sábado, 1 de agosto de 2015

¿Que puede pasar en las PASO?



Leyendo en los últimos días distintos medios periodísticos y de información, uno puede detectar que lo que mas predomina es la incertidumbre y la propaganda. Incertidumbre, porque la información sobre las elecciones de la CABA, que dieron las empresas encuestadoras (por mas que se autodenominen consultoras, son empresas de venta de encuestas como negocio) resultaron palmariamente erróneas; y de propaganda a favor o en contra, porque la opinión de la mayoría de los periodistas se encuentra sesgada por intereses propios o ajenos. ¿Porqué pasa esto? ¿Porqué los candidatos se limitan a consolidar una imagen y no una propuesta? ¿Porqué hay tan escaso lugar para el análisis político y tanto espacio para propaganda? Trataré de echar un poco de luz sobre estas y otras preguntas similares, además de analizar que escenario proponen las próximas PASO.

La primera pregunta que trataré de esclarecer es ¿Porque analizar y no encuestar? La respuesta, aunque obvia, es por el costo de hacer una encuesta seria. Hacer una encuesta seria requeriría disponer de datos sobre composición y distribución geográfica de la población, historial de comportamiento electoral (no solo a quien se vota sino cual es la conducta de los electores). Recién con estos datos se podría diseñar una encuesta con la cantidad de encuestados necesarios para una confiabilidad razonable de los resultados (2% de probabilidad de error), cual llevaría a costos muy elevados (la encuesta tendría que realizarse personalmente y no por teléfono, al azar entre una población bien estratificada geográficamente, por edades, sexo, nivel cultural y nivel socio-económico). A dichas encuestas podrían acceder solo unos pocos candidatos (que dispongan del dinero necesario), pero sus resultados nunca serían públicos, ya que la difusión de dichos resultados, podría hacer que cambien ciertas tendencias del electorado. Por ello los resultados de las PASO, son la mejor encuesta de cara a los comicios definitivos de octubre, y por ello solo se puede hacer algunas suposiciones mediante el análisis de la situación actual, cuya validez se agota al conocer los resultados definitivos, el 9 de agosto por la noche.

Convenimos que los resultados que muestran ciertas encuestas y los análisis de la mayoría de los periodistas, no otorgan valor de certeza a sus aseveraciones. A pesar de ello ¿Que información podemos rescatar o inferir?. En principio es mas conveniente suponer que ciertas encuestas, su difusión y analisis obedece a ciertos intereses, por ello es importante buscar la intencionalidad detrás de ellas, mas que los resultados que muestran.

Para hacer este análisis, nos restringiremos a las cuatro fuerzas con la supuesta mayor intensión de voto (en esto, aún las encuestadoras que se prestan a juegos electorales, no pueden aparecer como equivocadas, ya que ademas hay un historial de resultados previos). El aparentemente mejor posicionado es el candidato del FPV Scioli, seguido por la alianza Cambiemos con Macri, Saenz y Carrió; la alianza UNA con Massa y De la Sota; y el frente Progresistas con Stolbizer.

El FPV, sin interna a dilucidar, se presenta como liderando la intensión de voto. La composición de su electorado abarca: parte del PJ bonaerense, algunos sectores progresistas y sectores populares que se identifican con el FPV por las políticas sociales que llevó a cabo el gobierno. La característica de estos sectores es el solapamiento de estas categorías, así en algunos sectores del PJ bonaerense la adhesión es por las políticas sociales y no por la pertenencia política. Esta característica forzó a muchos referentes territoriales a alinearse con el FPV por temor a dejar al descubierto su falta de liderazgo (algo que perjudicó a Massa y que sus analistas no habían previsto). El apoyo de los sectores progresistas esta mas sectorizado en grupos de clase media de cierto nivel cultural y económico (principalmente profesionales y empleados de nivel medio y alto). El problema de Scioli, es que las adhesiones de ciertos referentes territoriales “arrepentidos”, aportan mas a los adherentes que al propio Scioli, si bien sirve para la foto. En parte este es el principal problema que tiene el FPV en la Provincia de Buenos Aires, ya que si la vuelta de los “massistas arrepentidos” hubiera sumado mas votos que los que ya tenían Scioli, ganaría sin necesidad de ballotage. Esto puede haberlo inducido a mostrar en un primer momento encuestas donde ganaba en las primarias por mas del 42%, lo que si hubiera sido cierto forzaba una alianza PRO y Frente Renovador (no porque los uniera el amor sino el espanto). En función de esto podemos concluir que el FPV ganaría en las PASO, pero no obtendría el caudal necesario para evitar el ballotage. Si fuera muy rebuscado, pensaría que no es una mala estrategia presentarse en las PASO como lejos del 42% (aún voicoteando su propia elección) para asegurarse que no haya una alianza opositora que sume un caudal electoral que garantice el ballotage.

Cambiemos, por su parte debe elegir a su candidato entre Macri, Saenz y Carrió, esta coalición presenta la particularidad de que va a sumar mas votos en las PASO que en las elecciones de octubre. Esto, ya que sería el pre candidato Macri quien tiene las de ganar, no lograría retener el voto de sus competidores (como ejemplo basta y sobra las declaraciones del candidato Lousteau, luego de perder el ballotage en la CABA). El frente cuenta con apoyo en sectores medio-alto, sectores rurales, sectores medios no progresistas (también en las PASO algunos sectores medios progresistas apoyaran a algunos candidatos del frente) y sectores medio bajo (asalariados de los sectores industrial, gubernamental y comercial) y un muy escaso apoyo de sectores bajos. Los votos que obtendría Cambiemos lo ubicaría entre un 10% o un 5% por debajo del FPV. Esta diferencia sería muy difícil de mantener luego de las PASO (algo que Macri o sus asesores no vieron al plantear el frente Cambiemos, lo que se suma a sus errores en Santa Fe y CABA).

