miércoles, 26 de marzo de 2014

No solo de política vive el hombre


El 27 de marzo a las 18 hs estaré hablando de un instrumento para comprender mejor el funcionamiento de los sistemas productivos. Este instrumento se basa en la matriz insumo producto (MIP), algo que el ministro de economía ha citado frecuentemente al igual que el jefe de gabinete, pero ambos parecen ignorar algunas cosas. Lo primero es saber que las matrices insumo producto, deben calcularse mediante censos de la actividad económica cada 10 años, la última vez que se calculó fue en 1997, por lo que la información oficial existente no sirve para su uso. Las opciones de actualización mediante cálculos, solo abarca un período de 5 años. Otro aspecto que parecen no saber es que la precisión de cualquier resultado que se pretenda obtener mediante la utilización de las matrices insumo producto, requiere ajustes del nivel de pecios a una fecha de referencia, la MIP de 1997 se calculó con precios de referencia a 1993, por lo tanto  ¿para el período 2005 - 2014 que referencia de ajuste se tomará?
Si se toman los valores del INDEC se podría concluir que se ha producido menos de lo que se ha vendido, y los datos que se obtengan no podrían usarse, ya que la MIP trabaja con coeficientes que se obtienen a partir de las compras intersectoriales de insumos. Si se toma otro tipo de ajuste para poder utilizar los resultados que da la MIP, se reconocerá explicitamente que la información suministrada por el INDEC no es verdadera.
Personalmente creo que se pierde la oportunidad de utilizar un instrumento muy útil  que se usa en Inglaterra, Francia, Alemania, Holanda, México y EEUU (ya que debe recordarse que este instrumento fué desarrollado por el premio Nobel V. Leontief en la universidad de Hardvard), mas que nada por el desconocimiento profundo del instrumento que proponen.

     










lunes, 17 de marzo de 2014

Mi Credo Político (revisión de un viejo escrito)


En tiempos donde Fukuyama habla del fin de las ideologías, se proclama el fin de los dogmas, se reclama la falta de utopías, creo que es preciso reafirmas las razones de nuestra militancia en el movimiento nacional y popular.
El movimiento tiene en la doctrina peronista una síntesis histórica que define en su época los objetivos, los medios y forma de alcanzarlos. Hoy en día todavía reconocemos en la doctrina peronista los elementos que permiten definir las bases de militancia política de quienes nos decimos parte de este movimiento.
Veamos pues en la génesis de la doctrina, el verdadera síntesis del dogma, expresado en la introducción a la doctrina por el propio Gral. Perón.

La doctrina nacional tiene como finalidad alcanzar la felicidad del Pueblo y la grandeza de la Nación mediante la Justicia Social, la Independencia Económica y la Soberanía Política, armonizando los valores materiales con los valores espirituales y los derechos del individuo con los derechos de la sociedad.

Veamos que se definen claramente los Objetivos: “la Felicidad del pueblo” y “La grandeza de la Nación”, se establecen los medios: La justicia Social, La soberanía política y La independencia Económica y se define la forma: “conciliando los derechos del individuo con los derechos de la sociedad” y “conciliando los valores materiales con los valores espirituales”. Estos elementos todavía definen las bases de acción del movimiento, por ello es interesante analizar detalladamente cada uno de ellos.

Los objetivos señalan las metas a las que aspira el movimiento la primera de ellas la grandeza de la Nación. Perón dice grandeza y no habla de riqueza o poder que son aspiraciones materiales, sino que habla de grandeza que implica que hay un fin trascendente en este objetivo, la grandeza supone “ser mejor o mas grande que algo de su misma especie” por lo que se aspira a ser mejores no tener mas, se asocia grandeza con: importancia o magnitud, generosidad, bondad y excelencia moral y Majestad y poder, vemos que aspirar a la grandeza conlleva desear una superación no solo material sino trascendente. Esta aspiración la aplica a la Nación, no habla de país o Republica, habla de “el lugar donde se ha nacido”.
Por lo tanto se establece un concepto de mejora crecimiento o desarrollo con una raíz popular no institucional, esto nos acerca a la idea de Nación como pueblo con un destino común, que es la génesis de movimiento nacional y popular, a lo que agregamos progresista por definición de su objetivo de progreso.
Lograr la felicidad del pueblo, es una aspiración también trascendente quizás inspirada en la idea revolucionaria de fines del siglo XVIII, del “derecho a la búsqueda de la propia felicidad”, plasmada en la constitución de EEUU y en la declaración de Los derechos del hombre de la Revolución Francesa en donde se la postula “en beneficio del mantenimiento de la Constitución y de la felicidad de todos”. Este concepto del derecho a la felicidad que aparece en los términos personalistas del liberalismo político se amplía como derecho del pueblo todo, no como derecho individual.
El orden en que se presentan los objetivos no es azarosa: no puede haber una Nación realizada si su pueblo no lo está tampoco, y su realización no es material
Vemos una definición consistente de objetivos que expresan los ideales del movimiento nacional y popular al que debemos agregar progresista.

