viernes, 9 de mayo de 2014

¡No tienen vergüenza!


Ayer ocurrió una nueva tragedia que costó la vida de 8 personas, esto muestra hasta donde las causas de la inseguridad se centran en una la falta de presencia del estado, algo declamado hasta el hartazgo pero nunca concretado en la realidad. El hecho podrá ser doloso o culposo, pero los hechos previos a la tragedia, exponen la ausencia de la asistencia que el estado debería haber brindado.

Como primer aspecto, había una mujer a cargo de 5 hijos que no estaba cubierta por la asignación universal por hijo, la falta de asistencia no era ignorada por quienes asistían a los niños, la mayor de las criaturas tenía 13 años y la menor 3 años, concurrían a una escuela y había algunos no documentados. Durante ese tiempo, la interacción con personas que podían y/o debían llevar una asistencia por parte de distintos organismos del estado no se realizó.  Maestros, profesores, asistentes sociales, policías, fiscalías, etc. no vieron, o mejor dicho ignoraron, lo que pasaba en esa familia, y lo peor es que no hay mecanismos instrumentales para que esto vuelva a pasar.

Hubo antecedentes de violencia familiar que no fue debidamente atendida, e incluso fue ignorada, según manifestaron algunos vecinos, incluso hubo denuncias al 911, queda en evidencia la falta de protocolos de control en el sistema de emergencias (que en realidad funciona mas como “call center” que como auxilio, control y auditoría de emergencias de seguridad) y la inutilidad de los protocolos de intervención policial para problemas complejos. También se evidenció la inutilidad de los procedimientos jurídicos para contener un problema de violencia de género, ya que varios testimonios señalan que la mujer habría presentado denuncias tanto en sede policial como judicial. La demora de los procedimientos jurídicos, que solo operan como registros burocráticos y no como articulador de procedimientos sociales y policiales que operen sobre el problema.

La escuela donde asistían los niños no efectuó las denuncias pertinentes por los problemas que evidenciaban los menores, a pesar que deberían contar con asistentes sociales que articulasen con los programas municipales, provinciales y nacionales cuando detecten casos de esta naturaleza. La función de las escuelas quedó reducida, en este caso, a brindar una alimentación insuficiente (a lo sumo 2 de las 4 comidas diarias), una instrucción deficiente (no por este caso en particular sino por los resultados de las evaluaciones que se realizan) y una contención nula, ya que los menores o no tuvieron la confianza en los educadores para contarles el problema que atravesaban o estos los ignoraron.

El sistema de salud no registró los nacimientos de varios de ellos, uno de los niños era discapacitado y nadie efectuó los trámites para otorgarle una pensión y la asistencia que por ley le hubiera correspondido. Es impensable imaginar que la mujer o sus hijos no haya concurrido a algún centro de salud o sala médica, donde no se registró su situación y no se dio intervención a los  sistemas de asistencia social.                         

El municipio no tenía registrado el asentamiento donde vivía la mujer con sus hijos en condiciones mas que precarias, no había un control de condiciones de habitabilidad que vinculara las condiciones precarias de la vivienda con planes de asistencia social, no había vinculación entre los centros de ayuda social donde concurría la familia para buscar comida y asistentes sociales que analizaran los distintos casos y buscaran soluciones a cada problema.

Pero una vez ocurrida la tragedia, todos los políticos responsables de la ausencia del estado se sintieron muy preocupados, se sacaron fotos con cara compungida y prometieron que esto no quedaría impune, suponiendo sin ninguna investigación, que estaban en presencia de un hecho doloso. Esta suposición políticamente les conviene mas, ya que se desvía la atención hacia el presunto culpable, ocultando la culpa que es exclusivamente de ellos ¡No tienen vergüenza!

