miércoles, 10 de febrero de 2016

Carta abierta al Ingeniero Macri


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Sin faltarle el respeto a su investidura presidencial, prefiero dirigirme a Ud. como ingeniero, ya que desde este lugar es donde tenemos mas cosas en común. Debe saber Ud. que si bien no lo voté en las pasadas elecciones si lo hice en el ballotage, pero no por convicciones ideológicas. Me defino ideológicamente como peronista, lo que me diferencia políticamente de su partido, pero lo voté porque su rival (aunque decía ser peronista) no daba la talla para el cargo al que se postulaba, y creí que Ud si. También existieron otros motivos, entre los que le podría nombrar lo agresivo de la campaña del FPV, que pretendía decirme que iba a pasar y qué tenía que hacer (algo que difícilmente un ingeniero, acostumbrado a pensar y analizar por si mismo, acepte) y en forma menos seria, le diría que difícilmente un ingeniero elija a un Licenciado antes que a otro Ingeniero. Dejado esto en claro veo que sus medidas, en estos primeros días de gobierno, difieren mucho de los que yo pensaba que haría, y por eso es que le escribo esta carta.
Como Ud. sabe la ingeniería nos acostumbra a un paradigma de trabajo: especificar, analizar, diseñar, construir y probar. También, por formación los ingenieros solemos ser positivistas (y en realidad no estamos muy equivocados, ya que la mayoría de las cosas que hoy en día definen nuestra forma de vida fueron construidas por ingenieros) y cartesianos (el mismo Descartes era un ingeniero militar). Es por eso que difiero en muchas de sus decisiones, y no por las diferencia ideológica que tenemos, sino por el no uso del criterio y la metodología de trabajo que tenemos los ingenieros.
La primer discrepancia que tengo, es con la metodología de comunicación de una medida que puede ser necesaria o no, pero que Ud, decidió tomar en todo su derecho: el despido de personal contratado en el estado. Tomada esa decisión, la metodología a emplear debería haber sido la misma, ampliamente comunicada y aplicada al pie de la letra. Por ejemplo, anular los contratos de personas que no habían cumplido funciones anteriormente y que se realizaron dentro del período previo a las elecciones, la anulación de contratos de personas que no hubieran cumplido funciones en los últimos 2 años (los famosos ñoquis), la anulación del pase a plante permanente de las personas comprendidas en los anteriores casos, entre otras formas de especificar quienes no podían permanecer en la plantilla estatal. El análisis de los casos que se encuadraban en las medidas, comunicando personalmente y en forma fehaciente su situación. La apertura de un registro de personas que a pesar de estar “prima facie”, comprendidas en las causas de despido, tengan motivos fundados para solicitar la re consideración de su caso (alguien que se contrató dentro del período señalado, pero cuyo trabajo era necesario por alguna causa atendible por ejemplo suplencia, insuficiencia de personal de planta permanente, etc.). Lo ejemplificado no pretende agotar todos los casos que puedan aplicarse, pero si dejar en claro que la metodología a emplear no fue la misma en las distintas dependencias del gobierno, no hubo una comunicación clara y no se dejó una vía de reclamo en caso de haber algún error en la aplicación de las medidas.
La segunda discrepancia la tengo en el planteo de la política de seguridad, donde retomo el criterio cartesiano y veo que se quiere obtener distintos resultados utilizando los mismos métodos, quizás mejor implementados, con mayor aporte tecnológico, pero el método que se aplica es el mismo con que fracasaron las anteriores gestiones. El criterio actual que se aplica en políticas de seguridad está restringida a prevención del delito, o mas bien a la represión del delito, esto sumado basarse en el accionar policial solamente puede llevar al fracaso de estas políticas. Tal ves sea un atrevimiento de mi parte, pero le sugeriría que lea mi libro “La Seguridad desde la óptica de las Instituciones”, en él desarrollo el concepto amplio de seguridad pública y un modelo funcional de los hechos que afectan la seguridad pública; también formulo un modelo de gestión y un ejemplo de como aplicarlo a un caso real.
También discrepo con la diferencia entre lo propuesto y lo realizado, en teoría política se habla de coherencia entre lo propuesto y lo que se realiza; es su caso debería recordar que nada perjudica mas a un equipo que las contradicciones de su director. En esta categoría pondría los DNU que se contradicen con las propuestas de respeto al orden constitucional (y no necesariamente el jurídico), el otorgamiento de beneficios al sector agrario considerando por igual a todos los sectores (el mismo error que cometió el kirchnerismo con las retenciones), o la mala comunicación sobre el resultado de las auditorías sobre el estado de cosas dejada por el anterior gobierno (se difundió en forma parcial sin coherencia, sin detallar, sin indicar las presentaciones judiciales que de realizaron o se realizarían). Sobre este tema en particular planificar un cronograma de dichas auditorías y la comunicación y las consecuencias judiciales que pudieran conllevar, hubiera permitido no saturar a la opinión pública con noticias parciales que solo generan la saturación de la gente.
Mis otras discrepancias no puedo fundarlas sobre la acción de un ingeniero, ya que son de naturaleza política y tienen mas que ver con mi ideología. Así que me disculpo por distraer su atención, y le deseo éxito en el logro de sus propuestas, que redundarían en beneficios para todo los argentinos.

