domingo, 11 de junio de 2017

Política y fútbol

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Existen realidades paralelas, personas que ni se conocen y pertenecen a distintos sectores sociales, pero cuyas historias de vida son muy similares. Así, un zafrero en Tucumán y un profesor de Shangai recorren las mismas circunstancias de vida y se podría trazar un paralelismo entre ellos, la literatura ha jugado muchísimo con ello. Por ello se me ocurrió trazar un paralelismo entre el fútbol y la política en nuestro país.
Ambas cosas despiertan pasiones y polarizan a la gente. Es curiosa esta tendencia que tenemos los argentinos de dividir nuestras opiniones, simpatías y hasta pasiones. Si trazamos el paralelismo entre fútbol y política, tenemos que definir un comienzo para mirar similitudes y diferencias. El origen de la política deberíamos fijarlo a comienzos de la década de 1880, en la llamada organización nacional, donde las guerras civiles se reemplazaron por “escaramuzas”, “chirinadas”, golpes militares y dictaduras. El origen del fútbol, podríamos ponerlo en los partidos organizados por trabajadores de los ferrocarriles ingleses, donde el fútbol tomo raíz popular, ya que anteriormente era una práctica en colegios ingleses, pero sin arraigo en la gente común.
Tomemos como elementos para trazar este paralelismo la adhesión popular, los aspectos económicos y la participación popular; todo en un contexto del transcurrir histórico, donde en algunos momentos ambos la política y el fútbol tienen conexiones muy marcadas.
La política se conforma en su origen en torno a representantes con mayor o menor grado de representación popular, hasta que, con el sufragio universal y el surgimiento del Irigoyenismo se inicia un período de dirigentes políticos con representación popular genuina. La política se tiñe de antagonismos de naturaleza heredada y de una nueva clase de antagonismo: el que surge por el apoyo que se obtiene en distintos sectores sociales. A partir de allí, los partidos políticos asumen la representación de los intereses en que se soportan; algunos en las clases mas populares, otros en intereses económicos, otros en sectores medios y otros en grupos minoritarios pero de cierta relevancia. El dirigente deja de ser un representante del “partido político” y pasa a ser un representate de los intereses que defiende. Curiosamente, en esa transición el dirigente pasa a ocupar cargos rentados, ya sea por la naturaleza del cargo o porque se asigna una remuneración por su función (dieta, gastos de representación, etc.). Esos cambios conducen a la conformación de una “casta”, donde muchos dirigentes hacen de la representación política su forma de vida. Finalmente la representación que tenían los partidos políticos se transfiere a los dirigentes y estos a su vez, buscan ampliar su base de representación independientemente de su partido político de origen. Esta transición de nota en el lenguaje utilizado por los dirigentes políticos, se habla de “espacio político”, “coincidencias programáticas”, “representación”, etc., en realidad la imagen que se tiene de la representación política se asienta en personas y no en partidos o ideologías. Esta transición requiere de una nueva forma de hacer política, asesores de imagen, encuestas, presencia en los medios de comunicación, etc. Pero esta nueva forma de hacer política empodera a los medios de comunicación como “constructores” de dirigentes y a intereses económicos que aportan publicidad, estudios de imagen, encuestadores, etc.
En el fútbol, su origen inglés limitó espacio inicial a los colegios privados o confesionales, la popularización llegó de manos de los ferrocarriles, donde los trabajadores ingleses alternaban con los argentinos y fue estimulado como actividad recreativa. Su alto nivel de participación llevó a la conformación de clubes, ligados a los ferrocarriles o a barrios donde estos contaban con gran cantidad de empleados. Las tradicionales rivalidades barriales encontraron cauce en este juego y pronto se organizaron campeonatos y asociaciones que regulaban estos campeonatos, su origen fue voluntario, pero muchas de sus actividades requerían una dedicación de tiempo completo y la actividad se fue profesionalizando. En su evolución a la profesionalización no se elevaba al jugador por encima de su club, un jugador tenía el llamado “amor por la camiseta”. El mayor auge del juego aumentó su importancia económica, y los jugadores pasaron a ser una “mercancía” a la que los clubes accedían para mejorar su nivel de juego. Hoy el jugador trasciende a los clubes en los que juega, y el fútbol tiene una relevancia económica tan significativa que trasciende al mismo juego. Aquí también los medios influyen en la cotización de jugadores y técnicos, un club que quiera participar en un nivel de competencia importante, tiene que contar con apoyos económicos e incluso políticos para lograr esto.

Así, los protagonistas de la política y el fútbol comparten una historia evolutiva donde tuvieron inicios en estructuras que los definían (el equipo y el partido), y evolucionaron a un protagonismo dependiente de apoyos mediáticos y económicos, e independientes de su origen. Tanto en la dirigencia de la política y del fútbol se crearon sistemas clientelistas e incluso delictivos, la violencia los atravezó a ambos, lograron apoyos masivos, se acercaron a élites económicas e intelectuales, se sospecha de vínculos con los peores sectores de la sociedad (crimen y narcotráfico) y finalmente lograron desvirtuar su imagen originaria.      

sábado, 3 de junio de 2017

Otra ves la seguridad ….