domingo, 27 de abril de 2014

Las Ideologías que vos matáis gozan de buena salud


Varios políticos están diciendo que no existen las ideologías de izquierda o derecha, pareciera que se tiende a dejar de lado la ideología, que solo existen las personas, o sea, ellos los dirigentes políticos. Personalmente creo que la falta coherencia entre la ideología declamada por los los dirigentes y su conducta  hace imposible sostener su permanencia como dirigente a menos que se suprima la pertenencia política o la coherencia, ya que resulta evidente su ineptitud política o su carencia de ética. 
Deberíamos analizar porque, la clase dirigente política trata de disimular su falta de una ideología clara. Se podría especular que es debido al "pragmatismo político" que hace que un dirigente que se supone de izquierda proponga medidas de derecha, o viceversa; cuando en realidad busca un posicionamiento que lo acerque a las supuestas opiniones mayoritarias. Según un viejo chiste popular, la menor manera de ocultar un elefante es en una manada de elefantes; así para disimular la falta de ideología (por carecer de ella o por conveniencia) es decir que no existen mas las ideologías.      
Escuché días atrás a José Nun diciendo que no es que han desparecido las ideologías, estas están vigente en cuanto quien pretende que todos vivamos mas o menos igual es de izquierda y quien pretende que sea "el mercado" quien decida como vive cada uno, es de derecha, con todos los matices posible entre ellos, y por fuera de ellos (centros y extremos). Nun, planteó también que lo que sucede es que gente de izquierda propone políticas conservadoras o reaccionarias y gente de derecha propone políticas progresistas. Esto me permitió iniciar este análisis planteando la forma en que los dirigentes políticos ocultan sus contradicciones al plantear que no existe mas la derecha y la izquierda, o sea no hay una ideología que representan y por lo tanto no hay un compromiso tácito sobre la naturaleza de las políticas que intentarán llevar a delante. 
Quedaría ver si la definición ideológica plantea un problema para los dirigentes políticos, lo cual puede verificarse con un ejemplo ¿que establece una afinidad entre los votantes y un candidato? Cualquier periodista político diría que la mayoría de la gente no se interesa por el debate ideológico sino por como le afecta personalmente lo que opine o piense llevar a cabo un candidato. Bajo esta hipótesis (mas que verificada empíricamente) una declaración de progresismo llevaría a un candidato no proponer "mano dura" con la delincuencia (algo muy impopular en los últimos tiempos) y si la propone quedaría en evidencia que es por conveniencia que lo está haciendo, con lo cual perdería la confianza de los votantes respecto a sus convicciones, ya que si cambia sus ideas por conveniencia, que no haría con poder. Así se comprueba que asumir una ideología implica asumir un compromiso, que muchos dirigentes políticos no tiene interés en asumir, es entonces mas fácil decir que las ideologías no existen para eximirse de asumir este compromiso.
No creo que sea necesario añadir mucho mas a este análisis, creo que podemos ver en los actuales candidatos potenciales el mejor ejemplo de esto. Dentro del oficialismo nadie puede pensar que Scioli esté ideo lógicamente alineado con el pensamiento de dice expresar el gobierno nacional (en esto coincido con Carta Abierta, aunque no creo que el gobierno sea realmente de izquierda), en la oposición Massa pretende ser una continuación de las políticas del gobierno nacional con mejor gestión, pero ¿como se puede pensar que una idea de izquierda pueda ser continuada por alguien de derecha?, por último el espacio Unen es la suma de todas las contradicciones, aunque se muestre como cara visible aquellos que menor contradicción presentan, los que no suben al escenario pero completan el espacio son los que realmente expresan el aquelarre ideológico que es Unen (quizás aprendan que en política no existe la propiedad aditiva, el todo no es la suma de las partes, o mejor expresado, las suma de las intenciones de voto varios candidatos no es igual a al suma de los votos que obtendrán al formar una sola lista).                            








   