Atentamente, Alejandro Molina.
Ingeniero Electricista
Magister en Políticas y Estrategias
Doctor en Ingeniería



lunes, 1 de febrero de 2016

Vagabundos de la playa



Algunos fueron juguetes abandonados o perdidos, otros el fruto de vagabundos igual que ellos, son parte de una paisaje invisible para la gran mayoría. Es imposible veranear sin verlos, en el verano duermen en la frontera de la playa y la ciudad, bajan a la arena con los primeros caminantes o con los jóvenes que terminan su noche amaneciendo frente el mar. La gran mayoría los acaricia, les juega y comparte un rato con ellos, los alimentan con partes de sándwiches o galletas, pero los abandonan al dejar la playa para volver a sus hoteles o casas. A esos perros todos les ofrecen caricias y comida, pero nadie le ofrece un hogar.
Alguien me preguntará que tiene que ver esto con política. Aparentemente nada, pero estos perros ponen en evidencia como somos, cuando nos relacionamos con ellos; y saber como somos es comenzar a comprender la política, ya que la política se hace por y para la gente. Muchos políticos hablan de las instituciones, pero las instituciones solo tienen sentido con gente real dentro de ellas, la institución policía tiene su dimensión real por la gente que viste el uniforme, no por los patrulleros, las comisarías o el conjunto de leyes y reglamentos que ordenan su funcionamiento. Así que sin meterme en un análisis hegeliano creo que esta clara mi posición.
Volviendo a las conductas, podríamos clasificarlas en indiferentes, simpáticas, impulsivas y los que no ven nada. La primera abarca a todos los que ven a los animales, tienen idea de como viven y cual es su futuro, pero no les interesa, son indiferentes y no se vinculan los los animales. Es una conducta típica de quienes comprenden la realidad pero no les interesa cambiar nada ni siquiera intervenir, se mantienen distantes de todos, su frase sería “no es mi problema”.
Los simpáticos no establecen contacto directo, no se vinculan con el animal, les sonríen, hasta puede que les arrojen una galletita, pero no se acercan ni lo acarician. Es típico de muchas señoras con chicos u otros perros, que permiten que sus niños o mascotas interactúen un ratito y listo, nada mas. Esta conducta la tienen personas en las que su interés es superficial y circunstancial, no se vinculan ni les interesa realmente los problemas que ve. Su frase preferida es “pobrecito, que simpático”.
Las personas impulsivas tienen a vincularse intensamente, acarician a los animales, les suelen dar comida o agua (vi muy temprano en la playa, algunos jóvenes que compartían su cerveza con los perritos). En esta categoría están muchos jóvenes y personas solas que comparten un rato de su tiempo interactuando con los pichichos; el caso es que se van y los pobres perritos los siguen hasta que entienden que se terminó la relación y vuelven a la playa en busca de otra persona. Las frases que caracterizan a este grupo son “hola hermoso” y “chau, chauuu”.
Los que no ven nada, no ven a los perritos, ni siquiera el interesa. Llegan y se van de la playa sin notar nada de lo que pasa a su alrededor, discuten de mil naderías y su frase sería “Yo, Argentino!!!”.
Cualquier similitud o analogía con las conductas de las personas frente a la política que a exclusivo criterio del lector.





viernes, 22 de enero de 2016

Treinta días no es nada...

