años en vigencia y no ha mostrado resultados eficaces. En resumen, el uso de mas y nuevos medios de apoyo no garantiza su funcionamiento eficaz, a menos que se enmarque en un procedimiento integral de control operacional y de gestión. El cual debería ser lo suficientemente flexible para adaptarse a los constantes requerimientos de la prevención del delito, cuyo comportamiento es esencialmente dinámico.
Los llamados a no excarcelar presos, aumentar los lugares detención y aumentar penas, son expresiones voluntaristas sobre el comportamiento de un poder judicial que es independiente del poder político. Un juez de ejecución penal no debe regirse por la urgencia electoral de un gobernante sino por un procedimiento establecido en los códigos de la materia, y creo que cualquier sugerencia a un magistrado constituye una injerencia de un poder sobre otro. También en este caso llama la atención que no se aluda al funcionamiento de la procuración (que si depende del poder ejecutivo) para lograr mayor efectividad en la condenas de hechos delictivos (en promedio las condenas no superan el 5% de los delitos denunciados, siendo que la tasa de esclarecimiento policial es mayor al 40%).
Otra “perlita” es la obligación que se establece respecto de los agentes de seguridad privados de utilizar botones anti pánico para avisar de delitos en la proximidad de sus puestos de vigilancia, esto obligaría a descuidar su tarea principal que es cuidar las instalaciones a las que debe garantizar seguridad. Por otra parte, la competencia de la seguridad privada se refiere al resguardo de instalaciones y bienes de particulares y no a la seguridad pública, con lo cual se debería primero legislar o cambiar algunas reglamentaciones, que cambiarían el funcionamiento de las empresas de seguridad privadas.
Un ultimo análisis para no extenderme, es el caso de las policías locales, lo cual era en principio una iniciativa potencialmente útil, ya que permitía a los intendentes a definir una política de seguridad local, tener un funcionamiento independiente que se adaptara a las características de su región y poder crear nuevas soluciones que pudieran utilizarse en otras regiones. La iniciativa oficial, restringe esta posibilidad, impone como funcionario a cargo de las políticas de seguridad a un comisario, quien por competencias ejecuta las políticas de seguridad y no las formula. Estimo que esto reforzaría el imaginario de los funcionarios provinciales que la seguridad se soluciona con presencia y represeión policial, lo cual garantiza el fracaso de una iniciativa interesante y prometedora como lo es la policía municipal.
También se podría hablar de medidas no propuestas y causas no consideradas en esta emergencia de seguridad que lanzó el gobernador, pero la lista sería demasiado extensa y no aportaría mas elementos que probaran la naturaleza espasmódica de la reacción gubernamental respecto de un problema cuya causa radica en la ausencia del estado en vastos sectores de la sociedad, una ausencia que entre otros síntomas provoca un aumento de la delincuencia estimulada por problemas socio económicos, culturales y políticos. Este accionar delictivo supera la capacidad de respuesta del aparato represivo por capacidad operativa y eficacia para prevenir nuevos hechos. Para los que quieran ver la justificación de por que no funciona esta metodología los remito a mi libro “La seguridad desde la óptica de las instituciones” (http://opinionpoliticaargentina.blogspot.com.ar/2013/05/mis-libros-1.html).
En síntesis lo anunciado por el gobernador no constituye una política, o un cambio en una política de seguridad, sino un conjunto de medidas de corte efectista, pero no efectivas y veremos como en los próximos meses la situación de inseguridad no cambia, lo que hará que se propongan nuevas medidas, pero no soluciones.


martes, 1 de abril de 2014

Las victimas del miedo



Si pensamos en el hombre primitivo, cuando ese hombre veía una fiera que ponía en peligro su vida se generaba una descarga de adrenalina que actuaba como potenciador de su fuerza física para escapar o pelear. El miedo estaba en el origen de esa descarga de adrenalina, un miedo que reconocía el peligro de una fiera, o de las señales que anunciaban su presencia (sonidos, olor, etc). En el hombre moderno esa descarga de adrenalina está presente en competencias, respuesta ante accidentes o peleas o en la práctica de deportes extremos. Hoy el hombre medio argentino tiene miedo, a ser victima de la inseguridad y cree reconocer en estereotipos sociales a su posible victimario, de allí es estrés que le provocan determinadas situaciones, personas o lugares. Este hombre con miedo busca conjurar su miedo, algunos participan en reclamos colectivos, marchas de protestas por al inseguridad, se arman, instalan alarmas o consumen innumerable cantidad de elementos que son mas peligrosos para quien los usa que para quienes podrían ser los destinatarios.
Ese hombre no se encuentra contenido por las instituciones del estado encargadas de darle seguridad, que en definitiva tienen que hacer que el miedo desaparezca o al menos sea mínimo y le permita desarrollar su actividad cotidiana sin temores. Al ver a un uniformado, no siente seguridad sino inquietud debido a nuestro pasado trágico donde la presencia del uniformados se asociaba a la represión o al terrorismo de estado, o debido al imaginario que vinculan a policías con un mal desempeño de su función sea por incapacidad o por vinculación con delincuentes. Al delincuente se lo imagina impune ya sea porque no se lo detiene o porque si es detenido queda libre al poco tiempo.
Este miedo crece en el hombre y es curioso como personas que parecen racionales toman conductas paranoicas. He sido testigo de alguna de ellas como: cruzar la calle si hay un grupo de dos o mas personas que asocian con el imaginario de delincuentes (en algunos casos no alcanzan a percibir que son obreros de la construcción u otro tipo de trabajadores, por el tipo de vestimenta), no realizan ciertas actividades en algunos horarios (pasear al perro de noche) y cosas por el estilo.
Ese hombre se encuentra frente a un delincuente reducido, y el miedo se transforma en un accionar irracional de violencia, donde descarga toda su impotencia, su miedo golpeando entre varios a una persona indefensa.
Esa persona es también una víctima, así como el delincuente. Quizás al delincuente se le considere la situación social en la que estuvo sumergido toda su vida, de donde cayó en el delito como consecuencia casi natural. Pero también se debe considerar al linchador como victima de su miedo, alimentado por la sensación de inseguridad en la que vive.
Ambos son victimas del abandono del estado, en el caso del delincuente por permitir y/o generar condiciones económicas y sociales de marginalidad de donde emerge todo tipo de delito; y en el caso del linchador por las mismas razones además de no encausar a las instituciones que deben garantizar el sentimiento de seguridad de las personas.
En síntesis, al escribir esto no puedo dejar de sentir un sabor amargo al recordar que desde que empecé a estudiar los temas de seguridad pública alerté sobre los riesgos de la ruptura del contrato social en el sentido dado por Hobbes. Lamentablemente esta ruptura genera consecuencias que no se agotan en la reacción circunstancial, que constituye una conducta esporádica, el verdadero riesgo es la generación de conductas activas y sistemáticas como ya señalé en el caso de los grupos de autodefensa mejicanos. Estamos empezando a a caminar hacia ese futuro, Dios quiera que los responsables de evitar esto tomen conciencia y actúen en consecuencia.