La alianza UNA, también debe dilucidar entre las pre candidaturas de Massa y De la Sota, aquí el caudal de la provincia de Buenos Aires, garantizaría el triunfo de Massa, pero su candidatura conservaría el caudal de votos que obtenga en las PASO. El pre candidato Massa, no cuenta con una estructura nacional, que si tiene De la Sota, su estrategia de formar una alianza con intendentes de la provincia de Buenos Aires, no fue buena, ya que muchos de sus sus aliados no habían consolidado su territorio, y solo construyeron con su alianza, una base parlamentaria en las elecciones pasadas. Lo mismo que perjudicó a Massa perjudica al FPV, ya que estos candidatos van a buscar los votos que les permitan retener los ejecutivos municipales, y aunque deban ceder cargos legislativos, tienen la fuerza deliberativa propia obtenida en 2013. Posiblemente UNA obtenga entre el 20% y el 15% de los votos, su composición esta soportada en los sectores medios y medios bajos del peronismo tradicional, y sectores bajos de alianzas territoriales. La fuerza de este sector, es que si en las PASO se visualiza que el FPV tien posibilidades de consagrarse en primera vuelta, podría forzarse una alianza con el PRO, o porque no, con Cambiemos, lo que le permitiría ubicarse en segundo lugar en octubre, y ser la opción que concurra al ballotage con el FPV.

El frente Progresistas, tampoco decide entre pre candidatos, Aquí, Stolbizer recoge el apoyo de sectores progresistas de izquierda y centro izquierda, y es bastante transversal a los distintos sectores sociales. Su fortaleza radica en el apoyo que puede obtener de sectores demócrata progresistas o progresistas que que migren de otras listas donde sus pre candidatos pierdan, o de sectores que no superen el 2% requerido para participar de las elecciones de octubre (en CABA estos sectores apoyaron a Lousteau). De todos modos su caudal electoral se sitúa entre el 10% y el 5%. También puede plantearse realizar una alianza con Cambiemos, en el poco probable escenario de un triunfo de Saenz o Carrió, e incluso, por extraña que parezca, una alianza con Massa, lo que los posicionaría a en una segunda fuerza con la intensión de voto.

Antes de hacer una síntesis sobre el resultado electoral de las PASO, no puedo menos que analizar algunas estrategias de los candidatos. Una estrategia compartida por Scioli y Macri, es la no confrontación abierta, ya que frente a un electorado con posiciones indiferentes (podría ser hasta un 20% si se le cree a las encuestadoras, o un poco menos si se tiene en cuenta que este número debe justificar sus errores de cálculo). En un contexto de violencia y división social, forzar la definición a un sector de indecisos, lleva forzar un voto inamovible (a favor o en contra) que será el mismo en las PASO, las elecciones de octubre y el ballotage si lo hubiera. Por ello dividir votos sin los resultados de las PASO, no es una estrategia recomendable. Los mismos candidatos tampoco se definen en ideas o proyectos de gobierno, lo cual puede explicarse por dos motivos, el primero es similar al anterior, definir su posición implica dividir a favor o en contra; el segundo mas rebuscado, supone que la mayor cantidad de indiferentes se encuentra en los sectores mas jóvenes, donde el quintil superior en los exámenes de ingreso a la universidad tienen serías falencias en la interpretación de textos, y si no pueden interpretar el texto de un examen, menos una propuesta política. Esto último es el mayor peligro que enfrenta la democracia, un pueblo sin educación. Si este problema del mal funcionamiento de la educación pública no se soluciona, y las futuras generaciones no pueden interpretar un texto, elegiremos representantes en un "reality show" mediante la imagen que estos proyecten, y no por sus propuestas .

Volviendo a la síntesis de mi análisis, es posible que en las próximas elecciones tengamos el FPV con un 40% a un 35% del voto, el frente cambiemos con el 35% al 30%, UNE con el 20% al 15% y Progresistas con el 10% al 5% de los votos. Esto no define la elección de octubre ya que pueden modificarse estrategias y alianzas. Algunas conductas posteriores ya se explicaron, y deberían ser motivo de discusión y análisis por parte de los candidatos que surjan de las PASO, ya que estas, mas que elecciones primarias, son una encuesta previa sin manipulación, para trabajar electoralmente hasta octubre.









miércoles, 29 de julio de 2015

Candidatos del pago chico




La política es cada vez mas la expresión política del territorio. A pesar de los profetas del fin de las ideologías (desde Fukuyama, hasta versiones locales “light” que pregonan la inexistencia de derecha e izquierda), los territorios manifiestan tendencias políticas locales y nacionales influenciadas por la composición socio-cultural y económica de su población.

En el territorio, existen dos tradiciones de voto, el voto a lista completa y el voto dividido por preferencias las personales de cada elector en forma independiente del partido del candidato. En esta tendencia hay quieren dividen su voto según categorías: progresismo o anti-progresismo, liberal o nacional, derecha o izquierda (aquí suele haber una trampa ideológica al suponer que progresismo es igual a izquierda, aunque a veces existe mas coincidencia del progresismo con las ideas de izquierda), popular o anti-popular, personalista o antipersonalista y otras a gusto del elector. Esto nos remite que a pesar que el voto puede dividirse, mayoritariamente se divide en categorías.

Antes de analizar a los actores políticos locales, tenemos que hacer en forma obligada una referencia al escenario. Parto para mi análisis de considerar tres cordones territoriales, que si bien geográficamente puede ser un poco difuso, puede interpretarse como los de densidad poblacional significativa. Un primer cordón, de clase medio y medio-alta, ligada al los sectores céntricos (para los que conocen Bahía Blanca, es el sector delimitado por las vías del ferrocarril al sur, oeste y sur-este, por el camino de cintura al norte y noreste); un segundo cordón de clase media y media baja, que se ubica rodeando geográficamente al primer cordón; y un tercer cordón periférico de clase baja y sectores excluidos, que se extiende rodeando al segundo cordón, como periferia de los sectores urbanos. El primer cordón representa aproximadamente el 30% del electorado, el segundo cordón el 40% y el tercer cordón el 30%.