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Parafraseando al tango, ya pasaron los primeros treinta días de gobierno de Mauricio Macri, y verdaderamente no puede decirse nada definitivo sobre su gobierno, ya que solo mostró algo de lo que será su futura gestión.
En el primer mes de gobierno, el presidente Macri cumplió algunas promesas de campaña, no me atrevería a decir que fueron las mas importantes, pero al menos recordó algo de lo que había prometido. Cosas importantes para destacar de los primeros días de gestión, se pueden dividir en positivas, negativas y varias que entraron en una zona gris que no permite aseverar a ciencia cierta, si son positivas o negativas. Pero antes de analizarlas debo aclarar mi posición, el gobierno anterior tenía buen manejo político (en este caso “real politik”, para los que entienden) y muy mala gestión; en contraposición, Macri parece tener buena gestión pero mal manejo político. Esto marca su inicio en la tarea presidencial.
Algunas cosas positivas se encuadran en lo gestual: la creación de un fideicomiso con sus bienes personales para no generar conflicto de intereses entre su tarea como presidente y su manejo patrimonial; la decisión de atenderse en hospitales públicos; tener como mascota un perrito de la calle, y que este esté presente en su vida cotidiana; las reunión con inmediata a su asunción con los líderes opositores y los gobernadores; la visita antes y después de la campaña presidencial a los Quom; donar su sueldo a la obra de Margarita Barrientos; respetar la agenda de temas que propuso en la campaña; otras cosas de su incipiente gestión todavía no pueden calificarse como positivas, porque hay que esperar los resultados. Entre los gestos negativos está el tomarse vacaciones, que aunque merecidas y necesarias, se contrapuso con la conducta de sus ministros que continuaron trabajando (creo que esto se lo debe haber criticado hasta su padre).
Algunas cosas negativas se encuadran en la falta de sentido político de las medidas: la designación por decreto de jueces de la corte suprema, cuando en su campaña habló de falta de institucionalidad del anterior gobierno (el decreto no es el instrumento institucionalmente correcto, aunque pueda ser legal); la derogación mediante decreto de leyes establecidas (el AFSCA entre otras), por las mismas razones; la mala comunicación de las razones que motivaron decisiones polémicas, como el caso de la terminación de contratos de empleados públicos realizados en los últimos días del anterior gobierno; muchas medidas tomadas por sus colaboradores podrían haberse consensuado antes de anunciarlas, esto hubiera generado menor resistencia a las medidas.
Las medidas grises se inscriben en decisiones que si bien pueden resultar polémicas, sus resultados no están a la vista para decir si fueron correctas o no. Las principales medidas grises son las económicas, donde la primera de ellas, la unificación del valor del dólar llevó a un precio del dólar mucho menor del que muchos pronosticaban; pero no este valor no se ha estabilizado como para asegurar que puede tomarse como valor de referencia, y solo el tiempo podrá darnos la respuesta. Las medidas complementarias a la unificación del precio del dólar, pueden ser mas polémicas, ya que la suba de las tasas de interés buscan derivar fondos para que no presionen sobre el valor del dólar; esto puede provocar que capitales golondrina cambien dólares, los pongan a tasas mucho mayores que las internacionales, y luego se lleven los dolares y sus dividendos. Si bien esto puede aceparse en los coyuntural, no puede ser una medida que se mantenga por mucho tiempo, como ocurrió en los gobiernos de Menem y De la Rua. Respecto a la seguridad, no creo que la ministro Bulrich pueda obtener buenos resultados, por aquella frase adjudicada a Einstein “nadie obtiene un resultado distinto utilizando el mismo método”; una mejor administración de las instituciones de la seguridad pública no pueden revertir el fracaso que ya tuvieron esas mismas instituciones (la fuga de la cárcel de 3 criminales y posterior recaptura basta como ejemplo).