domingo, 6 de abril de 2014

La respuesta espasmódica




La política desarrollada desde el gobierno de la provincia de Buenos Aires, se caracteriza por no prever, esta es una cualidad que separa al estadista del oportunista político y en las filas del gobierno bonaerense esta secases es norma. La negociación de la paritaria docente a días del comienzo de clases basta y sobra como ejemplo de imprevisión. Así veo que la urgencia no deviene de una genuina preocupación por la escalada real y mediática de los problemas que ocasiona el aumento de la delincuencia, sino de la necesidad de un mejor posicionamiento político de caras a la candidatura presidencial en 2015. Esta urgencia lleva a la búsqueda de resultados a corto plazo y acciones que logren mas impacto mediático que efectivo.
Establecido este marco inicial podríamos analizar las medidas tomadas. El primer aspecto a señalar es la falta de diagnóstico explicito del problema y la definición de objetivos a cumplir, con lo cual no se ha definido una política, que requeriría diagnóstico, formulación, objetivos y recursos. Emerge del discurso solo un reconocimiento del problema donde el diagnostico parecería reducirse a falta de presencia policial, falta de recursos y falta de mas castigo a los que delinquen. Por lo tanto la formulación de la pollita a llevar a acabo se centra en esos aspectos, mas presencia policial con mas recursos y mas castigo a los delincuentes. Este diagnóstico se centra en considerar que el delito se inicia, se centra y se agota en el delincuente y que la seguridad se logra deteniendo y encarcelando a los delincuentes, lo cual reduce el problema (y las responsabilidades) al ámbito policial.
Mientras no se piense en que lleva a una persona a delinquir, como se recupera a una persona de ha delinquido y quiera re insertarse en la sociedad, la solución será palos y castigo, pero peor aún no se logrará una definitiva erradicación del problema de seguridad.
Coyunturalmente las medidas tomadas no darán solución al problema. La emergencia lejos de apuntar a coordinar recursos de otras áreas de gobierno y actuar en forma conjunta con otras fuerzas de seguridad, incluso cediendo jurisdicción, apunta a disponer de instrumentos administrativos no controlados respecto de partidas de dinero y asignaciones de personal. Pero si el estado provincial hubiera previsto medidas para evitar los problemas de seguridad, el presupuesto enviado no hace mas de 6 meses contendría las partidas necesarias y se habrían ejecutado con prioridad desde el comienzo del año.
La convocatoria a efectivos retirados de ser necesaria como se dice, debería haberse hecho entes ya que debió convocarse a fuerzas de seguridad nacionales ante la falta de efectivos provinciales, si desde el año pasado era evidente esa carencia de efectivos, porque no se tomo antes esa medida que no requería medias extraordinarias. La formación de nuevos agentes piensa realizársela en un año, pero ¿hay suficiente cantidad de personas interesadas y en condiciones psico-físicas? ¿Cómo formar 5000 agentes para fin de año si estamos en abril y todavía no comenzó la incorporación de los futuros agentes? ¿Puede en 7 u 8 meses capacitarse a un agente de policía en dependencias que no fueron pensadas para esa cantidad, ya que el año pasado se utilizaron para formar a 2000 agentes? Cuanto menos es cuestionable el grado de preparación de los futuros agentes para desempeñar la tarea compleja y riesgosa que les espera.
Los medios a utilizar como mas vehículos de patrullaje, elementos de protección personal y comunicaciones no garantizan la efectividad del sistema de cuadrículas que lleva mas de 5 años en vigencia y no ha mostrado resultados eficaces. En resumen, el uso de mas y nuevos medios de apoyo no garantiza su funcionamiento eficaz, a menos que se enmarque en un procedimiento integral de control operacional y de gestión. El cual debería ser lo suficientemente flexible para adaptarse a los constantes requerimientos de la prevención del delito, cuyo comportamiento es esencialmente dinámico.
Los llamados a no excarcelar presos, aumentar los lugares detención y aumentar penas, son expresiones voluntaristas sobre el comportamiento de un poder judicial que es independiente del poder político. Un juez de ejecución penal no debe regirse por la urgencia electoral de un gobernante sino por un procedimiento establecido en los códigos de la materia, y creo que cualquier sugerencia a un magistrado constituye una injerencia de un poder sobre otro. También en este caso llama la atención que no se aluda al funcionamiento de la procuración (que si depende del poder ejecutivo) para lograr mayor efectividad en la condenas de hechos delictivos (en promedio las condenas no superan el 5% de los delitos denunciados, siendo que la tasa de esclarecimiento policial es mayor al 40%).
Otra “perlita” es la obligación que se establece respecto de los agentes de seguridad privados de utilizar botones anti pánico para avisar de delitos en la proximidad de sus puestos de vigilancia, esto obligaría a descuidar su tarea principal que es cuidar las instalaciones a las que debe garantizar seguridad. Por otra parte, la competencia de la seguridad privada se refiere al resguardo de instalaciones y bienes de particulares y no a la seguridad pública, con lo cual se debería primero legislar o cambiar algunas reglamentaciones, que cambiarían el funcionamiento de las empresas de seguridad privadas.
Un ultimo análisis para no extenderme, es el caso de las policías locales, lo cual era en principio una iniciativa potencialmente útil, ya que permitía a los intendentes a definir una política de seguridad local, tener un funcionamiento independiente que se adaptara a las características de su región y poder crear nuevas soluciones que pudieran utilizarse en otras regiones. La iniciativa oficial, restringe esta posibilidad, impone como funcionario a cargo de las políticas de seguridad a un comisario, quien por competencias ejecuta las políticas de seguridad y no las formula. Estimo que esto reforzaría el imaginario de los funcionarios provinciales que la seguridad se soluciona con presencia y represeión policial, lo cual garantiza el fracaso de una iniciativa interesante y prometedora como lo es la policía municipal.
También se podría hablar de medidas no propuestas y causas no consideradas en esta emergencia de seguridad que lanzó el gobernador, pero la lista sería demasiado extensa y no aportaría mas elementos que probaran la naturaleza espasmódica de la reacción gubernamental respecto de un problema cuya causa radica en la ausencia del estado en vastos sectores de la sociedad, una ausencia que entre otros síntomas provoca un aumento de la delincuencia estimulada por problemas socio económicos, culturales y políticos. Este accionar delictivo supera la capacidad de respuesta del aparato represivo por capacidad operativa y eficacia para prevenir nuevos hechos. Para los que quieran ver la justificación de por que no funciona esta metodología los remito a mi libro “La seguridad desde la óptica de las instituciones” (http://opinionpoliticaargentina.blogspot.com.ar/2013/05/mis-libros-1.html).
En síntesis lo anunciado por el gobernador no constituye una política, o un cambio en una política de seguridad, sino un conjunto de medidas de corte efectista, pero no efectivas y veremos como en los próximos meses la situación de inseguridad no cambia, lo que hará que se propongan nuevas medidas, pero no soluciones.