Las conductas de cada sector es también particular, en el primer cordón se presenta la mayor volatilidad electoral entre elección y elección, el segundo cordón expresa un voto menos volátil con fuerte presencia de los sectores tradicionales (peronistas y radicales, o las mutaciones que estos partidos han tenido) y el tercer cordón expresa a partidos de índole popular (si bien hay partidos que se asocian con expresiones populares, algunos candidatos suelen darle a su campaña esta impronta). El primer sector también vota en forma dividida (Presidente-legisladores-gobernador-intendente), con una fuerte tendencia a la expresión ideológica de la división; el segundo sector, rara vez divide su voto y de hacerlo, manifiesta la misma tendencia ideológica en al división (suele ocurrir frente a divisiones de los partidos tradicionales como el peronismo y el radicalismo, donde varios candidatos se asocian a dichos partidos), el tercer cordón vota mayoritariamente lista completa y su voto, si bien se asocia a expresiones políticas populares requiere mas un conocimiento personal del candidato (el contacto cara a cara de un candidato con la gente de estos sectores, si bien no es condición suficiente es condición necesaria), este voto también se asocia muchas veces a la “opción ganadora”.

La composición ideológica de estos tercios, no es muy constante, pero presenta ciertas particularidades que nos auxilian en el análisis. Así, el primer cordón, se divide en sectores prácticamente iguales de progresistas y conservadores, proporciones que también abarca a sectores de centro-izquierda y centro-derecha liberal. El segundo cordón es mas personalista, vinculado a partidos tradicionales (vota a candidatos de centro izquierda, pero mas por su asociación a un partido tradicional) y su voto tiene una componente dada por la tradición histórica familiar (padres y abuelos, pertenecieron al mismo partido). El tercer cordón, se referencia en partidos o candidatos populares, que hayan tenido presencia “efectiva” en el territorio (hay candidatos que hacen “turismo electoral por la periferia”, pero después no pisan el barrio y menos contribuyen en algo de lo que que la gente necesita).

La oferta electoral, se compone de cuatro fuerzas mayoritarias, ya sea por su relevancia a nivel nacional, como por la impronta de los candidatos locales. En primer lugar se ubican los candidatos del FPV Feliú y Budassi, donde se proscribió al candidato Lopes, que tenía mejor imagen en el segundo y tercer cordón, donde se definirá el resultado de las primarias. En este sector el FPV tracciona sobre los candidatos. En segundo lugar se ubica el Frente Renovador, donde el candidato Larraburu, histórico referente de la sexta sección electoral del peronismo (en sus versiones menemista, duhaldista, kirchnerista y ahora masista) tracciona sobre el partido que tiene menos intensión de voto a nivel nacional que a nivel local. La alianza del PRO-Cambiemos tiene a dos candidatos, Ursino y Gay, el primero de viejo cuño radical y el segundo surgido de la mano de Francisco De Narvaez y reconvertido al PRO, aquí el pre candidato Ursino cuenta con el reconocimiento de función en los gobiernos radicales de Cabirón y Linares, aportando así adhesiones en el segundo y tercer cordón, mientras que Gay aporta su conocimiento mediático en el primer y segundo cordón, aunque la tracción que ejerce Macri es el componente mas importante de la intensión de voto. La cuarta fuerza es la alianza entre la fuerza vecinalista Integración Ciudadana y el GEN, cuyo pre candidato y referente Woscoff, surge al igual que el GEN, de la diáspora radical. En este sector el pre candidato Woscoff y la presencia del ex intendente Linares traccionan la intención de voto mas allá de la intensión de voto a nivel nacional del GEN.

Los candidatos del FPV traccionan parte del peronismo histórico, algunos sectores progresistas y de izquierda. El voto en el primer cordón que obtendría incluye adherentes del FPV (no mas de una fracción en el sector), similar número de adhesiones por imagen de los candidatos (abogados, funcionarios de buena imagen, buena estética personal), en el segundo cordón influye la tracción del voto peronista y en el tercer cordón se incluye el voto de sectores clientelistas de planes y ayudas, y de sectores de tradición peronista. El candidato Feliú esta mejor posicionado en el primer y segundo sector y el candidato Budassi tiene mas presencia en el tercer cordón, ademas ha tratado de asociar, publicidad mediante, su imagen a la de Scioli (de donce proviene). Se puede estimar, que en las próximas PASO, el total de votos para intendente del FPV oscilará entre el 25 y el 30%, y la ventaja la tendría el candidato Feliú, que puede acumular el 60% del voto del FPV en el municipio, aunque podría llevarse una sorpresa si el candidato Budassi, lograra aumentar su adhesión en el segundo cordón donde no se aprecia su trabajo pre electoral; también lo favorecería la escasa actividad del candidato Feliú en el segundo y tercer cordón, donde confía mas en su imagen que en caminar el sector.

En el Frente Renovador, la tracción que puede ejercer el pre candidato Larraburu, por la influencia que tiene en bastos sectores del peronismo local y su actividad frente a la asociación de fútbol local podría llevar a obtener entre un 20% y un 25%, en las PASO (este número seguramente será menor que el que obtendrá en las elecciones definitivas, seguramente por su estrategia electoral). La interna testimonial de este sector no influye, ya que el otro pre candidato no tiene conocimiento de la gente y tampoco apoyo de algún sector político relevante. El apoyo a este sector es escaso en el primer cordón, en el segundo cordón su apoyo proviene de los sectores peronistas y en el tercer cordón el apoyo proviene de su influencia sobre sectores clientelares del municipio local y de vinculaciones por deporte, y principalmente el fútbol.