Los medios abarcan tres campos uno social, uno económico y uno político. En cada campo se expresa una definición de cómo se compone los medios que se pretenden instrumentar y que características tienen.

La Justicia Social implica que cada uno reciba lo que por derecho le corresponde en función de cómo está conformada la sociedad. Este concepto se emparenta con conceptos tales como capital social, economía social, producción social, que lejos de los conceptos materialistas del marxismo histórico y liberales de los economistas neoclásicos, definen una visión de la sociedad, y sobre todo del pueblo, como fuente y destinatario del conjunto de actividades de la nación. No puede existir justicia social a través de las teorías de mercado pues este solo reparte en función de la capacidad de consumo y no en función como aporta el capital social a la producción de la economía nacional. La visón justicialista pone al capital en función de la economía nacional y esta al servicio del hombre. El marxismo tampoco aporta un proyecto de nación viable pues su visión materialista reduce al hombre a la categoría de proletario con derecho a la plusvalía de su trabajo y no contempla la realización del hombre en planos superiores a la mera distribución de la riqueza. El concepto que debe imperar en la consideración del hombre en su dimensión social es el provisto por las doctrinas humanistas, de allí que la doctrina se considere humanista.

La Independencia Económica establece la relación entre el capital y el hombre, no deshumanizando ni a uno ni a otro, ya que no los considera, ni como instrumentos del mercado como lo hace el liberalismo económico, ni como fuerzas antagónicas como el materialismo histórico de Marx. No puede existir la nación soberana si no dispone de sus riquezas, las cuales forman su verdadero capital: los recursos naturales y el capital social (la fuerza transformadora de los trabajadores), el rol del capital se restringe a la desarrollar la economía, ser el instrumento de transformación de los recursos naturales y el capital social en bienes y servicios. La socialización de la economía como proponen las teorías marxistas implica ignorar la fuerza de desarrollo económico del capital y las teorías neoclásicas deshumanizan la economía delegando en el mercado la distribución de la riqueza mediante la llamada teoría del derrame. Quizás la teoría mas próxima al sentir del movimiento esté expresado por Keynes y lo que se ha dado en llamar neokeynesianismo, en donde se le asigna al estado la distribución de la riqueza y el desarrollo económico. Pero sobre estos conceptos, la Independencia Económica implica disponer del poder del estado para disponer de sus fuerzas productivas y sus recursos naturales sin ningún tipo de condicionamientos ya que nuestra historia nos muestra que salvo contadas ocasiones siempre se dependió de decisiones extranjeras para el desarrollo de nuestra economía con sentido nacional, de allí surge la teoría de la dependencia que nos muestra como se condiciona a una economía pequeña a seguir lineamientos impuestos desde los centros de poder económico.

La Soberanía Política, define un concepto importante que caracteriza al peronismo: la política es la instrumentación del Poder, entendido esto como la capacidad de decidir el curso de las cosas sin ingerencia externa. La necesidad de soberanía está dada para que se realicen las cosas necesarias según el criterio del gobierno y no de otros centros de poder. Los condicionamientos existen, tanto que el Gral Perón decía que con suerte un gobernante puede hacer la mitad de lo que quiere hacer y un buen gobierno es quien pone en ese 50% lo mas importante. La decisión soberana como medio trata de lograr que no exista condicionamiento sobre las decisiones del gobernante y que estas se fundamenten en las prioridades ideológicas y no urgencias o reclamos. Alain Tourain decía que los gobiernos deciden por urgencias mediáticas o reclamos públicos, más que por cuestiones ideológicas, cosa que vemos muy a menudo hoy en día.