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Juro que no quería hablar sobre seguridad, pero vi por TV la “demolición” de un lugar de venta de droga, un show mediático que merecía mejor causa que un hecho intrascendente. Pocas veces vi algo tan patético, la ministra de seguridad de nación, el ministro de seguridad de la provincia de Buenos Aires, jefes de la policía bonaerense, jefes de la policía federal, funcionarios, curiosos y gente que pasaba y no entendía nada. Un tipo con una máquina rompiendo una vivienda, sin mucho miramiento por los daños que podría causar a los vecinos, aso sí mucha cobertura “periodística”.
¿Que tiene de importante demoler un lugar de venta de droga? ¿No hubiera sido mas provechoso expropiar ese lugar, re-modelarlo e instalar allí un puesto sanitario? Pero quizás falte una ley de expropiación. ¿Quien asegura que quizás esta misma noche no se venda droga a la vuelta de la esquina? ¿Quién esta condenado por ese tráfico de drogas¿, ya que la detención de un sospechoso no prueba nada hasta que se lo condene en juicio? Suponiendo que el supuesto delincuente apodado “el lágrima” fuera del jefe de esa operación. ¿Quienes fueron sus cómplices?¿Quién lo protegió?¿A quienes pago para poder vender drogas? ¿A quien le compraba la droga?¿Como llegaba la droga a manos de este supuesto delincuente?¿Quienes protegían a quienes le preveían de droga? Como dice una canción “nada que festejar”
¿Que sucede que es necesario este circo mediático? La respuesta obvia es que la gestión de los ministerios nacional y provincial ha fallado muchísimo, y es necesario recuperar imagen antes de las elecciones. Pero por favor, no nos tomen por tontos, insultan hasta la poca inteligencia que tenemos.
Sabemos que no eligieron a los mejores que podían haber elegido, por internas o negociaciones pre-electorales, no implementaron una política de seguridad, solo tomaron un grupo de medidas que no fueron muy distintas a las que otros gobiernos ya tomaron, e incluso tienen o tuvieron a los dos jefes de policía mas que cuestionados. El gobierno tienen que entender que hacer las cosas en forma prolija y sin entra en el juego de las prebendas no basta. En seguridad una política hoy, debe ser disruptiva, no gradual; y por sobre todo no se puede solucionar los problemas que existen haciendo lo mismo que otros hicieron y que fracasó.
Empecemos por el principio, en una de esas alguien cercano al gobierno lee esto y les comenta, y quizás como están desorientados empiezan a encaminar su gestión. Primero, la seguridad cambió a partir de la consolidación de los estados nacionales (después de la Segunda Guerra Mundial) mediante la creación de la ONU. La seguridad se transformó para asegurar la seguridad de las personas en lugar de garantizar la seguridad del territorio (coincido con Foucault en lo conceptual, pero difiero en lo cronológico). Este concepto se implantó con la llamada “guerra fría” donde el juego de espías y contraespías prescindía de escenarios territoriales para focalizarse en las personas.
Así la garantía de seguridad tiene que ver con que las personas se sientan seguras y no en tener un territorio seguro. Si vemos como se organiza la seguridad en nuestro país, veremos que todavía se focaliza en organizaciones territoriales y sus principales falencias apuntan a la falta de control sobre las personas. Este primer concepto debería guiar muchas decisiones el gobierno, pero no es así.
Segundo concepto, la garantía de seguridad para la población no se asienta en la gestión del poder ejecutivo. Se requiere un cuerpo normativo acorde y con las actualizaciones que la evolución de la sociedad demanda. Se requiere un poder judicial que responda en tiempo y forma a las demandas de la ley, que funcione de acuerdo a la sociedad en el que está inserto, ya que los procedimientos y prácticas judiciales atrasan un siglo. También se requiere funcionarios judiciales “honrados, trabajadores y con sentido común” como dicen los ingleses y que “si saben de leyes mejor”, en nuestro caso ni siquiera podemos asegurar esto último ya que han sido nombrados jueces sin título. Así, considerar que una política de seguridad puede hacerse solamente desde la gestión del poder ejecutivo es ir hacia un fracaso.
Por último, el poder ejecutivo, debe tener en cuenta que las instituciones que conforman las fuerzas de seguridad, no son una fuerza militar, sino una institución civil, con facultades extraordinarias otorgadas en el marco del cumplimiento de su misión. Tal es la facultad del uso de la fuerza extrema, algo que no está debidamente establecido y se utiliza las misma ley para juzgar a un ciudadano común que para juzgar a un policía (pongo por ejemplo el caso de un disparo accidental, algo que le puede ocurrir a un ciudadano común, pero no puede ocurrirle a un policía, y se aplica la misma ley para juzgar a ambos). Las instituciones que participan en el área de seguridad desarrollan distintas tareas, duplicando esfuerzos y reduciendo la efectividad general (por ejemplo, todas las fuerzas cuentan con cuerpos de peritos y no existe un cuerpo pericial único con las capacidades y recursos que hoy se necesitan). En el campo del funcionamiento de las instituciones su organización debería garantizar la mayor transparencia hacia el control gubernamental y de los otros poderes, pero una organización jerárquica, piramidal y dividida territorialmente según los mismos principios jerárquicos y piramidales conspira contra la garantía de transparencia.
Quizás si se rigieran por estos principios, se podría lograr una gestión en seguridad que no necesite de “shows mediáticos” para mostrar algún resultado y los ciudadanos podamos vivir sin riesgos sobre nuestras vidas y nuestros bienes.