La alianza Integración ciudadana y GEN, cuenta con una intención de voto que oscilaría entre el 15% y el 20%, número que puede aumentar en las elecciones definitivas, si el pre candidato Ursino no ganase la interna PRO-Cambiemos, ya que recuperaría la porción del voto radical que apoya a este pre candidato. El apoyo a este sector proviene del primer y segundo cordón, apoyado en su base radical y su sesgo progresista.

El frente PRO Cambiemos tendría una intención de voto oscilante entre el 25% y el 30%, influenciado por la imagen de los pre candidatos presidenciales Macri, Saenz y Carrió que tienen gran predica en Bahía Blanca, la imagen del pre candidato Gay y del apoyo radical al pre candidato Ursino, si bien el mejor posicionado sería Gay en esta interna, no descartaría que el voto radical (que es importante en esta ciudad), el voto progresista de ciertos sectores opositores al FPV (que ven esta alianza como expresión de voto anti) y el voto de sectores del tercer cordón donde las anteriores gestiones de Ursino dejaron buena imagen, pueda ponerlo a nivel de paridad, de todos modos no creo que haya una gran diferencia entre los votos de estos pre candidatos. Si debe tenerse en cuenta, que el total de votos que obtenga este espacio en las PASO sera indudablemente menor que el que obtendrá en las elecciones definitivas, por fuga del voto radical de no resultar ganadores sus pre candidatos a nivel nacional o local.

Algunas consideraciones finales del análisis, deben obligatoria mente referirse a que este es de naturaleza cualitativa y no cuantitativa, aunque haya hecho algunas estimaciones numéricas, para establecer con mas precisión las posibles tendencias, se debería hacer un análisis detallado de la composición territorial, las tendencias históricas de anteriores elecciones, las encuestas realizadas (no porque se deba creer en ellas, sino porque orientan sobre tendencias), y ademas realizar algún tipo de exploración estadística. Ademas en bahía Blanca, no siempre el voto a candidatos locales se condice con el voto a las listas provinciales o nacionales que estos integran. De todos modos este análisis debería ser el tipo de análisis previo a cualquier búsqueda de información para intentar predecir los próximos resultados de las PASO, las cuales sin duda cambiarán la forma de votar en las elecciones definitivas.



lunes, 20 de julio de 2015

Una victoria a lo Pirro

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La mitad de este artículo lo escribí antes del ballotage del 19 de julio en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, cuando le apostaba a mis amigos, que si el PRO ganaba no lo iva a hacer por mas de 3 puntos. Lástima que nadie me apostó, no se si por considerarme medio loco o por que ya las encuestas y las opiniones de “expertos politólogos” no dan la confianza que daban antes.
En el borrador de mi artículo decía, citando a Ortega y Gasset en su libro “Estudios sobre el amor”, que él podría hablar del amor porque no lo conocía. Analogamente, como yo no soy porteño podía hablar de las elecciones porteñas.
Las PASO, las elecciones, y el ballotage, mostraron a el PRO, el FPV, el ARI, la UCR, el FR y varias siglas políticas mas, cayendo bajo la influencia del principio sociológico que dice que la mayoría de la gente se agrupa sobre posiciones medias, donde las diferencias son pequeñas. Así vemos, que en lugar de de plantear posiciones ideológicas (que no dudo que tengan, pero las ocultan muy bien), construyen un discurso armado con lugares comunes sin mostrar cual es la sustancia ideológica de su propuesta.
Se pudo ver, que la decisión porteña cayó en una persona con una ideología neo-liberal como Larreta, a pesar de ser un político todo terreno, que estuvo con Alfonsín, con Menem, con Duhalde y con Kirchner, hasta recalar con Macri; y posicionó como opositor, a una persona como Lousteau, de cuño socialdemócrata a pesar de haber sido funcionario de gobiernos peronistas y kirchneristas, sin duda, también a este candidato, cualquier colectivo lo deja bien.
La imagen que proyectó Larreta fué la de un funcionario eficiente y leal a su jefe Macri, lo que si en lugar de PRO ocurriría en el PJ sería un caso de disciplinamiento partidario, y si fuera en el FVP sería. considerado como servilismo aplaudidor. Losteau, por su parte intentó reforzar una imagen de intelectual descontracturado pseudo progresista, lo que si ocurriera en el PJ sería tildado de “quinta columna” y anti-popular, y dentro del FPV como traidor al proyecto nacional y popular (como ya lo trataron varios).
Es cierto que en la capital se valoró una gestión que no fue mala (tampoco fué buena), pero el resultado final nada tuvo que ver con ello. En el resultado eleccionario, hay varios factores que deben ser tenidos en cuenta: no es bueno abusar de las encuestas pagadas, hubo malas decisiones políticas por parte de Macri y se ignoraron cuestiones ideológicas elementales.
El PRO, abusó del uso de encuestas que daban una victoria en segunda vuelta por mas del 10%, ninguneando la decisión del candidato de ECO de presentarse al ballotage, en incluso presionando para que se bajara. En el manejo de encustas y ninguneo colaboraron medios periodisticos, que vieron en peligro el liderazgo opositor de Macri en las proximas presidenciales. Pero aquí lograron el efecto opuesto, “cuanto mas peor”, ciudadanos que posiblemente habrían votado en blanco, votaron “en contra”, no del candidato, sino de el mensaje que se mandaba. El mensaje era, si el PRO pierde, o gana por muy poco, Macri se debilita y cae el proyecto opositor del FPV. La gente que no piensa como el PRO, aunque en viera a Losteau, como s candidato, lo votó como expresión de bronca por ese mensaje. Así, políticos, encuestadores, politólogos y periodistas crearon un clima que movió el voto “contra”, sobre todo de sectores del FPV que vieron que su voto a Losteau era un voto que debilitaba a Macri que era su próximo rival político.
El segundo factor que influyó fueron las malas decisiones de Macri (o Durán Barba). La primera, Michetti era mejor candidata de cara a las elecciones en la capital (continuidad con cierto sesgo progresista), su apoyo a Larreta en las PASO influyó y la ratificación de ese apoyo no se trasmitió en las elecciones (la suma de votos de Larreta y Michetti, fue menor que la obtenida por Larreta). Su posterior convocatoria a Michetti, solo ratifica que fue consiente del error. El PRO en los ballotages de Santa Fe y Capital actuó como en la fábula de la liebre y la tortuga, continuó con el mismo ritmo que en las elecciones primarias, y sobre todo su accionar proselitista se centró en franjas de la población que ya era permeable a su discurso, no buscó acercarse en forma pro-activa a sectores donde tradicionalmente el PRO no tiene predicamento (en el barrio le decíamos a eso: pescar en la pecera propia). Esa característica es una marca de origen del PRO en su prédica política.
Por último, todos dieron por sentado el latiguillo de cierta “intelectualidad post moderna”, que insiste en reiterar que no existe mas derecha o izquierda, pero si reducimos el resultado del ballotage , vemos claramente que Larreta recogió el voto de centro y centro derecha, mientras que Losteau recogió el voto de centro izquierda (incluido los sectores del del FPV) y la izquierda mas dogmática y vertical se expresó con el voto en blanco, obedeciendo las directivas de sus principales referentes (de donde se cumple el viejo refrán que popularizó Jauretche, la izquierda en su obstinación fundamentalista, siempre termina haciéndole el juego a la derecha).
Queda la mas importante batalla electoral, allí Macri quemó sus naves en la búsqueda de la presidencia, quiso imponer su voluntad hacia dentro de su partido, definió su estilo político en forma personalista, a pesar de proponerse como el cambio adoptó formas mas parecidas a la sus rivales políticos, a pesar de ello los resultados no mostraron que sus decisiones arrojen resultados positivos, es el momento justo para que Macri repiense su estrategia, quizás esta sea su última oportunidad.