martes, 1 de abril de 2014

Las victimas del miedo



Si pensamos en el hombre primitivo, cuando ese hombre veía una fiera que ponía en peligro su vida se generaba una descarga de adrenalina que actuaba como potenciador de su fuerza física para escapar o pelear. El miedo estaba en el origen de esa descarga de adrenalina, un miedo que reconocía el peligro de una fiera, o de las señales que anunciaban su presencia (sonidos, olor, etc). En el hombre moderno esa descarga de adrenalina está presente en competencias, respuesta ante accidentes o peleas o en la práctica de deportes extremos. Hoy el hombre medio argentino tiene miedo, a ser victima de la inseguridad y cree reconocer en estereotipos sociales a su posible victimario, de allí es estrés que le provocan determinadas situaciones, personas o lugares. Este hombre con miedo busca conjurar su miedo, algunos participan en reclamos colectivos, marchas de protestas por al inseguridad, se arman, instalan alarmas o consumen innumerable cantidad de elementos que son mas peligrosos para quien los usa que para quienes podrían ser los destinatarios.
Ese hombre no se encuentra contenido por las instituciones del estado encargadas de darle seguridad, que en definitiva tienen que hacer que el miedo desaparezca o al menos sea mínimo y le permita desarrollar su actividad cotidiana sin temores. Al ver a un uniformado, no siente seguridad sino inquietud debido a nuestro pasado trágico donde la presencia del uniformados se asociaba a la represión o al terrorismo de estado, o debido al imaginario que vinculan a policías con un mal desempeño de su función sea por incapacidad o por vinculación con delincuentes. Al delincuente se lo imagina impune ya sea porque no se lo detiene o porque si es detenido queda libre al poco tiempo.
Este miedo crece en el hombre y es curioso como personas que parecen racionales toman conductas paranoicas. He sido testigo de alguna de ellas como: cruzar la calle si hay un grupo de dos o mas personas que asocian con el imaginario de delincuentes (en algunos casos no alcanzan a percibir que son obreros de la construcción u otro tipo de trabajadores, por el tipo de vestimenta), no realizan ciertas actividades en algunos horarios (pasear al perro de noche) y cosas por el estilo.
Ese hombre se encuentra frente a un delincuente reducido, y el miedo se transforma en un accionar irracional de violencia, donde descarga toda su impotencia, su miedo golpeando entre varios a una persona indefensa.
Esa persona es también una víctima, así como el delincuente. Quizás al delincuente se le considere la situación social en la que estuvo sumergido toda su vida, de donde cayó en el delito como consecuencia casi natural. Pero también se debe considerar al linchador como victima de su miedo, alimentado por la sensación de inseguridad en la que vive.
Ambos son victimas del abandono del estado, en el caso del delincuente por permitir y/o generar condiciones económicas y sociales de marginalidad de donde emerge todo tipo de delito; y en el caso del linchador por las mismas razones además de no encausar a las instituciones que deben garantizar el sentimiento de seguridad de las personas.
En síntesis, al escribir esto no puedo dejar de sentir un sabor amargo al recordar que desde que empecé a estudiar los temas de seguridad pública alerté sobre los riesgos de la ruptura del contrato social en el sentido dado por Hobbes. Lamentablemente esta ruptura genera consecuencias que no se agotan en la reacción circunstancial, que constituye una conducta esporádica, el verdadero riesgo es la generación de conductas activas y sistemáticas como ya señalé en el caso de los grupos de autodefensa mejicanos. Estamos empezando a a caminar hacia ese futuro, Dios quiera que los responsables de evitar esto tomen conciencia y actúen en consecuencia.