domingo, 28 de mayo de 2017

Panorama Electoral: Elegir al rival es una decisión política..


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Hay gente que todavía cree en las encuestas, y que las tendencias son eternas, al igual que la intención de voto. Creo que muchos analistas políticos que basan sus opiniones en el comportamiento de la gente, las circunstancias coyunturales y la visión histórica, han acertado mas resultados electorales que grandes consultoras de opinión basadas en encuestas.
Antes de seguir me permitiré realizar una pequeña opinión sobre el sistema de estadísticas electorales, ya que la culpa no es del chancho sino del que le da de comer, así la estadística no es responsables de los malos resultados, sino de quienes la aplican. De las ramas de la estadística, la estadística inferencial puede predecir tendencias o resultados con un cierto margen de error, que suponen fundamentalmente, depende del tamaño de la muestra. Así cuanto mas grande sea la muestra (y mas caro hacerla) mejor será el resultado que se promete. Esto no es necesariamente cierto, si aplicáramos el estudio para determinar un hábito de consumo, el individuo encuestado difícilmente va a cambiar sus preferencias, salvo que algo muy importante suceda, pero la historia de los resultados electorales nos muestran un grado de volatilidad que supera cualquier certeza estadística. Por lo tanto, basar un pronostico sobre opiniones que son volátiles en un grado importante, no me parece que constituya un elemento para tenerlo en cuenta al tomar decisiones.
Aclarado el punto, me parece que un buen análisis de la conducta de los distintos grupos sociales permite un pronóstico, que aunque sea menos preciso, será mas exacto. Un ejemplo de la dicho fue la opinión de Michael Moore en EEUU pronosticando el triunfo de Trump en contra de todas las encuestas realizadas (las que pretendían una profecía auto cumplida y las que se equivocaron).
Retomando el tema de lo que pasa en estos pagos, el gobierno creyó que planteando una elección polarizada lograrían obtener mas votos de los que les daban las encuestas, forzando a los electores a votar “contra” y no “a favor de”. La elección del rival terminó favoreciendo al FPV, que de una intención de voto del cera del 20% paso a superar el 30%, todo gracias a quienes plantearon una elección que reprodujera el escenario del ballotage de 2015.
Primera lección que el gobierno debería aprender, es que no hay dos escenarios electorales iguales, nada asegura que ganando una elección hoy se vuelva a ganar mañana. Asimismo, los votantes no tienen un comportamiento homogéneo por mas que se los analiza por categorías. Por ejemplo, algunos analistas suponen que hay un núcleo de gente que votaba al Frente Renovador y planteando una escenario Cambiemos contra FPV tomarían partido por Cambiemos; cuando lo mas probable es que muchos simpatizantes del Frente Renovador que tiene su principal núcleo de adherentes en la provincia de Buenos Aires votaron a Cambiemos por miedo a que ganar el candidato del FPV. Ese voto también eligió a Cambiemos como alternativa así que casi la mitad de quienes en 2013 votaron por el FR votaron a Cambiemos en 2015 y es altamente probable que vuelvan a votar al FR en 2017.
Segunda lección es saber quienes nunca votarían por una opción electoral, porque establece “techos electorales”, que son mas probables que los “pisos electorales”. Así, hay gente que nunca votaría al FPV y gente que nunca votaría a Cambiemos; esos núcleos duros se pueden calcular restando a los votos obtenidos en la segunda vuelta electoral a los obtenidos en la primera vuelta. Así los votantes no simpatizantes del FPV que nunca votarían a Cambiemos son el 11% (tomando 48% del ballotage y 37% de la primera vuelta) y los votantes no simpatizantes de Cambiemos que nunca votarían al FPV son el 18% (tomando 53% del ballotage y 34% de la primera vuelta). Los votos para cada fuerza electoral no son relevantes en esta elección porque a pesar de los que se diga, no hay elección de gobernantes sino de representantes parlamentarios.
La tercera lección es que los votos no pertenecen a nadie y no son objetos transables. En buen romance, los votos que una opción electoral haya sacado anteriormente no necesariamente se repetirán en la próxima elección y un candidato que obtuvo una cierta cantidad de votos con un partido político no se llevará esos votos con él a otro partido, si decide irse a otro espacio político.
La última lección por ahora, es que los votos que se obtienen de electores muy diferentes se pueden perder por pequeñeces. Algo que sucederá en CABA con el PRO que no quiere realizar internas y eso forzosamente le hará perder votos.
Con estos elementos podemos hacer una análisis inicial del panorama electoral, el partido de gobierno, Cambiemos o mejor dicho el PRO y algunos aliados (ya que la alianza con la UCR y el ARI parece cada vez mas endeble) ha desarrollado una estrategia electoral que hasta ahora le dio pésimos resultados, ya que fortaleció mas a su rival que lo que se fortaleció el mismo. El riesgo de confrontar cuando no se tiene nada que perder, ya que la alianza Cambiemos no tenía legisladores hasta 2015 y ahora se renuevan los mandatos de 2013. La gestión de gobierno no favoreció a los sectores que mayoritariamente lo voto, o sea los sectores medios y medios-bajos, quienes son los que mas sufren la inseguridad laboral, la pérdida de poder adquisitivo y la inseguridad; esos sectores también son quienes tienen mayor volatilidad en sus decisiones electorales.
En estas circunstancias Cambiemos no podrá superar el 30% de los votos, el PJ si llegase a unirse, tendría un 35% del electorado y el Frente Renovador posiblemente supere el 25% recuperando los votos que fueron a Cambiemos, sobre todo en la provincia de Buenos Aires.
Mientras tanto podemos pensar en algunas cosas: en 2013 el FR obtuvo el 44% de los votos de la provincia de Buenos Aires y en 2015 polarización mediante el 20%, Cambiemos que no se presentó en 2013 obtuvo el 40% de los votos, esto haría pensar en un base del 24% de un voto volátil, pero netamente anti FPV. El FPV obtuvo en 2013 y 2015 alrededor del 35%, lo que posiblemente sea un techo que no puede romper a menos que cuente con parte del voto peronista, que no lo votó. En ese caso surgen dos preguntas ¿Es Cambiemos o Massa el mejor candidato para derrotar el FPV en la provincia de Buenos Aires? ¿Randazo es verdaderamente una alternativa a Cristina Kirchner o una quinta columna que la legitime para que el FPV pueda captar votos perdidos del peronismo?