La forma es quizás la definición que indica la conducta que debieran tener los cuadros políticos del movimiento: armonizar el interés material con el espiritual es reconocer al hombre en una dimensión trascendente, una dimensión en donde sus necesidades materiales deben ser consideradas pero sin olvidar que la dimensión del hombre no son solamente sus necesidades materiales, la igualdad de las personas ante la majestad divina obliga a reconocer las necesidades del otro como un error que debe ser corregido por el accionar de los cuadros políticos, no como dadiva o concesión es reconocer en el otro a nuestro igual por condición de hijos de Dios, cualquiera sea el credo o la forma en que se lo reconozca. La conciliación entre los derechos individuales y sociales marca quizás la regla más importante de acción de un cuadro político del movimiento, el hombre tiene derechos naturales, los cuales son reconocidos desde la Declaración de los Derechos del Hombre en la Revolución Francesa, el derecho a la búsqueda de la felicidad consagrado en la constitución de los EEUU, pero estas bases del liberalismo político no implican que los derechos individuales puedan avasallar los derechos de la sociedad y ese es el límite, si se requiriese un ejemplo bastaría pensar en la contaminación ambiental, en donde el derecho individual de un empresario a poner una fábrica no pueda avasallar el derecho de la sociedad a que no se le envenene su aire, sus agua o su suelo.

Este dogma, la síntesis de la doctrina, contiene los valores a que aspiro , los medios que reconozco para lograrlos y la forma de conducirse. 



domingo, 2 de marzo de 2014

La oportunidad que no puede perderse



Se esté o no de acuerdo con la propuesta del gobierno provincial para la creación de policías municipales, esto representa un gran oportunidad que no debería ser desaprovechada. En mi libro [1], propongo un abordaje integral al problema, donde la seguridad sea tratada en forma integral, no diferenciada de todos los aspectos que hacen a la preservación de la integridad de las personas y sus bienes. Por lo tanto transferir la policía sin otorgarle al municipio autoridad sobre el funcionamiento del poder judicial, implica desarticular la secuencia orgánica que debería existir entre prevención del delito y esclarecimiento de los delitos cometidos. En palabras simples, si la policía depende del poder municipal y la fiscalía del poder provincial, se pierden los beneficios que se logran al otorgarle identidad territorial a la prevención y control del delito.
A pesar de lo dicho, esta propuesta permitiría consolidar lo expuesto en nuestro proyecto [2] sobre Ingeniería de Seguridad Pública, donde la visión política se implementa sobre un grupo de competencias propias de las disciplinas de ingeniería (planificación, logística, organización del trabajo, administración de recursos, Tics, etc.) y no sobre visiones de tipo operativo.
Deber señalarse que cualquier decisión que se tome debería partir de ubicar la seguridad en el máximo nivel político (para los municipios a nivel de secretaría) y la autoridad municipal debería contraer un compromiso público con dicha dependencia, transfiriendo otros organismos de control municipal que tienen poder de policía a dicha secretaría (defensa civil, control de tránsito, control medioambiental, emergencias, etc.).
Las circunstancias históricas plantean un desafío para las autoridades políticas territoriales, que va mas allá de las representaciones institucionales, la seguridad es uno de los principales reclamos de la ciudadanía y esta propuesta, mas allá del análisis político, representa una oportunidad que no debería dejarse pasar para darle solución el reclamo de los bonaerenses.

[1] Molina, Alejandro. (2011). La seguridad desde la Óptica de las Instituciones. Ed. Académica Española. 1ra edición. ISBN 978-3-8473-5863-3

[2] Molina, A., Simonetti, H., y Casal, R. (2010). Ingeniería de la Seguridad Pública. Pautas para Definir un Instrumento de Gestión. Congreso Mundial Ingeniería 2010.





domingo, 16 de febrero de 2014

Los fantasmas que crea el gobierno



Como el Sr. Scrooge en el archiconocido “Un Cuento de Navidad”, el gobierno crea los fantasmas que amenazan su gestión de gobierno, reales o no, todos ellos son producto de sus propias acciones.Pareciera que el gobierno se empeña en repetir sus errores, y no me refiero a los recientes temas de devaluación, inflación y apoyo a funcionarios corruptos. En realidad no me hubiera puesto a anaizarlos sino fuera que se está perdiendo la oportunidad histórica de consolidar un proyecto nacional y progresista, en gran parte por encumbrar como alternativas alternativas a grupos liberales y conservadores (Massa y Scioli dentro del peronismo o Macri fuera de él) que son los fantasmas de la sucesión presidencial. Un repaso a algunos fantas mas que han creado son:

El fantasma de la falta de capacidad en la gestión: No se construye politica sin una ideología que la sustente, y menos una gestión política, donde se trata de realizar en la práctica propuestas que configuran la expresión política de una ideología. Cuando se trata de reemplazar la ideología por conocimiento, experiencia o confianza, el resultado son supuestos “funcionarios técnicos” cuyas medidas diferirán en el fondo del objetivo político buscado. Por ejemplo, un economista de formación liberal no maneja instrumentos de planificación económica, lo mismo que las medidas de un funcionario económico conservador diferirán de las que tome un funcionario progresista, la alineación ideológica de los funcionarios contribuye a algo que en la empresa privada se conoce como “empowerment”. Un funcionario de confianza no necesariamente contribuirá a menos que su pensamiento esté ideologicamente alineado con el resto, ni hablar si lo que se tiene es un rejunte.

El fantasma del autoritarismo. La construcción de propuestas políticas sin consensos mínimos entre propios y opositores, genera el aislamiento del gobierno aún en casos donde un consenso mínimo con sectores de la oposición permitiría que las propuestas tengan un horizonte temporal mucho mayor sobre todo si estos sectores se convierten en alternativas de gobierno. Lograr el 50% de algo que se pretende dándole a un proyecto una vida que supere la del propio gobierno, es un triunfo ideológico; lograr un 80% de lo mismo pero condenar el proyecto a su desaparición luego de un cambio de gobierno es una “victoria pirrica”.

El fantasma de los medios opositores: Cuando un gobierno utiliza un sector de los medios para apoyo de su gestión marginando de ellos a los sectores críticos y opositores, potencian a aquellos medios donde la oposición y grupos críticos pueden expresarse, esos medios se benefician del apoyo económico de sectores que se beneficiarían con las propuestas opositoras- El poder de los “medios opositores” se construye mediante la intransigencia de medios adictos que marginan toda expresión crítica, se convierten en voceros del gobierno y suman a los problemas que pueda tener la gestión de gobierno, una comunicación del proyecto político de mala calidad.

Es fantasma de la desestabilización. Cuando un gobierno se torna inflexible en los objetivos políticos, cuando estos objetivos no se concretan porque las medidas que se implementan para lograrlos generan reacciones que impiden su concreción; o porque no se lograron acuerdos mínimos con los actores o destinatarios del proyecto; o cuando la implementación esta mal hecha, se recurre a “forzar” la implementación de la medida o los resultados esperados. El efecto logrado es el fortalecimiento de las opiniones opositoras y la desconfianza de la gente en la medida, o peor aún el el proyecto político. Sobran ejemplos empezando por el INDEC. Sobre esto se montan los intereses que se oponen al proyecto, que potencian su accionar, no con fines políticos, sino mayoritariamente económicos.


En el cuento, Scrooge toma conciencia y corrige su actitud, esperemos que el gobierno también lo haga, todos nosotros estamos en el mismo barco, aunque algunos suponen que por estar distantes pueden mirar esto desde una lejana costa que lo salve del naufragio. La consolidación de un proyecto nacional y progresista que pueda alternarse entre distintos gobiernos es mas importante que la suerte de un grupo político, nuestros nietos van a vivir en un país fruto de las ideologías del presente, los gobiernos actuales formarán parte de sus libros de historia.

lunes, 13 de enero de 2014

Hobbes tenía razón







Ayer publique en este blog un artículo donde analicé las conductas de distintos grupos sociales durante los reclamos policiales que condijeron a saqueos y escenas de violencia entre distintos grupos sociales, hoy leo asombrado en un diario digital esta noticia: “México: Violentos enfrentamientos entre grupos de autodefensas y 'narcos'” , la nota pueden verla el el link: http://actualidad.rt.com/actualidad/view/116857-mexico-violentos-enfrentamientos-grupos-autodefensas .
Creo que esta es la expresión de mi miedo, grupos sociales ante la ausencia del estado crean sus propias instituciones, y necesariamente estas instituciones no suelen responder a fines nobles. La creación de grupos parapoliciales llamados en la nota “grupos de autodefensas” constituyen la prueba evidente de la teoría propuesta de generación de instituciones paraestatales. También se verifica que la propuesta de Hobbes sobre que el hombre cede su derecho a la violencia si el estado (Leviatan) es capaz de ejercerla para garantizar su seguridad, la ausencia del estado vuelve al hombre a su estado de naturales y se convierte en “el lobo del hombre”.
Esto tiene un problema: la generación de mas violencia; y aún en el escenario donde estos grupos triunfen ¿Quién garantiza que disolverán esos grupos armados y que no se conviertan en grupos “justicieros”  que impongan su propia ley y apliquen sus propias condenas? ¿Quien garantizará entonces el orden y la paz social?