miércoles, 26 de marzo de 2014

No solo de política vive el hombre


El 27 de marzo a las 18 hs estaré hablando de un instrumento para comprender mejor el funcionamiento de los sistemas productivos. Este instrumento se basa en la matriz insumo producto (MIP), algo que el ministro de economía ha citado frecuentemente al igual que el jefe de gabinete, pero ambos parecen ignorar algunas cosas. Lo primero es saber que las matrices insumo producto, deben calcularse mediante censos de la actividad económica cada 10 años, la última vez que se calculó fue en 1997, por lo que la información oficial existente no sirve para su uso. Las opciones de actualización mediante cálculos, solo abarca un período de 5 años. Otro aspecto que parecen no saber es que la precisión de cualquier resultado que se pretenda obtener mediante la utilización de las matrices insumo producto, requiere ajustes del nivel de pecios a una fecha de referencia, la MIP de 1997 se calculó con precios de referencia a 1993, por lo tanto  ¿para el período 2005 - 2014 que referencia de ajuste se tomará?
Si se toman los valores del INDEC se podría concluir que se ha producido menos de lo que se ha vendido, y los datos que se obtengan no podrían usarse, ya que la MIP trabaja con coeficientes que se obtienen a partir de las compras intersectoriales de insumos. Si se toma otro tipo de ajuste para poder utilizar los resultados que da la MIP, se reconocerá explicitamente que la información suministrada por el INDEC no es verdadera.
Personalmente creo que se pierde la oportunidad de utilizar un instrumento muy útil  que se usa en Inglaterra, Francia, Alemania, Holanda, México y EEUU (ya que debe recordarse que este instrumento fué desarrollado por el premio Nobel V. Leontief en la universidad de Hardvard), mas que nada por el desconocimiento profundo del instrumento que proponen.

     










lunes, 17 de marzo de 2014

Mi Credo Político (revisión de un viejo escrito)


En tiempos donde Fukuyama habla del fin de las ideologías, se proclama el fin de los dogmas, se reclama la falta de utopías, creo que es preciso reafirmas las razones de nuestra militancia en el movimiento nacional y popular.
El movimiento tiene en la doctrina peronista una síntesis histórica que define en su época los objetivos, los medios y forma de alcanzarlos. Hoy en día todavía reconocemos en la doctrina peronista los elementos que permiten definir las bases de militancia política de quienes nos decimos parte de este movimiento.
Veamos pues en la génesis de la doctrina, el verdadera síntesis del dogma, expresado en la introducción a la doctrina por el propio Gral. Perón.

La doctrina nacional tiene como finalidad alcanzar la felicidad del Pueblo y la grandeza de la Nación mediante la Justicia Social, la Independencia Económica y la Soberanía Política, armonizando los valores materiales con los valores espirituales y los derechos del individuo con los derechos de la sociedad.

Veamos que se definen claramente los Objetivos: “la Felicidad del pueblo” y “La grandeza de la Nación”, se establecen los medios: La justicia Social, La soberanía política y La independencia Económica y se define la forma: “conciliando los derechos del individuo con los derechos de la sociedad” y “conciliando los valores materiales con los valores espirituales”. Estos elementos todavía definen las bases de acción del movimiento, por ello es interesante analizar detalladamente cada uno de ellos.