Como dije en el título, es este escenario preelectoral elegir rivales es mas importante que elegir alianzas.

domingo, 21 de mayo de 2017

Después de un tiempo…


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Hace tiempo que me cuesta escribir sobre lo que pasa en Argentina, prefiero hacerlo sobre aspectos menos coyunturales o mas técnicos. Leí un proverbio árabe que decía que para interrumpir el silencio hay que decir algo que lo valga, quizás por eso mi silencio, ya dije lo que pasaría.
Con un año y medio de gestión, el gobierno de cambiemos no ha entendido que no puede dormir con el enemigo, su gestión no puede coexistir con funcionarios del gobierno anterior que están mas interesados en el fracaso de este gobierno que en atender las necesidades de la gente. Esto es algo que se suma a la tradicional incompetencia de los cuadros de segunda y tercera línea, a la insensibilidad sobre el impacto social de muchas decisiones.
Analizando por área a actual situación, vemos que contrariamente a lo que muchos esperaban la gestión política es la que menos problemas presenta, quizás debido a que la fragmentación que el Frente para la Victoria ha producido en el Partido Justicialista o al apoyo parlamentario de Frente Renovador. En lo político se destaca el diálogo con los gobernadores y lo negativo es la pésima comunicación y manejo de la imagen presidencial.
En lo económico, se eligió un ajuste de servicios públicos e impuestos en cuotas, endeudamiento externo para financiar el déficit fiscal, permitir ajustes de precios por sobre los niveles de inflación, aumentar la tasa de interés del BCRA y generar mucha obra pública. Esto generó un aumento de precios superiores a los incrementos salariales o de la inflación, en varios artículos sensibles para gran parte de la población. Los aumentos de los servicios públicos aumento los costos de producción de muchas Pymes, muchas de las cuales cerraron aumentando las cifras del desempleo. El aumento de servicios, impuestos y falta de infraestructura, crearon una estructura de costos para la economía argentina que le hizo perder competitividad, y solamente los comodities pudieron mantener su nivel de exportación sin poder generar valor agregado. Desde el consumo, la pérdida de poder adquisitivo de los sectores medios redujo el consumo de bienes manufacturados, esto también impactó en el consumo intersectorial reduciendo la actividad industrial.
Lo anterior expresa las contradicciones que tiene este gobierno, propone como solución a la actual situación, una reactivación por medio de la obra pública, inversiones, sinceramiento de los precios de servicios públicos, ordenamiento macroeconómico (inflación, déficit fiscal y balanza de pagos) y gradualidad en la aplicación de estas medidas. Pero, debido a la falta de balance entre medidas como el sinceramiento del costo de los servicios públicos, que tiende a disminuir el nivel de actividad económica y la implementación real (la ejecución de trabajos) de la obra pública, solo se generó merma de actividad económica. Debido al ajuste de parámetros macroeconómicos como la tasa de interés (como medio para bajar la inflación) generó una barrera de entrada a nuevos emprendimientos y por consiguiente mucha menor inversión. El uso de crédito externo, a menor tasa que el crédito interno, para financiar el déficit fiscal genero una sobreoferta de dólares que produjo un atrazo cambiario quitándole rentabilidad a actividades exportadoras y favoreciendo el consumo en el exterior. Esto muestra que, sin discutir si las políticas que se propusieron, la implementación de estas políticas no se realizó en forma correcta, lo que es un déficit de gestión.