  

domingo, 12 de enero de 2014

Regalo de Aniversario



Se cumplieron 30 años de democracia en Argentina, creo que es algo para celebrar, no sé si para festejar. Alfonsín dijo en 1983, que con la democracia se comía, se trabajaba y se educaba; 30 años después vemos que un tercio de la población tiene sus necesidades básicas insatisfechas, el trabajo real (el productivo en blanco) alcanza solo a un tercio de la PEA (población económicamente activa) y la educación dejó de ser el instrumento de movilidad social que generó la famosa frase “mi hijo del doctor”.
Como broche de oro del aniversario se produjo el reclamo salarial de la mayoría de las policías provinciales que reclamaban salarios acordes a los tiempos que corren. Pero el verdadero reclamo se centró en el aumento de los salarios básicos, más que en el salario de bolsillo que incluye, en muchos casos, gran cantidad de horas adicionales al horario normal de trabajo. Aquí hay un problema que excede el reclamo salarial, si bien es parte del mismo. Sucede que cuando un policía mata o hiere a un presunto delincuente se inicia un sumario que incluye la suspensión de tareas y el cobro de un 80% del salario básico (ese mismo salario que es actualmente entre un 20 y un 30% del salario de bolsillo), o sea que hasta que se termine la investigación el policía percibirá una cuarta parte de lo que cobraba y que apenas cubría sus necesidades; esto lleva  a que muchos policías no actúen como debieran ante el enfrentamiento con un delincuente y prefieran que este huya antes que terminar sumariado y cobrando un salario que no le alcanza para nada.
Otra faceta del reclamo policial fue el desorden social que se generó, que incluyó saqueos, desmanes y reacciones de defensa más acordes con actitudes de las películas del oeste americano del 1800. Esto requiere un análisis muy profundo porque debería ser un llamado de atención para el diseño de políticas de seguridad, ya que muchos supuestos de los fundamentos de las políticas de seguridad actuales no se cumplen.
El primer hecho que debe analizarse son los saqueos, en los cuales intervinieron no solo delincuentes sino ocasionales saqueadores que aprovecharon la falta de control policial. Esto indica que la falta de control hace que personas que no son delincuentes cometan hechos delictivos, así surge una categoría de ciudadanos que son honestos si se los vigila o controla, pero sin control no vacilan en cometer algún delito. Aceptado como hecho que el cumplimiento de la ley depende del control policial, la conducta delictiva no sería producto de un sistema de exclusión que condiciona a ciertas personas a incurrir en el mundo del delito, sino un sistema de falta de controles que facilita la comisión de delitos, al menos para un sector de la sociedad. Pero el hecho más preocupante que surge de este análisis es que hay una falla en ciertos sectores de la sociedad en donde el sistema educativo (que incluye a la familia) no formo personas con los valores necesarios para una convivencia civilizada.
El otro hecho relevante para el análisis, confirma mi hipótesis planteada en mi libro “La Seguridad desde la Óptica de las Instituciones”, cunado las personas sufren la carencia de instituciones del estado conforman instituciones paralelas que las sustituyen. Se vio, que la falta de vigilancia policial afectaba la seguridad de grupos de personas y estas formaron grupos de defensa y vigilancia (algunos con una sorprendente cantidad de armas) en reemplazo de la institución policial. La gente que asumió este rol, seguro que no volverá a ser la misma, tomó conciencia de su capacidad, sabe que puede garantizar su seguridad ejerciendo el uso de la fuerza que había delegado en el estado. Se rompió el pacto que planteara Hobbes en “El Leviatán”, el individuo recupera el uso de la violencia en su defensa y el hombre pasa a ser el lobo del hombre, comienza la desarticulación del estado como monopolizador del uso de la fuerza en pro del bien común.

En los 30 años de democracia, vimos cómo se deterioró la calidad de vida de la gente y aumentó la pobreza, vimos cómo se precarizó el trabajo y como se deterioró la educación, ahora como regalo de aniversario empezamos a ver la disgregación del estado.

lunes, 25 de noviembre de 2013

¿Qué quedó de las elecciones?