Otras medidas de tipo polémico, no me interesan. Se puede citar los problemas con el despido de periodistas (algo que es potestad de la empresa que los contrata, porque estos periodistas tienen contratos, no relación de dependencia); también se incluye al cese de contratos transitorios, anulación de pases a planta permanente de personal contratado, etc. lo cual constituyen medidas administrativas (el contrato transitorio no obliga al contratante y el pase de una persona a planta permanente debe cumplir ciertos requisitos).
Creo que en este punto debo establecer como veo al gobierno de Macri. Este gobierno prioriza la gestión por sobre la política (algo que todavía puede cambiar, y espero que lo haga por el bien de todos), designa funcionarios que en su mayoría, tienen capacidad técnica en el área en que fueron designados, aunque muchos carecen de experiencia en la política pública real (o “real politik”, como me gusta llamarla) y esa carencia se empieza a notar. En la vida privada un CEO tiene un poder que nadie discute y puede remover a cualquier persona bajo su órbita, en el ámbito público, un funcionario esta bajo el control de todo el mundo y solo tiene el poder de remover a un reducido número de personas que conforman la planta política de su área. Por ello sus decisiones requieren de consensos mínimos y de la correcta evaluación de las capacidades de las personas del área a su cargo. Tomemos el caso de la vicepresidenta Michetti, consensua con los presidentes de los bloques del senado, pide una auditoria y ella misma realiza una auditoria; como consecuencia de ellos anula las recientes contrataciones de personal. En contraposición desde cultura se toma una medida similar en el Centro Cultural Kirchner, sin auditorias ni consensos y obtiene un rechazo mayor que el generado en el senado.
También merecería un párrafo la oposición que se divide en oposición constructiva, principista e irracional. La oposición constructiva la encarna Massa, Ortubey y otros dirigentes (principalmente peronistas) que marcan sus diferencias, que ayudan en aquello que coinciden y aportan sugerencias. La oposición principista mantiene su posición contrario, no tienen actitud de colaboración, si coinciden con una medida no la critican pero no la aplauden; pero cualquier medida en la que no coinciden critican fuertemente (Stolvizer y la izquierda principalmente). La oposición irracional es encarnada por el núcleo duro del FPV, sobre todo sectores que no tienen representatividad territorial, que critican todo en función de lo que suponen puede pasar con cualquier medida. Es innegable que deberá producirse una división en el peronismo, ya que tradicionalmente, los sectores con representatividad territorial tienen visiones distintas de aquellos que solo tienen representatividad nominal (los eligieron en función de adherir a una agrupación o candidato), este es un proceso que se ha dado históricamente en el PJ ya nada indica que no se repetirá. El resto de la oposición navega entre una izquierda desunida (como siempre) y un progresismo demasiado confundido.
Otro aspecto que creo que debe establecerse, es que el gobierno no es lo opuesto a las posiciones de las posiciones opositoras, esta es una reducción maniquea, donde lo que no coincide se reduce a la lo opuesto a lo que se piensa. Esto se ve en las suposiciones de muchos anti neo liberales, que reducen cualquier medida de la oposición a ser medidas neo liberales. En el caso de Macri, no lo veo ubicado en una marcada posición neo liberal, si tomamos las 8 tendencias de políticas económicas postuladas por Chang, vemos que Macri está mas cerca de un neo desarrollismo. Para llegar a esa conclusión hay que pensar por cuenta propia, y no solo repetir consignas, algo que hoy hacen muchos compañeros que aprecio mucho.
Así, podemos esperar que el pragmatismo que ha caracterizado a Macri lo haga recapacitar y priorice mas a la política, sin descuidar la gestión; de ser así podremos transitar una etapa de cambio positiva para el país, de la cual el peronismo debe ser parte para ser una opción en 2019.