En lo social, el gobierno incrementó las asignaciones presupuestarias, pero su ejecución no se realizó en tiempo y forma, generando descontentos y muchos problemas entre los sectores mas bulnerables. Se puede señalar la falta de instrumentación de planes de asistencia a las adicciones, la falta de contención efectiva a la violencia de género, el destrato que sufren los jubilados en su sistema de atención médica (PAMI), las falencias en el sistema de minoridad, entre otros. En ese contexto, la falta de soluciones efectivas potenció el reclamo de organizaciones sociales de carácter meramente clientelistas y oportunistas, quienes tuvieron argumentos para legitimarse y negociar con el gobierno la continuidad de su mediación social. Aquí se presenta otra de las contradicciones del gobierno, quien propuso terminar el clientelismo y terminó negociando con las mismas organizaciones sociales que se proponía erradicar.
La educación, la seguridad y el medio ambiente han seguido teniendo los mismos problemas sin resolver que han tenido la mayoría de los gobiernos en los últimos 30 años, ya esa por incapacidad o inoperancia. Aquí, no hay contradicción solo el incumplimiento de una promesa de cambio.
En este escenario se produce la renovación de bancas en el congreso nacional y en las legislaturas provinciales y municipales. Quien menos tiene que perder es el gobierno ya que su alianza electoral no participo de las elecciones legislativas de 2013 y cualquier n{umero de representantes que logre es ganancia; solo se interesan en mantener sus cargos algunos integrantes de la alianza de gobierno.
La estrategia del gobierno es mantener la polarización que el electorado tuvo en la anterior elección de 2015, pero la naturaleza de la representación que se elige es menos condicionante en un país con una larga tradición presidencialista. Por ello, la comunicación de Cambiemos busca presentar a esta elección como una continuidad de la anterior, invocando el riesgo que tendría en la gobernabilidad el no contar con un número de representantes significativo en el Congreso.
El Partido Justicialista no logra acuerdos que le permitan conformar una lista única como ha sido tradición en el pejotismo, y una elección interna tiene actualmente el riesgo de generar excluidos que puedan irse al Frente Renovador. El Frente para la Victoria, busca refugio en el Partido Justicialista porque su dirigencia carece de representación real y los sectores que mantienen una representación sectorial significativa reclaman una cuota de poder que muchos de los anteriores dirigentes no están dispuestos a darle.
El Frente Renovador está atrapado en su origen de opción intermedia entre Cambiemos y el PJ , la polarización que busca, tanto Cambiemos como el PJ podría dejar con una menor representación parlamentaria, ya que tienen una gran cantidad de legisladores que terminan su mandato. La estrategia de buscar una alianza con el GEN de Margarita Stolvizer, pretende crear una opción que abarque sectores moderados de izquierda y derecha para que la “Avenida del centro” tenga mayor capacidad de contención ideológica.
En estas elecciones la izquierda posiblemente aumente su representación legislativa, los partidos provinciales sean la opción mas votada en sus territorios, al igual que los partidos vecinales. La terna de los partidos con mas posibilidades: Cambiemos, el PJ y el FR tratarán de desplegar su estrategia de campaña lo mas cerca de las elecciones, limitándose por ahora a pagar encuestas que los muestren con mas posibilidades de las reales por aquello de la profecía auto-cumplida.