domingo, 5 de julio de 2015

Los dueños de la pelota

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Están todos los que son, o son todos los que están. Las listas de candidatos para las próximas elecciones ya están cerradas, podrán reagruparse, según el resultado de las PASO, algunos quedarán afuera, otros resignarán aspiraciones y otros obtendrán el deseado conchabo de legislador o mandatario.
Se ha repetido el viejo ritual que ocurría en el barrio con el dueño de la pelota, el armaba los equipos, elegía a los que jugaban mejor y cuando ya se aseguraba que esos ganaba, le tocaba el turno a los amigos poco hábiles con la pelota. Así pasamos del potrero a la política nacional, viendo como elige el dueño de la pelota ¿o alguien cree que estamos en una verdadera democracia? mal que le pese a Lilita Carrió, el pueblo no gobierna ni delibera si no es a través de sus representantes, así lo dice el párrafo de nuestra constitución, al mejo estilo liberal. Si se quisiera que el pueblo gobierne, ya se habrían puesto en marcha varias iniciativas que contempló la reforma constitucional de 1994, y el gobierno o la oposición habrían propuesto nuevas formas de participación ciudadana.
Todos quieren ser el dueño de la pelota, el que la tiene y los que quieren sacársela para tenerla ellos, la pelota no se comparte, se usa para hacer la voluntad el dueño.
Volviendo al párrafo constitucional, donde se refleja el espíritu aristocrático de la época, solo los que cumplieran ciertas condiciones formaban parte de los elegibles para representar al pueblo, y el pueblo que elegía, no eran todos, había ciertas condiciones que se debían cumplir para ser elector. De ese modo se garantizó que el poder quedara en un circulo restringido de personas afines a los intereses de los grupos de poder de la época. La omnipotencia que sentían esa minoría, o algunas convicciones fundamentalistas, llevó a al promulgación del sufragio universal. Allí emergió, desde el destierro de la historia, representantes de los sectores populares excluidos (Irigoyen era sobrino de Leandro Alem y sobrino nieto del lugarteniente de Rosas y jefe de la Mazorca). Allí comienza el ascenso al poder de una emergente clase media, dotada de instrucción, pero sin poder económico, e incluso con diferencias respecto al orden que se pretendía establecerse desde dicho poder. La interrupción de este proceso por el golpe de Uriburu, retorna mediante el “fraude patriótico” y “la entente” al orden de cosas previo al surgimiento del voto universal.
Es mediante otro golpe, que no pretendía cambiar mucho el estado de cosas, que surge la figura de Perón y el movimiento peronista, aquí acceden a la representación popular sectores sociales mas bajos, vinculados al trabajo. Se consolida la universalidad del voto al incorporar el voto femenino y se formula una reforma constitucional en 1949. Esta reforma es ignorada y no reivindicada por los gobiernos democráticos posteriores (incluso muchos de ellos, peronistas). El ascenso de clases trabajadoras a sitios de poder construye una nuevo sistema de representación y conflicto, donde grupos económicos, sectores altos, medios y trabajadores, sectores sindicales, una burocracia estatal y grupos de control de medios diputan espacios de poder y representación política, económica, social y cultural.
Este conflicto atravesado por una feroz dictadura, condujo al mayor período de funcionamiento democrático del estado en sus tres poderes. Esto no se extendió al funcionamiento de los partidos políticos, que cayeron en el personalismo o el elitismo dirigencial, convirtiendo a la democracia de partidos políticos en una democracia de personeros políticos de dirigentes políticos. Así, los liderazgos no se cuestionan, es interesante ver como algunos veteranos dirigentes que en los años 70 cuestionaban al mismísimo Perón desde la JP, hoy se genuflexan ante las mentiras que dicen muchos dirigentes oficialistas.
Quedaron el el tintero muchas de las consignas que se generaron en la crisis del 2001, como los mecanismos de representación popular, el voto directo para representantes en el congreso, mecanismos de representación alternativos como la banca pública, entre otras. Así, quienes alcanzan cierto nivel de reconocimiento público merced a encuestas (la mayoría de las veces paga) o a presencia mediática (también paga), se presentan como dirigentes. Si estos dirigentes pagan su reconocimiento, se hacen un lugar propio, pero si alguien ya establecido lo paga, esta nueva promesa de dirigente jura un vasallaje político, hasta que la traición los separe.
Así se repite el cuento del dueño de la pelota, quien la tiene elije, el que no la tiene, o es un jugador del que no puede prescindirse (en política esto solo pertenece al terreno de los cuadros técnicos y cada vez menos) o tiene que hacerse “amigo” del dueño de la pelota.