domingo, 10 de enero de 2016

El PRO y la moraleja de “La Fierecilla Domada”

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El clásico de William Shakesperare, es una historia con una moraleja: quien no pone las cosas en claro desde el primer momento difícilmente pueda hacerlo mas tarde, o la menos sin pagar un costo mayor que el inicial. Algo similar le está sucediendo a la gobernadora de la provincia de Buenos Aires que confió en los miembros del anterior gobierno y en una transición sin sorpresas. Sin dejar de reconocer sus buenas intenciones, el aparato corrupto de seguridad le jugó una muy mala pasada al permitir la fuga de 3 peligrosos delincuentes, hecho del cual no es culpable, pero si responsable.
Es muy ingenuo intentar controlar una estructura corrompida en todos sus niveles manteniendo a muchos de los corruptos en los puestos de responsabilidad que tuvieron en el anterior gobierno. El sistema de seguridad de la provincia de Buenos Aires tiene una estructura jerárquica piramidal, y la presencia de personal corrupto en puestos de mando intermedio dificulta el control de la organización cuando se pretende cambiar sus anteriores conductas.
En una estructura jerárquica la comunicación vertical tiene dos vías desde la máxima autoridad hacia los niveles inferiores de ejecución y desde los niveles inferiores hacia las máximas autoridades. La fuga de los presos mostró que la comunicación hacia abajo no funciona, ya que las ordenes impartidas no se cumplieron, lo mismo que el desconocimiento de hechos por parte de las máximas autoridades mostró que tampoco existe comunicación hacia arriba. En definitiva se puso de manifiesto que no se tiene control de la organización policial, ya que sin una comunicación efectiva no se ejecutan las ordenes que imparten las máximas autoridades y no se puede saber con certeza como se avanza en la ejecución de las ordenes.
El gobierno de la provincia debe actuar con la máxima rigurosidad dejando fuera de la institución policial y penitenciaria a todos quienes tuvieron responsabilidad de mando en la ejecución de las órdenes que no se cumplieran, hubiera o no responsabilidad individual por el incumplimiento. Si la orden no se cumple es imposible determinar en que eslabón de la cadena de mando se produjo el incumplimiento, ya que la investigación estará plagada de complicidades, ocultamientos, etc. Por lo tanto, solo dejando fuera de la institución a todos se puede asegurar que se deja fuera de ella al responsable y se envía un poderoso mensaje para que todos los miembros de la institución asuman la responsabilidad de la ejecución de una orden, incluso denunciando al que intenta obstruir el cumplimiento de la orden.
Una institución corrompida no puede auto depurarse, es como un organismo enfermo donde solo la acción de un agente externo puede llevar a la cura de la enfermedad. Este error de diagnóstico puede ser fatal para lograr el objetivo de reconvertir a las instituciones de seguridad en instituciones confiables y consustanciadas en garantizar la seguridad de la sociedad.
No establecer en forma inmediata a la asunción del nuevo gobierno, cadenas de mando confiables que garanticen la comunicación vertical de las instituciones, produjo el hecho que generó un gran costo político para la gobernadora. Ahora necesita tomar acciones drásticas que permitan preservar su imagen y asegurar la viabilidad de su proyecto político para la provincia. Debe apartar, no solo funcionarios policiales y penitenciarios, sino también funcionarios políticos. Solo así podrá mantener su autoridad frente a las instituciones de seguridad y ante la sociedad que se ha cansado de escuchar excusas cada ves que ocurren estos hechos.


domingo, 22 de noviembre de 2015

Lo lograron, cambié mi voto!!!