Los objetivos señalan las metas a las que aspira el movimiento la primera de ellas la grandeza de la Nación. Perón dice grandeza y no habla de riqueza o poder que son aspiraciones materiales, sino que habla de grandeza que implica que hay un fin trascendente en este objetivo, la grandeza supone “ser mejor o mas grande que algo de su misma especie” por lo que se aspira a ser mejores no tener mas, se asocia grandeza con: importancia o magnitud, generosidad, bondad y excelencia moral y Majestad y poder, vemos que aspirar a la grandeza conlleva desear una superación no solo material sino trascendente. Esta aspiración la aplica a la Nación, no habla de país o Republica, habla de “el lugar donde se ha nacido”.
Por lo tanto se establece un concepto de mejora crecimiento o desarrollo con una raíz popular no institucional, esto nos acerca a la idea de Nación como pueblo con un destino común, que es la génesis de movimiento nacional y popular, a lo que agregamos progresista por definición de su objetivo de progreso.
Lograr la felicidad del pueblo, es una aspiración también trascendente quizás inspirada en la idea revolucionaria de fines del siglo XVIII, del “derecho a la búsqueda de la propia felicidad”, plasmada en la constitución de EEUU y en la declaración de Los derechos del hombre de la Revolución Francesa en donde se la postula “en beneficio del mantenimiento de la Constitución y de la felicidad de todos”. Este concepto del derecho a la felicidad que aparece en los términos personalistas del liberalismo político se amplía como derecho del pueblo todo, no como derecho individual.
El orden en que se presentan los objetivos no es azarosa: no puede haber una Nación realizada si su pueblo no lo está tampoco, y su realización no es material
Vemos una definición consistente de objetivos que expresan los ideales del movimiento nacional y popular al que debemos agregar progresista.

Los medios abarcan tres campos uno social, uno económico y uno político. En cada campo se expresa una definición de cómo se compone los medios que se pretenden instrumentar y que características tienen.

La Justicia Social implica que cada uno reciba lo que por derecho le corresponde en función de cómo está conformada la sociedad. Este concepto se emparenta con conceptos tales como capital social, economía social, producción social, que lejos de los conceptos materialistas del marxismo histórico y liberales de los economistas neoclásicos, definen una visión de la sociedad, y sobre todo del pueblo, como fuente y destinatario del conjunto de actividades de la nación. No puede existir justicia social a través de las teorías de mercado pues este solo reparte en función de la capacidad de consumo y no en función como aporta el capital social a la producción de la economía nacional. La visón justicialista pone al capital en función de la economía nacional y esta al servicio del hombre. El marxismo tampoco aporta un proyecto de nación viable pues su visión materialista reduce al hombre a la categoría de proletario con derecho a la plusvalía de su trabajo y no contempla la realización del hombre en planos superiores a la mera distribución de la riqueza. El concepto que debe imperar en la consideración del hombre en su dimensión social es el provisto por las doctrinas humanistas, de allí que la doctrina se considere humanista.

La Independencia Económica establece la relación entre el capital y el hombre, no deshumanizando ni a uno ni a otro, ya que no los considera, ni como instrumentos del mercado como lo hace el liberalismo económico, ni como fuerzas antagónicas como el materialismo histórico de Marx. No puede existir la nación soberana si no dispone de sus riquezas, las cuales forman su verdadero capital: los recursos naturales y el capital social (la fuerza transformadora de los trabajadores), el rol del capital se restringe a la desarrollar la economía, ser el instrumento de transformación de los recursos naturales y el capital social en bienes y servicios. La socialización de la economía como proponen las teorías marxistas implica ignorar la fuerza de desarrollo económico del capital y las teorías neoclásicas deshumanizan la economía delegando en el mercado la distribución de la riqueza mediante la llamada teoría del derrame. Quizás la teoría mas próxima al sentir del movimiento esté expresado por Keynes y lo que se ha dado en llamar neokeynesianismo, en donde se le asigna al estado la distribución de la riqueza y el desarrollo económico. Pero sobre estos conceptos, la Independencia Económica implica disponer del poder del estado para disponer de sus fuerzas productivas y sus recursos naturales sin ningún tipo de condicionamientos ya que nuestra historia nos muestra que salvo contadas ocasiones siempre se dependió de decisiones extranjeras para el desarrollo de nuestra economía con sentido nacional, de allí surge la teoría de la dependencia que nos muestra como se condiciona a una economía pequeña a seguir lineamientos impuestos desde los centros de poder económico.