sábado, 9 de mayo de 2015

¿Que deberían enseñarle las PASO al Pro?


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Las PASO en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, muestran algo que pocos dicen o que no muchos quieren decir. El PRO ha construido las bases de lo que puede ser su próxima derrota en las elecciones generales.
La interna del PRO, contó con dos candidatos que representaban mas que distintas visiones internas de como conducir una próxima gestión de gobierno. Larreta expresaba y expresa, a la gestión de gobierno como una administración de asuntos públicos descarnada de toda ideología y por lo tanto con una propuesta política orientada al pragmatismo de las necesidades de la propia gestión. Mechetti expresó a una visión mas ideologizada y política, su propuesta hacía pie en definir políticas con sentido social y establecer nuevos ejes de gestión que vayan mas allá de las necesidades coyunturales de la gestión.
La intervención de Mauricio Macri apoyando a Larreta, mas que una acto de confianza hacia su jefe de gabinete, fue un acto de afirmación sobre su visión de como construir un espacio sin ideología. Esto desnuda la naturaleza y debilidad del PRO como partido político.
El PRO se constituyó sobre una base electoral insatisfecha de las malas gestiones de gobierno y mayoritariamente perteneciente a la clase media. La propuesta política se diferenció de las otras suprimiendo el componente ideológico y haciendo eje en las cuestiones de gestión que los diferenciaba del resto. Así se suprimió la ideología política, por una visión y misión de una gestión pública aséptica de todo expresión política partidista. El propio Macri se convirtió mas en un CEO del espacio, que en un dirigente político. Estas características del PRO no le impide cometer los mismos errores que le achacan a los otros partidos políticos, el personalismo (PRO=Macri), la centralización de las decisiones centralizadas en su CEO, la idea dominante única (espacio sin ideología), la idea de continuidad en el poder (aunque sea en la ciudad de Buenos Aires) sin límite de tiempo, el no recambio de dirigentes para las distintas etapas (el concepto de equipo, reemplaza al de cuadros políticos pero la continuidad de las mismas personas no establece una diferencia práctica), por último los vicios de gestión(corrupción, ineficiencia, nepotismo, etc. ) podrían presentarse en una continuidad de la función de gobierno.
El electorado del PRO pertenece mayoritariamente a las clases media y alta, lo que le permite contar con una voto propio que oscila entre el 20% y el 40% en territorios con altos niveles de vida en la mayoría de su población, y en elecciones donde es una alternativa de tres, puede contar con el apoyo de sectores opositores a las otras tendencias mayoritarias y convertirse en un opción de gobierno. La incorporación de figuras mediáticas contribuyó a acercar sectores que no formaban parte del electorado tradicional del PRO (por ejemplo Del Sel en Santa Fe, que acercó a sectores medios y bajos rurales y a algunos sectores urbanos del peronismo). Sin embargo la presencia de estos actores emparenta al PRO con las prácticas de menemismo y del propio FPV. Las actuales alianzas con el radicalismo y Carrió, no le aportan volumen de votos, solo estructura de control electoral. Esta fuerzas difícilmente le sumen votos en la primera vuelta electoral, y en la segunda vuelta de estar enfrentado al FPV o el Massismo, lo votaría por ser un electorado tradicionalmente anti-peronista.
En la ciudad de Buenos Aires, el apoyo de Macri a Larreta que volcó las PASO en su favor, le impedirá sumar mas votos que la suma de los votos de ambos candidatos, ya que muchos votos que fueron a Michetti, desde sectores políticamente independientes, no se mantendrán en la primera vuelta y posiblemente sean volcados hacia Lousteau, quien podría llegar al ballotage con mas chances que Larreta, ya que el 48% logrado por el PRO es el techo, y es muy difícil que los sectores de izquierda y el FPV voten al PRO, incluso sus aliados radicales y Carrio no le aportarían votos. De perder las elecciones en al ciudad autónoma de Buenos Aires, perdería su sustento territorial y generaría un efecto muy perjudicial en las aspiraciones que tiene Macri para lograr la presidencia.