Yo era de las personas que tenía decidido mi voto, yo votaba en blanco, y creo que expliqué en mi anterior artículo, el porque de mi primera intención de voto. Sin volver a repetir las razones que fundamentaban mi voto, esa intensión fue cambiada por la campaña de Scioli, así que gracias a su intensa campaña el equipo publicitario de Scioli logró.... que votara a Macri. No es un voto útil, no es un voto esperanzado por el cambio, no es voto positivo e ideológico, es un voto bronca.
No es la bronca del tilingo mediopelo que histeriquea con su gorilismo, ni es la bronca de quienes no logran representar los legítimos intereses del pueblo usando el eufemismo de “instituciones”, como si las instituciones no estuvieran llenas de gente, tampoco al bronca sempiterna de una supuesta clase superior (económica o intelectualmente hablando) hacia todo lo popular, es una bronca contra aquellos que quieren tomarme por estúpido. Vivo en Argentina desce hace cerca de 60 años, viví los 70 cuando recién me crecía la barba, viví la mas feroz dictadura que sufrió el pueblo argentino, viví el retorno esperanzado de la democracia y su crisis económica, viví los 90 con un resurgimiento fugaz de la economía y su posterior derrumbe, viví el fracaso de la Alianza con de La Rua, la crisis del 2001, la esperanza que prometía Néstor y la decepción de Cristina. Vivo en la provincia de Buenos Aires donde Scioli gobierna hace 8 años, los mismos que gobernó Macri la CABA.
Tengo también, la costumbre de pensar por mi mismo, por eso me molesta que me digan que tengo que hacer o me mientan, y eso hicieron en la campaña de Scioli, Scioli nombró mas veces a Macri, que la propia campaña de Macri. Ese, además de ser un error estratégico, irrita, me irrita. Scioli es el producto de las ideas de Menem sobre el uso de personajes mediáticos en política, algo que se reprodujo desde entonces, en todos los gobiernos, ya sea como funcionarios, adherentes o aplaudidores. Scioli tiene la peor gestión de gobierno de la provincia de Buenos Aires que yo recuerde. Pero por sobre todo Scioli representa la continuidad de los peor del PJ bonaerense, políticos que perdieron su territorio, o su posible candidatura, políticos que no deberían seguir vigentes en puestos de alguna relevancia.
Así que mi bronca, analizó a Scioli, que es un político de derecha, miantras que Macri, es liberal (algo que los asesores de campaña de Scioli, se ve que ignoran, o pretenden que ignoremos). En lo personal Macri es por mucho mejor gestor de Scioli (aunque puede terminar diciendo lo mismo que ese personaje histórico “El mal que hice lo hice bien, y el bien que hice lo hice mal”). Tomando educación, Macri consensuó con los gremios de CABA, mientras que Scioli mantuvo conflictos permanentes durante toda su gestión. Macri, tuvo política social, poca pero existió, mientras que Scioli desfinanció los planes sociales, los hospitales y los comedores escolares (todavía hay proveedores de estos sectores que no cobraron los bienes y servicios facturados en 2014). Scioli generó la peor presión impositiva de los últimos años en la provincia de Buenos Aires. El sistema de ciencia y técnica de Bienos Aires CIC, prácticamente no incorpora investigadores y hay atrazos en pagos a proveedores. Queda claro, que como gestor Macri es mejor que Scioli.
Políticamente de Macri, no me gusta nada, ni su formulación ni su estrategia, pero la tiene, que no coincida o simplemente no me guste, no obsta que la tenga. Scioli no tiene una formaulación política y mucho menos estratégica, al menos que se considere política y estrategia un conjunto de slogans formulados publicitariamente. Scioli, no fue un dirigente kirchmerista, fue el felpudo de Néstor y Cristina, con lo cual asociarse al proyecto de Nestro y Cristina, lo excede por mucho.
Se podría elaborar una larga lista de razones, por la cual de los dos candidatos Macri es preferible a Scioli, la que me decidió fue la bronca que me generó que se me insultara la poca inteligencia que tengo, que me mintieran en la cara, y no solo militantes políticos convencidos que respeto, sino desubicados que se decían progresistas pero que pedían votar por lo menos malo (Scioli, como si elegir verdugo fuera una opción ética), y me criticaban porque quería votar el blanco, con los mismos argumentos con que antes criticaban al gobierno.
Así que cambié mi voto, no voté en blanco, voté a Macri (lo digo a las 11,30 del domingo 22, a 6 horas y media del cierre del comicio, para que no me tilden de oportunista, si llegara a ganar Macri, algo que me tiene sin cuidado), y cambié mi voto porque la campaña del sciolismo, me terminó convenciendo que no debía votar a Scioli (algo de lo que estaba convencido), y darlo mi voto a su opositor, porque Scioli es peor gestor que Macri, porque Scioli es peor político que Macri (les pido a quien no entienda esto que revise el capitulo uno de algun libro de teoría política sobre la diferencia entre derecha y liberalismo), y sobre todo porque pretendieron pensar por mi (algo que hace naturalmente la derecha) y me mintieron descaradamente (revisen en forma crítica si lo que Scioli promete hacer, lo realizó en la provincia de Buenos Aires).






lunes, 16 de noviembre de 2015

Me tienen podrido!!!