Parece que hubiera sido hace mucho tiempo y apenas pasó un mes, las elecciones parecieron cambiar algo que no cambió nada. El gobierno aprovechó el resultado para reajustar su gestión política que mantiene el mismo rumbo y la oposición agitó un resultado favorable, que más que favorable para ella era desfavorable para el gobierno. Así el escenario político se convirtió en algo parecido a una pelea de box, donde el campeón mantiene el centro del ring y el retador gira en torno a él haciendo fintas, pero sin acertar ningún golpe contundente.
¿Cuál fue la conclusión más importante de estas elecciones? ¿Qué ganó la oposición? ¿Que perdió el gobierno? ¿Qué resurgió la Izquierda, Carrió, Solanas o alguna fuerza provincial? En realidad los resultados numéricos pueden sintetizarse como una expresión del desgaste de algunas gestiones de gobierno, la reafirmación de otras gestiones o la irrupción de nuevas opciones que despertaron la adhesión de los votantes. Pero la conclusión más importante fue la consolidación de los poderes políticos territoriales (municipales o provinciales) frente a las estructuras y superestructuras políticas.
Veamos el detalle de esta conclusión, en la capital federal el PRO y UNEM representaron una clase media burguesa de centro derecha o liberal que soporta al PRO y una burguesía liberal progresista que apoyó a UNEM, los votos obtenidos por la izquierda y otras expresiones políticas minoritarias representan sectores con posiciones un poco más radicalizadas de las dos anteriores. La proporción de votantes del FPV estuvo soportada en un proletariado urbano minoritario.
En la provincia de Buenos Aires el proyecto del Frente Renovador se soportó en una alianza de intendentes que aportaron el caudal principal de votos, los votos del FPV también respondieron a los liderazgos territoriales de los intendentes que adhirieron. De las restantes fuerzas, el radicalismo exhibió la adhesión de una clase media urbana minoritaria, los partidos de izquierda captaron a sectores progresistas desilusionados de los partidos tradicionales, los partidos locales lograron una importante participación y otras expresiones no lograron más que sumar mínimas expresiones de descontento. Los resultados de otras provincias se encuadran en el mismo análisis que ratifica el carácter territorial del resultado electoral vinculado a fuerzas políticas locales.
La necesidad del FPV de encontrar a un referente para las próximas elecciones enfrenta a distintos representantes territoriales provinciales algunos con poder propio (los gobernadores del interior) y otros surgidos de la superestructura política (funcionarios o gobernadores sin poder territorial propio como Scioli). La lucha de poder se centra entonces entre la articulación de la representación territorial con representación propia y la superestructura política que subordine a los representantes territoriales. Hasta ahora se subordinó y/o condicionó a la representación territorial mediante la obra pública, los ATN, y medidas de apoyo social, pero el nuevo escenario colocó la balanza del poder en los territorios. El FPV había preferido no desarrollar con fuerza propia el poder territorial y hacerlo mediante cooptación de referentes territoriales, los cuales adherían al proyecto del gobierno. Así la transversalidad, entendida como la construcción de una alternativa de fuerzas políticas progresistas con independencia de su origen político, se convirtió en una cooptación de fuerzas políticas territoriales subordinadas a una superestructura política liderada por el gobierno.
Estas elecciones demostraron que la superestructura política no puede enfrentar a una estructura territorial coordinada, al cual necesita generar liderazgos que le permitan plantear una alternativa viable para 2015. Este último párrafo me genera un “deja vouz” de viejas discusiones de la década del setenta, donde curiosamente quienes dicen representar los cuestionamientos de aquella juventud peronista de izquierda han puesto en práctica lo que se criticaba como estructura “pejotista” y los barones del conurbano bonaerense se han agrupado presentando una alternativa territorial unificada que se aproxima más a las propuestas de la juventud setentista del peronismo.
Este enfrentamiento no solo plantea la disputa del poder entre los dos grupos sino también amenazas adicionales a cada grupo; la superestructura enfrenta el reclamo por la  participación en el poder por parte de los representantes territoriales y de la designación autónoma de representantes en las legislaturas provinciales y nacionales: las alianzas territoriales responden y son estimuladas por viejos representantes de la superestructura que no tienen representación territorial propia, pero que no pueden liderar un proceso eleccionario, requiriéndose el surgimiento de nuevos referentes para las próximas elecciones, construcción que dada la dimensión nacional de las elecciones plantea la duda sobre la posibilidad de compatibilizar grandes grupos de personas en una estructura más horizontal.
Quienes puedan resolver simultáneamente la confrontación externa y las internas, podrá presentar una alternativa viable en 2015.