lunes, 20 de abril de 2015

Los “vicios” del PRO

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Toda agrupación política que logra perdurar y obtener cierto espacio de poder incurre, tarde o temprano, en ciertos vicios comunes de la vieja “real politik” argentina. El PRO no es la excepción a esta regla, consolidado su espacio en la Capital Federal, habiendo logrado cierto nivel de adhesión en el resto del país, el partido de Mauricio Macri ya cae en las practicas de la mayoría de los viejos partidos políticos argentinos.
El partido de Mauricio Macri (digo bien, de Macri y no liderado por), ha comenzado a repetir las prácticas de otros partidos, empecemos a citar: la búsqueda de personajes mediáticos para liderar propuestas territoriales, en lugar de dirigentes políticos surgidos de una trayectoria militante, ya que un partido con mas de 8 años de existencia podría exhibir dirigentes con formación y compromiso; la conformación de propuestas electorales según el criterio de los líderes y no por acuerdos entre dirigentes y las bases militantes; la “pesca en el barril” de votantes por parte de militantes ubicados en sitios en donde la circulación de gente es mayoritariamente perteneciente a sectores sociales afines o mediante reuniones generadas por referentes sociales beneficiados por las acciones de algunos dirigentes; el personalismo del propio Macri y de algunos dirigentes, que se consideran como la única expresión del PRO. Veamos como se construyen y entrelazan estos vicios y las deficiencias políticas del partido.
El PRO surge como expresión política sin una ideología definida (no es de izquierda ni de derecha, no es liberal ni nacionalista, al menos en sus expresiones) proponiendo un cambio sobre las estructuras política existentes, y señalando que son diferentes y proponen una nueva dirigencia que exhibe cierta idoneidad profesional y no formar parte de la “vieja política”. Su principal propuesta es su mayor debilidad, ya que carecer de ideología, supone no tener una linea directriz que uniforme criterios en el accionar político de la dirigencia. De esa línea se aparta Gabriela Michetti, que construyó una “meta ideología” que soslaya las definiciones clásicas, pero exhibe una tendencia progresista (o de centro izquierda, según los cánones tradicionales). Esta conducta de Michetti, la restringe a un rol parlamentarista y no de gestión (según el criterio que supongo aplicó Macri), ya que las definiciones de la política a aplicar en un rol de gestión explicitaría una ideología que no se desea expresar. La conclusión es que se declara no poseer una ideología y no se desea poner ninguna ideología como guía de las políticas a llevar a cabo. La única expresión de una “meta política” es el pragmatismo (esta es una curiosa coincidencia con la conducta del ex presidente Menem). Explicitados estos argumentos, es natural la preferencia de Macri por Rodriguez Larreta como continuador de su gestión en la ciudad autónoma de Buenos Aires.
La explicitación de la preferencia de Macri por Larreta, no solo pone de manifiesto la característica de no mostrar ninguna ideología, también permite sumar adhesiones sin ningún condicionante, algo parecido a lo que dice el peronismo clásico “todos somos peronistas”. Además, intervenir en la sucesión de su gestión acerca el comportamiento de Macri, al comportamiento de otros líderes personalistas. Ese personalismo, es mas light, pero no alcanza para ocultar la contradicción entre los principios fundacionales del PRO y la conducta de su lider (una característica del personalismo político tradicional es el de imponer su voluntad a otros, sea por el medio que fuere, mas o menos democrático). La principal fortaleza de Macri es su capacidad de gestión, forjada en su preparación y la experiencia como gerenciador en las empresas del grupo familiar. Esa formación le permitió mostrar ciertos logros de gestión que lo diferencian de otros dirigentes políticos, pero lograr una gestión eficaz implica ejercer un liderazgo que inevitablemente lleva al personalismo, sobre todo cuando se prolongan mas de lo prudente en el ejercicio del poder. Esto se ha puesto de manifiesto en lo antes expresado.
Otro aspecto de los “vicios” que adquirió el PRO, es la utilización de candidatos mediáticos o surgidos de sectores sociales que no expresan el imaginario del dirigente PRO. Estas candidaturas que pueden sumar votos circunstanciales, llevan al descreimiento y desaliento de los dirigentes que se forman y militan en forma constante, provocando falta de colaboración y compromiso. Esta es ademas, una nueva contradicción entre lo propuesto y lo actuado, el mismo comportamiento del resto de la dirigencia política “tradicional”.
El último aspecto de los “vicios” adquiridos por el PRO se manifiesta en sus militantes, quienes no buscan insertarse en sectores sociales extraños, no debaten su propuesta con otras fuerzas políticas, no interaccionan con otros sectores sociales que se identifican con otros partidos políticos. En algún momento llamé a esto la “militancia política de comité”, gente que solo hacía militancia en los comités o en las unidades básicas, pero no aportan nada nuevo o propalan sus ideas.
En síntesis el PRO ha caído en la negación obstinada de una ideología rectora, en el personalismo, en formar militantes de cartón y en no renovar o promover una dirigencia militante y preparada para armar una propuesta electoral. Esto dicho desde el punto de vista de un observador no perteneciente al PRO, que opina con criterio de ingeniero, tomando los hechos como proposiciones que construyen una hipótesis observable. Puede negárseme el derecho a opinar sobre una fuerza política a la que no pertenezco, pero los hechos están a la vista y las hipótesis son verificables mediante la mera observación de las conductas descritas.






domingo, 12 de abril de 2015

¿Existe hoy el peronismo?

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Mas que una pregunta creo que es una duda que tenemos quienes hemos militado dentro del movimiento. El propio Perón decía que el peronismo era un movimiento cuya expresión política era el justicialismo y cuya columna vertebral era el movimiento sindical, posteriormente sumo la rama femenina y las juventudes. Hoy en día el partido Justicialista es una superestructura de acuerdos electorales manejado por dirigentes mas interesados en consolidar y mantener su cuota de poder (territorial, sectorial o social), que un partido político que continúe las banderas de soberanía política, independencia económica y justicia social. El movimiento sindical esta hoy fracturado, mas por las propias apetencias de sus dirigentes que por conflictos en sus bases. Además los sindicatos se han convertido en feudos, donde la renovación de dirigentes se produce mas por fallecimiento que por elecciones, llegando a verse dirigencias “heredadas”. La rama femenina no ha tenido dentro del movimiento un peso significativo, a pesar de ser la que aporta mas de la mitad el caudal electoral. Las juventudes fueron históricamente las que aportaron las dosis cuestionamiento y militancia activa que motorizó muchos de los cambios significativos de la década del 70, pero hoy es mas una fuerza laboral de campaña o gestión, sin injerencia real en el movimiento o en las estructuras políticas en que se soporta el peronismo. También se debería aclarar de que hablamos cuando hablamos de peronismo. Para esto deberíamos recurrir a un breve recorrido histórico de su historia, que podríamos dividir en 4 períodos: La fundacional, la resistencia, el tercer mandato y el peronismo sin Perón.