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Terminó el debate de los candidatos a presidentes, que vi por mero interés histórico, ya que tengo decidido no votar por ninguno de los dos candidatos, porque en esencia son lo mismo, uno de derecha y dudoso origen pseudo-peronista, y el otro liberal “ma non proppo” que hizo su propia Pyme política, con buen resultado. Pensé erróneamente que esto daría por terminado los insoportables posteos en facebook, twiter y otras redes que pululan en el ciberespacio, las llamadas telefónicas a la hora en que duermo la siesta, y los “sesudos” análisis políticos de gente que esta mas desubicada que Fidel Castro en el FMI (y que para peor, intentan convertirme desde ópticas oportunistas, interesadas, coyunturales y desinformadas). Me equivoqué, parece que el debate los enardeció aún mas, mi único consuelo es que esto no va a durar mas que una semana (espero).
Empecemos a desgranar mi bronca diciendo donde estoy parado, dije que soy peronista de izquierda, o sea no soy pejotista, y como ya indiqué en otros artículos, el peronismo es una categoría ideológica histórica, mas que una realidad política militable. O sea, me define ideológicamente pero no me identifica con la mayoría de las expresiones políticas de algún partido político o sus distintas componentes (sobre todo del PJ). Esa falta de identificación hace que ninguno de los candidatos que llegaron al ballotage me represente, y como también están en las antípodas de lo que considero un modelo viable y/o deseable para mi país, voto en blanco. No voto así para escaparme de tener que elegir, no voto como actitud positiva de expresión de disconformidad con las opciones que tengo, que las considero legalmente legítimas ya que expresan mayorías ciudadanas, pero que no las considero como opciones deseables para regir este país, ni país. Voto desde mi convicción ética de desacuerdo, desde una necesidad de tener cierta coherencia entre lo que pienso y lo que hago.
Dicho esto, que nadie me cuestione si le critico mas a un candidato que a otro, o si coincido en algo de alguno de ellos. Coincido con Macri en que ambos somos ingenieros (pero como profesor universitario con 35 dando clases, se que muchos pasan por la universidad pero la universidad no pasa por ellos), también sería la primera vez que llegue un ingeniero a ocupar la presidencia de Argentina (aunque no creo que la profesión defina una buena ideología política). Podría decir que coincido con Scioli en que ambos somos peronistas, eso si Scioli lo fuera (personalmente tengo mis serias dudas). Podría decir que la gestión de Macri al frente de la C.A.B.A fue mucho mejor que la gestión de Scioli en la provincia de Buenos Aires, pero ambos fracasan en los temas mas importantes para la tarea que tienen que desarrollar un presidente: promoción del desarrollo, agenda social, educación de calidad, seguridad pública, cuidado del medio ambiente, manejo de las políticas impositivas, y sigue la lista.
A pesar de esto soy constantemente bombardeado con propuestas de cambio (como si fueran distintos), con frases que intentan meter miedo a lo que el otro va a hacer (como si no fueran a hacer lo mismo, como dicen en el barrio; el mismo perro con distinto collar), inventando realidades que solo existen en algún imaginario trasnochado (obras que no funcionan, hospitales que funcionan gracias a la vocación del personal, policías de cartón pintado, o muy pintados, escuelas en edificios destruidos, promoción social que solo llega a la puerta de los funcionarios o la pantalla de la tele, el cuidado de un medio ambiente que mata por su toxicidad, aumento de empleados públicos que no cobran, lucha contra la precarización laboral con empleados públicos en negro o tercerizados, cálida institucional en los papeles pero no en los hechos, y aquí también sigue la lista) o intentando explicarme que soy un tonto que no entiendo que mi voto tiene que ser para uno u otro.
Por eso, me molesta que haya gente que reniegue de los beneficios que tuvo, que se queje porque le van a aumentar los $50 de gas en Palermo, mientras en Bahía Blanca pagamos $ 1000 el mismo consumo y $ 3000 si ese consumo fuese en garrafas. Me molesta la gente que pretende militar sin nombre como los “científicos que lavan platos”, que son empleados estatales que gozan de estabilidad en sus cargos, pero no dan sus nombres para avalar a un candidato (no sea que gane el otro), lo mismo con intelectuales, docentes, industriales, etc. Me molesta que me mientan con estadísticas falseadas, con encuestas pagadas, con periodistas también pagados, con artistas mejor pagados todavía y con fotos o vídeos de “gente común” que muestra su interés en que gane uno u otro porque el va a estar mejor (este uso de la gente es lo que mas me molesta, porque en las actuales circunstancias, con cualquiera de los dos candidatos no la vamos a pasar bien y los que menos tengan la van a pasar peor).
Así que desde mi siesta interrumpida por la encuesta que pretende escuchar mi opinión o contarme que piensa el candidato, les digo que yo elegí no elegir a ninguno, que no eme interesa que tienen que decirme, porque se que me van a mentir, así que no me molesten porque, ya me tienen podrido!!



domingo, 1 de noviembre de 2015

Y ahora qué?








Después de las elecciones del 25 de octubre la configuración territorial del poder político, principalmente en el principal distrito electoral que es la provincia de Buenos Aires, cambió radicalmente. El peronismo perdió una gran cantidad de territorio, sobre todo en los sectores rurales y en el llamado “tercer cordón” urbanos que se volcaron mayoritariamente hacia la opción de la alianza Cambiemos, algo que como dijimos varias veces antes, responde no solo a malas gestiones municipales y provincial, sino al accionar de sectores del PJ bonaerense que perdieron en las PASO. Un error es creer que eso voto fue para los candidatos de Cambiemos, ya que la pérdida numérica de votos del FPV no se corresponde con idéntico, o similar, incremento de votos hacia el candidato Macri. El incremento que tuvo Cambiemos se encuentra en la provincia de Córdoba, caudal que perdió el frente UNA y que recuperó en la provincia de Buenos Aires.