La Soberanía Política, define un concepto importante que caracteriza al peronismo: la política es la instrumentación del Poder, entendido esto como la capacidad de decidir el curso de las cosas sin ingerencia externa. La necesidad de soberanía está dada para que se realicen las cosas necesarias según el criterio del gobierno y no de otros centros de poder. Los condicionamientos existen, tanto que el Gral Perón decía que con suerte un gobernante puede hacer la mitad de lo que quiere hacer y un buen gobierno es quien pone en ese 50% lo mas importante. La decisión soberana como medio trata de lograr que no exista condicionamiento sobre las decisiones del gobernante y que estas se fundamenten en las prioridades ideológicas y no urgencias o reclamos. Alain Tourain decía que los gobiernos deciden por urgencias mediáticas o reclamos públicos, más que por cuestiones ideológicas, cosa que vemos muy a menudo hoy en día.

La forma es quizás la definición que indica la conducta que debieran tener los cuadros políticos del movimiento: armonizar el interés material con el espiritual es reconocer al hombre en una dimensión trascendente, una dimensión en donde sus necesidades materiales deben ser consideradas pero sin olvidar que la dimensión del hombre no son solamente sus necesidades materiales, la igualdad de las personas ante la majestad divina obliga a reconocer las necesidades del otro como un error que debe ser corregido por el accionar de los cuadros políticos, no como dadiva o concesión es reconocer en el otro a nuestro igual por condición de hijos de Dios, cualquiera sea el credo o la forma en que se lo reconozca. La conciliación entre los derechos individuales y sociales marca quizás la regla más importante de acción de un cuadro político del movimiento, el hombre tiene derechos naturales, los cuales son reconocidos desde la Declaración de los Derechos del Hombre en la Revolución Francesa, el derecho a la búsqueda de la felicidad consagrado en la constitución de los EEUU, pero estas bases del liberalismo político no implican que los derechos individuales puedan avasallar los derechos de la sociedad y ese es el límite, si se requiriese un ejemplo bastaría pensar en la contaminación ambiental, en donde el derecho individual de un empresario a poner una fábrica no pueda avasallar el derecho de la sociedad a que no se le envenene su aire, sus agua o su suelo.

Este dogma, la síntesis de la doctrina, contiene los valores a que aspiro , los medios que reconozco para lograrlos y la forma de conducirse. 



domingo, 2 de marzo de 2014

La oportunidad que no puede perderse



Se esté o no de acuerdo con la propuesta del gobierno provincial para la creación de policías municipales, esto representa un gran oportunidad que no debería ser desaprovechada. En mi libro [1], propongo un abordaje integral al problema, donde la seguridad sea tratada en forma integral, no diferenciada de todos los aspectos que hacen a la preservación de la integridad de las personas y sus bienes. Por lo tanto transferir la policía sin otorgarle al municipio autoridad sobre el funcionamiento del poder judicial, implica desarticular la secuencia orgánica que debería existir entre prevención del delito y esclarecimiento de los delitos cometidos. En palabras simples, si la policía depende del poder municipal y la fiscalía del poder provincial, se pierden los beneficios que se logran al otorgarle identidad territorial a la prevención y control del delito.
A pesar de lo dicho, esta propuesta permitiría consolidar lo expuesto en nuestro proyecto [2] sobre Ingeniería de Seguridad Pública, donde la visión política se implementa sobre un grupo de competencias propias de las disciplinas de ingeniería (planificación, logística, organización del trabajo, administración de recursos, Tics, etc.) y no sobre visiones de tipo operativo.
Deber señalarse que cualquier decisión que se tome debería partir de ubicar la seguridad en el máximo nivel político (para los municipios a nivel de secretaría) y la autoridad municipal debería contraer un compromiso público con dicha dependencia, transfiriendo otros organismos de control municipal que tienen poder de policía a dicha secretaría (defensa civil, control de tránsito, control medioambiental, emergencias, etc.).
Las circunstancias históricas plantean un desafío para las autoridades políticas territoriales, que va mas allá de las representaciones institucionales, la seguridad es uno de los principales reclamos de la ciudadanía y esta propuesta, mas allá del análisis político, representa una oportunidad que no debería dejarse pasar para darle solución el reclamo de los bonaerenses.

[1] Molina, Alejandro. (2011). La seguridad desde la Óptica de las Instituciones. Ed. Académica Española. 1ra edición. ISBN 978-3-8473-5863-3

[2] Molina, A., Simonetti, H., y Casal, R. (2010). Ingeniería de la Seguridad Pública. Pautas para Definir un Instrumento de Gestión. Congreso Mundial Ingeniería 2010.