viernes, 30 de diciembre de 2016

Balance, resumen y esperanzas

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Es fin de año y las cosas se acumulan, uno no tiene ganas de seguir trabajando y aumentan las ganas de tomarse unos días en la playa o las montañas. En mi caso empecé este artículo varias veces y siempre terminé pensando en otra cosa y así lo fui dejando hasta que pensé que publicarlo en el día de los inocentes podría ser malinterpretado. En fin, cuando termina el año las personas hacen un balance de como les fue, que hicieron y que dejaron de hacer, que cosas buenas y malas pasaron, y que habría que hacer el año próximo. Un análisis político de un año de gestión del actual gobierno no difiere mucho, que cosas hicieron y que no hicieron, como reaccionaron ante distintos eventos y que puede esperarse para el año próximo.
Que hizo el gobierno, podemos dividir sus acciones en cosas que hizo bien y cosas que hizo mal (Richelieu, por ejemplo, que decía que el bien que hizo lo hizo mal y el mal que hizo lo hizo bien). Para no generalizar dividamos los actos de gobierno en políticos, económicos, sociales y culturales, así en lo político podemos citar como positivo el diálogo con los gobernadores y la búsqueda de consenso parlamentario (algo que no podría considerarse un mérito, ya que el gobierno es minoría en ambas cámaras y sin consensos previos no puede legislar); como negativo el empecinamiento en que ciertas cosas se hagan de la manera en que el gobierno quiere, así surgieron designaciones de jueces de la corte por decreto, los aumentos de las tarifas de luz y gas, una reorganización del empleo público de la mano de despidos rápidos y disculpas lentas, proyecto de ganancias a contrapelo de los acuerdos previos y recortes en Ciencia y Técnica; estas medidas erróneas obligaron al gobierno a “recular en chancletas” como decíamos en mi barrio. Rescato como positivo que no se insistió en el error y se negoció la salida de estos errores. También se debe señalar que la mayoría de los errores se sustentaron en una interpretación legal de las medidas, interpretación que como todo hecho jurídico tiene dos interpretaciones opuestas; sin embargo las medidas consensuadas previamente no generaron conflictos.
También desde el análisis político, el gobierno tuvo errores estratégicos y el principal fue el abandono de la alianza parlamentaria con el Frente Renovador. Una alianza política siempre tiene un costo electoral, el gobierno repensó electoralmente su alianza con Massa ya que este crecía en las encuestas a medida que daba votos y correcciones en los proyectos de ley del gobierno. El sector en donde Massa crecía restaba algunos votos a la alianza de Gobierno y el radicalismo presente en Cambiemos propugnó por alejar a Massa y buscar apoyo en sectores del peronismo opuestos al FPV. Este error político se evidenció en la votación de las modificaciones del impuesto a las ganancias, donde el Frente Renovador votó por el proyecto del FPV en lugar del proyecto de gobierno. El error se aumentó al atacar a Massa y ubicarlo como líder de la oposición al gobierno, lo que le permitió a Massa posicionarse como candidato para liderar al Partido Justicialista sin haber hecho mada al respecto. Pero esto también plantea un problema electoral, ya que si Massa logra aglutinar solo una parte del PJ su caudal electoral lo convertiría en ganador de las próximas elecciones, lograría presencia en el senado y un mayor número de legisladores en Diputados y en legisladores de la Provincia de Buenos Aires. Así, por pensar electoralmente se debilitaron políticamente al perder un apoyo clave para lograr mayorías en diputados y ubicaron a Massa en una mejor situación electoral con vista a las próximas elecciones.
Otro error político fue el proyecto de reforma electoral, donde el gobierno se aferró hasta último momento a una opción tecnológica cuestionable y no negoció opciones mas viables, el gobierno no dio el debate tecnológico adecuado, subestimando la opinión que muchos dimos en las exposiciones en la Comisión de Asuntos constitucionales de la Cámara de Diputados. Así, tanto en redes sociales como en medios audiovisuales cobraron relevancia opiniones de “consultores” sin muchos pergaminos o inverbes fogoneros políticos, en lugar de verdaderos expertos como el director de informática de la UNLP, donde se utiliza el voto electrónico. También hicimos un aporte desde la Red Ser Fiscal escribiendo un libro sobre voto electrónico, pero no fuimos consultados por los medios y fuimos defenestrados en las redes por twiteros y blogeros anti voto electrónico. Se formó así, una base de “duda razonable” sobre el proyecto que permitió justificar el no tratamiento del proyecto de ley (hay que considerar que el Frente Renovador sufrió ya el robo de votos por parte del FPV y podría seguir sufriéndolo en las próximas elecciones, la izquierda como siempre no entiende nada pero vota en contra y el PJ es el beneficiario natural del fraude electoral, ademas de contar con feudos provinciales sustentados electoralmente de ese modo)