La etapa fundacional en los años previos a los dos mandatos de Perón y durante ellos, se consolida una organización institucional (partido, sindicatos, rama femenina, juventudes, etc.) tutelada y dirigida por el propio Perón. En su surgimiento, el peronismo recoge la tradición laborista de Cipriano Reyes, las posturas políticas de la FORJA con Arturo Jauretche y un nacionalismo moderno expresado en las FFAA por el GOU de donde surge Perón. La llegada del peronismo al poder, sin una estructura de dirigentes políticos amplia, obliga a incorporar dirigentes de otras fuerzas políticas, sindicales e independientes; no todos con la formación necesaria. Esa necesidad de incorporar gente al partido de gobierno, crea un cierto oportunismo político y esos círculos llegan a condicionar al propio Perón (de esto es mas que conocido las advertencias que hace Eva Duarte). El hecho de ser un partido con amplia incorporación de gente sin muchos condicionamientos, marca una impronta en el movimiento (Perón decía que el adobe con que se construía un rancho se hacía con barro y bosta, para justificar algunas incorporaciones). En esta etapa se elabora una doctrina que interpreta los sentimientos de la mayoría proletaria de la población, esta doctrina es quizás en único “corpus político” que define al peronismo, y a pesar de establecerse en él, que debería aggiornarse al devenir de los tiempos, se convierte en un cerrojo ideológico cuando se plantean los cambios. Los logros alcanzados durante esta etapa instala la idea de que “el peronismo hace”, como contraposición a otras dirigencias políticas que proponían ideas sin construir nada. Esta es otra impronta del peronismo, y también una maldición, ya que en tiempos recientes con la idea de “roban, pero hacen” se justificó actos de corrupción aberrantes.

En la segunda etapa, luego del golpe de estado de 1956, el movimiento es perseguido, la resistencia lleva no solo a dirigentes, sino también a referentes, a la cárcel, y el peronismo incorpora códigos carcelarios en su ADN. Durante ese período solo el sindicalismo mantiene la estructura ideada por Perón, y desde allí surge la idea de un peronismo sin Perón. También el peronismo replica al mayo francés con el “Cordobazo”, e incorpora a grupos de tendencias marxistas y foquistas. Estos grupos filo marxistas también conciben un peronismo sin Perón y se proponen como herederos (el trasvasamiento generacional) del movimiento para llevarlo a construir el socialismo. La concepción del socialismo que estos grupos tenían difería del socialismo que pensaba Perón, pero estos grupos le eran funcionales para lograr un reordenamiento político del movimiento con vistas a su retorno.

El retorno de Perón y los hechos previos, marcan un breve pero trascendente ciclo del peronismo, Perón retorna, no como líder incuestionable, sino como el único factor de unión del movimiento, las tensiones que generaron una etapa de violencia política, hacen necesario su liderazgo a fin de impedir que se genere una espiral de violencia, que provoque serios enfrentamientos. El fracaso de la reformulación de un nuevo plan político (del cual el radicalismo es copartícipe, y el discurso de Balbín en los funerales de Perón lo muestra) culmina con la muerte de Perón, quien creía que tenía un tiempo de sobrevida que le permitiría reorganizar el movimiento y pacificar al país. La orfandad que provocó la ausencia del líder, sumergió al movimiento en una lucha interna donde el objetivo era el exterminio del rival. Tal violencia, fue usada para pretender justificar el terrorismo de estado y los mas aberrantes crímenes cometidos desde el estado en nuestro país.
Esta última etapa, quizás sea la que preceda a la desaparición del peronismo, ya que desde distintos sectores del peronismo se reclama el liderazgo que tuvo Perón, sin un real exito. En los oscuros días de la última dictadura, algunos militares soñaron con convertirse en herederos del peronismo, pero no fueron mas que las ridículas quimeras de algún asesino trasnochado. Vuelta la democracia, la vieja dirigencia fracasa en retomar el poder, y surge al renovación peronista, un intento interesante, pero que culmina erigiendo como líder a Saúl Menem, quién crea un liderazgo basado en su gran capacidad de negociación y el alineamiento sin condiciones con EEUU y su política económica. El fracaso del “giro liberal” propuesto por Menem, termina con la crisis del gobierno de De la Rua. La recuperación encabezada los Eduardo Duhalde (representante de los caudillos del conhurbano bonaerense) desemboca en el Gobierno de los Kirchner, que pretende retomar la llamada tendencia de los 70, pero mantiene la estructura económica de Menem y fracasa en su intento de retomar un liderazgo del movimiento, aunque luego de las elecciones legislativas del 2005 parecía que tenía todas las posibilidades de lograrlo.

¿Cual es el estado actual del peronismo? Un partido político, un movimiento o una referencia histórica sin una continuidad política institucional. La primera opción creo que está descartada de plano, pues la diáspora de partidos a que el peronismo ha dado origen es mucha, y la superestructura política de los viejos caudillos territoriales carece de una identidad real sepultada bajo un cúmulo de intereses personales. Como movimiento el peronismo no ha evolucionado , la ilusión que se ha pretendido crear bajo el rótulo de “movimiento nacional y popular” solo oculta la lumpenización de una militancia paga y adhesiones forzadas con subsidios discrecionales. En fin solo resta considerar al peronismo como una referencia histórica de identificación política, sin expresión real en estos días.