Resueltas como están las elecciones a nivel de gobernador e intendentes, el próximo 22 de noviembre se deberá elegir entre los candidatos Scioli, del FPV, y Macri de la alianza Cambiemos.

Qué panorama enfrentan ambos candidatos y cómo debería ser su estrategia?

El candidato del Frente para la Victoria debería intentar recuperar el voto que perdió en la provincia de Buenos Aires, principalmente el voto de sectores del peronismo que habían perdido en las PASO y que ven en la derrota electoral de sus rivales internos, su propia supervivencia como referentes de la oposición a Cambiemos. De lograr ese voto, el FPV recupera alrededor de un 5% más, pero no lo logra en detrimento de Cambiemos. Le resta a Scioli todavía, obtener un poco más del tercio del 30% restante compuesto por un electorado que siendo en una gran porcentaje peronista, es sumamente crítico de la actual gestión de gobierno. Scioli plantea un alineamiento con el actual gobierno, pero intentando demostrar que tiene su propia impronta, su campaña, hasta ahora es mayoritariamente publicitaria y “subida a los palcos” de actos políticos.

El candidato Macri está haciendo una pausa antes de retomar su campaña para el ballotage. algo que desde una perspectiva personal puede ayudarlo y desde una perspectiva política puede darle una mejor visión de la actual situación. Macri debe mantener y captar más votos del peronismo opositor al actual gobierno si quiere ganar el próximo 22 de noviembre. Creo que debería reforzar su imagen pragmática y hacer campaña con algunos sectores del peronismo que no lo ven con malos ojos, sobre todo para tender puentes a los votantes de UNA, tomando algunas de sus banderas respecto a la lucha contra la corrupción ya que tiene como aliada a la Dra Carrió. En números, Cambiemos debe evitar que sectores del conurbano bonaerense que votaron por UNA voten al FPV, el mismo 5% que intentará recuperar Scioli, pero Macri tiene la opción de apelar al voto en blanco de estos sectores. Debe capturar a sectores del frente progresista de Stolbizer, trabajando con los sectores radicales que lo acompañan, con esto podría sumar un 3% adicional. Pero, al igual que el FPV, Macro debe obtener que los votantes de UNA lo voten, allí está el 15% que Macri necesita para ganar el ballotage.


En definitiva, será la conducta de los votantes de UNA, quienes decidan quién será el próximo presidente, El candidato Massa, no se pronunció a favor de nadie, pero dejó entrever su preferencia personal por Cambiemos, algo que le resta a Scioli, pero no le suma a Macri.

Scioli debería unificar su campaña. los actos del gobierno en favor de Scioli, le restan más que sumarle, ya que los realizan con gente que está convencida de votar a Scioli e irrita a los opositores que no lo votarán. También, el candidato del FPV debería “bajar al barro” y buscar mayor contacto personal con la gente que podría votarlo, la distancia que mostró con sus votantes no respeta la “praxis electoral peronista” del contacto directo que esperan los sectores del peronismo en donde Scioli debe buscar el voto que le negaron en primera vuelta.

Macri, debe evitar caer en la creencia que ya ganó, sino le ocurrirá lo mismo que en la fábula de la liebre y la tortuga. Deber mostrarse lo suficientemente pragmático para acercarse al sectores del peronismo ayudado por sectores opositores al FPV y lo suficientemente principista en aspectos institucionales para lograr el apoyo de sectores progresistas opositores al actual gobierno. Cuenta con el hecho que Cambiemos obtuvo una gran representación territorial en la que se puede apoyar y reforzar su campaña de contacto personal con la gente.

Ambos candidatos deberían instruir a sus dirigentes que se abstengan de efectuar declaraciones conflictivas o que adelanten medidas de gobierno (sobre todo en Cambiemos, donde muchos dirigentes estarán en la gobernación o en intendencias) y de recibir apoyos de sectores que le restan más que sumarle (es más el  caso del FPV, pero también han salido oscuros personajes a apoyar a Macri).


Si bien podría pensarse que Macri ya ganó porque representa una voluntad de cambio frente al actual gobierno, o que Scioli será el ganador porque puede representar a los distintos sectores del peronismo, ninguno de los candidatos tiene el triunfo asegurado. Lo que hagan en los próximos días, con alianzas políticas y campaña electoral, definirá cómo votará un sector que no excede el 20% de los votantes, pero que será quien defina el ballotage.