En lo económico, el gobierno tuvo como aciertos iniciales como una rápida cancelación del juicio de los Holdouts y la salida del cepo cambiario. La política de retracción del circulante mediante una tasa de casi el 30%, logró controlar el precio del dólar pero desalentó la inversión de sectores medios que enfrentó costos financieros, laborales y tributarios restringían los margenes de ganancia valores inferiores a la tasa de interés, con lo cual colocar capital a interés resultaba mas beneficioso que hacer una inversión productiva. Los grandes grupos económicos apoyaron al gobierno con alabanzas y elogios, pero de inversiones nada. La obra pública fue mas anunciada que ejecutada, prueba de ello los indicadores de ocupación en la UOCRA y la venta de cemento. El empleo cayó, la producción industrial cayó, el desempleo aumentó, el consumo cayó (mas por expectativas que por falta de dinero, como lo probó los volúmenes de ventas en las promociones tipo “black Friday” y el turismo de los fines de semana largos) y los indices de inflación promedio bajaron (lo cual es lógico, ya que en una economía con caída de actividad no hay margen para grandes aumentos de precios). La única buena noticia que puede dar el gobierno es que con indicadores que han caído tanto y algo de inversión, estos indicadores solo pueden mejorar; aunque la gente no note la diferencia hasta que la variación de los indicadores sea significativa.
La estrategia económica del gobierno de mantener el gasto social (política de subsidios, reparación histórica a jubilados, universalización de la asistencia social), apoyar la gobernabilidad con mayor distribución de los ingresos tributarios (sobre todo para lograr apoyo de los gobernadores en el Senado) y sostener el costo de la burocracia estatal, se ha realizado a costa de un aumento en el déficit fiscal, el cual se financia con endeudamiento externo. Este endeudamiento se verá dificultado en 2017 por las posibles medidas económicas que adopte EEUU con su nuevo gobierno y además pone una “espada de Damócles” en el crecimiento económico del país.
Solo el crecimiento de las inversiones productivas podrá generar un aumento de la actividad económica que genere empleo, impulse el consumo y aumente la productividad. Pero las inversiones externas esperan para ver si el gobierno puede garantizar una mínima estabilidad política, jurídica, social y económica; y las inversiones internas están muy condicionada con las estructuras de costos, la carga impositiva y laboral y la falta de infraestructura. Como ejemplo podemos ponernos en lugar de un inversor que quiera poner una fábrica, que requiera un suministro de energía importante; si este inversor ve que el gobierno no puede garantizar el suministro domiciliario de energía ¿que garantía tiene para su propio consumo?. Así el panorama del crecimiento económico, esta marcado mas por expectativas que por un conjunto de futuros eventos conducentes a ese crecimiento.
Desde el punto de vista social, no se aprecian mejoras significativas respecto a la situación anterior en cuanto a la pobreza, la exclusión y la marginalidad. La minoridad no cuenta con planes que cambien significativamente el futuro de la situación actual. El sector de la tercera edad ha recibido reparaciones económicas que a pesar de su significado, no cambian la realidad de los jubilados y pensionados (con cerca de $ 5.000 de ingreso, como hace para vivir una persona hoy en día); además en este sector se suma los problemas del PAMI que si bien debe reconocerse que fue muy mal administrado (podemos decir a ciencia cierta que hubo mas robo que mala administración), la actual administración no ha solucionado los problemas de mala o nula atención de sus afiliados, la falta de servicio por mora a los proveedores, etc.
La violencia es el fenómeno que mas abunda en todos los niveles de la vida social del país, en los espectáculos deportivos, en cualquier incidente de tránsito, y en general ante cualquier tipo de disputa por motivos pueriles, donde el nivel de violencia llegó a producir homicidios. En particular la violencia de género y la proveniente de las “hinchadas de fútbol”, han llegado a límites nunca antes alcanzados, mezclándose indolencia en el accionar policial y cuando no, complicidades. El avance del narcotráfico es quizás el mayor problema social, en donde no se han registrados logros significativos, e incluso no se ve ningún accionar que permita ver futuros resultados, mas bien se percibe una creciente inacción.
La delincuencia en palmaria convivencia con policías corruptos de todos los niveles, ha aumentado, han crecido numéricamente el número de homicidios, las fuerzas policiales naturales (las policías con jurisdicción territorial) no parecen capaces de controlar el delito y se recurre a fuerzas de seguridad cuya misión no es la específica de las policías territoriales y deben descuidar sus funciones primarias. Situación que plantea una continuidad con el accionar del anterior gobierno, quizás con pequeños matices y menor grado de corrupción.
La seguridad ambiental brilla por su ausencia, sin mencionar que el titular del área carece por competo de idoneidad en el tema, el sistema nacional de emergencias parece que delega en los cuerpos provinciales tareas como el control de incendios y la atención de catástrofes. La reglamentación de leyes ambientales sigue sin producirse. Claramente en este área, se continuó la inacción gubernamental del gobierno anterior.
El sistema de salud pública no ha repuntado como era de esperar, desde el ministerio no se formuló políticas públicas de salud. Solo se percibió una continuidad de los planes en marcha, los refuerzos de partidas permitieron disponer de los insumos básicos, pero las carencias de personal médico, de enfermeros calificados, la misma falta de infraestructura edilicia y tecnológica que signó al anterior gobierno, continuó en este año.
En cuanto al plano cultural, solo se exhibió cierta gestión coherente en el área de medios de comunicación estatal, pequeños conflictos mediante. De todos modos no hay un nuevo proyecto en marcha, solo una mejor administración de todo lo anterior, un criterio menos parcial en los contenidos y protagonistas (no del todo), un cuidado excesivo de lo políticamente correcto y una sutil autorreferencia.
Incluí al sistema educativo como parte del plano cultural, ya que la educación es la base de la identidad cultural de un país (o una Nación, o un pueblo); aquí los responsables a distinto nivel solo anunciaron medidas sin formular un plan educativo, solo buenas intenciones (aquí también políticamente correctas) ó medidas, pero no se concretó nada tangible, sobre todo teniendo en cuenta la profunda crisis que padece la educación. Aquí hay que reflexionar un momento, ya que la degradación del sistema educativo se produjo gradualmente desde el nivel pre-escolar, primario, secundario, terciario y universitario, cada nivel fue sufriendo una degradación reciente producto de las falencias de los niveles anteriores hasta llegar al nivel universitario donde existe una enorme la brecha entre los conocimientos requeridos para transitar una carrera universitaria y los niveles de conocimientos actuales. El problema se agrava constantemente pues del sistema terciario y universitario se realimentan sobre estos niveles y el nivel secundario. Aquí la mayor falencia del gobierno es no reconocer que se debe trabajar en un plan de contingencia y un plan de largo plazo. En la contingencia habría, por ejemplo, que universalizar el CBC universitario y extenderlo a los niveles secundarios y terciarios, ya que es preferible perder un año o dos y no una generación; estos CBC no solo deberían trabajar para nivelar los conocimientos requeridos en el nivel al cual pretenden acceder, sino para formar hábitos y conductas de estudio necesarias. Mas allá de esto, no se ha definido una política de educación con objetivos y metas, política que debería partir de acuerdos parlamentarios que la conviertan en una política de estado.
También es necesario lograr consensos que cambien ciertas pautas de conducta social que conducen a desvíos antisociales como la xenofobia, la homofobia, la intolerancia religiosa, la segregación social, etc. Estas pautas deberían regular contenidos de los medios de comunicación, donde estas y otras conductas patológicas son aceptadas o peor aún exaltadas.
Creo que poco deje fuera del análisis descriptivo, o al menos nada que impida hacer un análisis crítico de este año de gobierno donde se vio poco de cambio y mucho de diálogo, como crítica y halago a la gestión de Macri.
En lo particular, creo que el perfil “ceocrático” de la gestión de gobierno no logró los resultados esperados en cuanto a la eficacia de la gestión, y una de las causas (sino la principal) es el sistema de incentivos que se tiene en una empresa y que no se tiene en las áreas de gobierno. En el estado, los funcionarios políticos de segundo y tercer nivel no son mayoritariamente designados por la primera línea de funcionarios a cargo, y suelen responder a intereses diversos, careciendo muchos de ellos de las competencias e idoneidad requeridas para el desempeño de sus funciones; los empleados de planta permanente no tienen incentivos por mejorar o realizar bien su tarea, ya que gozan de estabilidad laboral. Así, un gran CEO rodeado de funcionarios que no comparten su forma de trabajo y empleados que no tienen siquiera el temor a perder su empleo, carece del mismo entorno en el cual ha demostrado ser exitoso.
También dentro de las conductas perniciosas del gobierno estuvo el negar su naturaleza tecnocrática, ya que muchos funcionarios intentaron convertirse en políticos sin tener las aptitudes, el conocimiento y la experiencia para ello. Hay formas de actuar que está en la genética de un ingeniero, y Macri como algunos de sus ministros lo son, pero tratan de comportarse como políticos y los resultados que obtienen no son los que hubieran logrado si hubieran utilizado un criterio ingenieril.
En esta gestión también se aprecia la ineficacia de los cuadros políticos de segundo y tercer nivel (cuando no del primer nivel), en parte por la carencia de la cantidad suficiente de cuadros técnicos del PRO, en parte por la necesidad de retribuir apoyos políticos cediendo áreas de gobierno a sus aliados y en parte por errores en las designaciones realizadas por las primeras líneas políticas. Esto tira para abajo cualquier avance que pretendan realizar e iguala la mecánica de la gestión con los gobiernos anteriores. Aquí se aplica la regla que dice que no puede obtenerse resultados distintos con el mismo método.
Algo que se aprecia en los funcionarios y legisladores de este gobierno, es el convencimiento de que todo lo que hacen está bien, aún cuando se equivocan y tienen que rectificarse. Peor aún, los responsables del error no lo asumen y tampoco reciben una sanción que envíe signos a otros funcionarios o legisladores sobre los costos de las equivocaciones.
En síntesis, el año de gestión no deja un saldo positivo, se lograron algunas cosas, se tardó muchísimo en re-ordenar la actual gestión a partir de la herencia de la anterior gestión y, no se cuenta con funcionarios competentes que muchas áreas (sobre todo en los niveles políticos inferiores). Se generaron conflictos innecesarios, se tomaron males decisiones políticas, se postergaron muchas medidas necesarias, se actúo con una “exagerada corrección política” y no se aplicaron criterio técnicos en muchas decisiones. Por ello si tuviera que calificar el año de este gobierno, le pondría un suficiente en el aspecto político, pero como ingeniero al presidente Macri lo haría volver a rendir a ver si mejora.
Creo que resumí lo mas importante de la gestión política de este año e hice un balance de ella, faltaría habar de la esperanza, pero la esperanza es lo último que se pierde así que: FELIZ 2017!!!!