miércoles, 26 de agosto de 2015

Tecnología y control electoral







El control ciudadano de un acto electoral, no es imposible, solo que nadie quiere implementarlo. Hoy existe tecnología de uso común que mediante una planificación adecuada permitiría monitorear cualquier acto eleccionario en tiempo real. Pero la planificación tecnológica no forma parte de las capacidades de nuestra dirigencia política, mas interesada en un “acting mediático” que en ejercer un control de la voluntad electoral. Haciendo un simple ejercicio de estrategia tecnológica diría que disponiendo de 10.000 teléfonos inteligentes, con acceso a datos, y cámara fotográfica; unos 100 centros de cómputos (una computadora conectada a Internet) y un sitio web, constituyen una plataforma de control que segura un control de las elecciones en tiempo real, que permitiría verificar el normal funcionamiento del acto elecciónario, el escrutinio de votos y la carga de datos los centros de información oficial. Si a esto se le agrega un equipo jurídico que vaya presentando las denuncias sobre irregularidades en el mismo momento que el sistema las denuncia, se dispondría de un sistema de control, superior a cualquier logística de fraude. Adicionalmente, un centro de comunicación a la prensa, garantizaría la difusión de las anormalidades en los comicios. Esta idea solo requiere voluntad política para llevarla a cabo, sino se podría decir lo que le dijo a Sultana Aixa a su hijo Boabdil, cuando este perdió Granada No llores como mujer lo que no supiste defender como hombre”

martes, 18 de agosto de 2015

Estragias Electorales

Resultado de imagen para elecciones



Pasadas las PASO, los ahora candidatos, deben delinear su estrategia electoral. Pero el abanico de posibles estrategias se limitó, al menos si se desea tener éxito. Las paso limitaron las opciones electorales con posibilidades reales a 3 candidatos; Scioli (8,5 millones de votos, un 38% de los votos emitidos), Macri (6,5 millones de votos, un 30% de los votos emitidos) y Massa(4,5 millones de votos, un 20% de los votos emitidos); con lo cual se cumplió lo que la mayoría de las consultoras y analistas preveían. Lo que nadie previó fue la alta tasa de ausentismo (votaron 23 millones sobre un padrón de 32 millones, un 70%), motivado por condiciones climáticas en algunos casos, o desinterés en otros. El otro hecho a destacar es la gran cantidad de voto en blanco (casi 1 millón de votos, el 5% del padrón), tampoco previsto previamente. Estos hechos, sumados a los resultados electorales son la base sobre el que debería asentarse cualquier análisis estratégicos.

Comencemos por las posible estrategias que podría desarrollar el FPV, pero antes veamos cual es su situación en números y hechos. Si ajustamos el caudal electoral a los porcentajes de un ausentismo del 80% y un 3% de votos en blanco su nuevo porcentaje sería del 32%, para mantener el mismo porcentaje de las PASO debería obtener un millón y medio mas de votos y para obtener el 45%, casi 3 millones de votos mas, casi la totalidad de nuevos votos que podrían emitirse; de obtener un proporción similar de los nuevos votos a emitir, el nuevo porcentaje que obtendría sería del 37%. ¿Que posibilidades tiene Scioli de obtener esos nuevos votos? La mayoría de los votos en blanco y de ausentes que emitan un voto par el FPV corresponderán a quienes votaron así por desinterés, y como Scioli es uno de los candidatos que mas publicidad y campaña hizo, es poco probable que pueda captar a muchos de ellos a menos que genere un hecho político que llegue a estos votantes, El perfil del candidato y su estilo de campaña no lo muestran como proclive a este tipo de actitudes. Los votos no emitidos que no asistieron por problemas climáticos no parecen estar dentro de los votantes del FPV, ya que este contó con una capacidad logística suficiente para superar cualquier contingencia climática que impidiera a sus adherentes no asistir a votar.

¿Puede tener dificultades Scioli para mantener el caudal de votos logrados en las PASO? Este creo que es el verdadero problema que enfrenta el FPV, gran parte de su caudal electoral proviene de la provincia de Buenos Aires, y mas específicamente del acompañamiento de muchos políticos con poder territorial, estos, en muchos casos, han sido desplazados de sus pre candidaturas en internas donde enfrentaron a otros candidatos del FPV. Este desplazamiento de referentes históricos del pejotismo, puede activar un “voto bronca” contra Scioli, mas aún cuando algunos de estos referentes se pasaron del Massismo a FPV; sumado a esto, los pre candidatos que perdieron conservan representación deliberativa en sus distritos y el triunfo de los opositores al FPV les permitiría retener una cuota de poder hasta las próximas elecciones.

Un hecho adicional a tener en cuenta es la pobre gestión del gobierno de la provincia de Buenos Aires que se ha puesto en evidencia con las últimas inundaciones, ya que el viaje de Scioli a Italia no tendría mayor impacto si sus funcionarios hubieran reaccionado a tiempo y enfrentado el problema con soluciones rápidas y efectivas.

Scioli es el mejor posicionado para ser, en caso de que nadie logre la victoria en primera vuelta, uno que los que dispute el ballotage por la presidencia. Ante el escenario planteado, las estrategias tendrían que apuntar a consolidar el voto de sus actuales aliados territoriales, y tender puentes con Massa para que en caso de ir a un ballotage, cuente con el voto peronista, que no suele votar no peronistas. La principal fortaleza de Scioli es que no requiere de un trabajo en las bases para cambiar su voto, sino en afianzar las alianzas existentes y plantear una nueva alianza entre dirigentes, lo cual no es imposible, vistos los antecedentes de la actual dirigencia política.

Dentro del frente cambiemos, haciendo el mismo ajuste obtenemos que sobre el nuevo total el porcentaje obtenido representa el 25% del nuevo total, para obtener el 45% debería sumar 5 millones de votos, lo que supera la cantidad de nuevos votantes. Si nuevamente prorrateamos el porcentaje obtenido con los nuevos votos, estos representarían casi el 29% de nuevo total. Este espacio debe retener el voto radical de Saenz y Carrió y evitar el efecto “Lousteau” de fuga hacia el frente progresista, algo difícil de lograr con la pura intención de los dirigentes, ya que el votante medio de este sector, no responde a conductas verticalistas.

Aquí Macri puede captar a sectores rurales afectados por la reciente inundación y algunos sectores indiferentes del voto en blanco y el ausentismo, su capacidad de captación en estos sectores alcanzaría para cubrir su fuga de votantes radicales y darle solo algún pequeño margen de crecimiento, pero muy posiblemente el techo de Macri para las próximas elecciones sea de 8 millones de votos. El principal problema de Macri, en el escenario de un ballotage con Scioli, es que no captaría el total de los votos del sector de Massa (se podría hablar solo de un 50%) y tampoco atraería al total de los sectores progresistas o de izquierda.

En este escenario, las estrategias de Macri deberían enfocarse en lograr adhesiones para un eventual ballotage y retener el voto radical. Para ello no le sirven las alianzas con otros dirigentes, sino un trabajo enfocado en el votante, y su actual metodología de tocar timbres no le reditúa, ni en términos cuantitativos ni cualitativos (para ello solo hay que ver la escasa diferencia entre los votos a nivel nacional, provincial y municipal, donde salvo en algunos territorios con liderazgos previos, se manifiesta que no se ha logrado adhesión territorial), tampoco le reditúan las propagandas donde cambia su estilo personal de hacer política.

En el frente UNA, el candidato Massa se ha convertido en el gran elector, posee ya un caudal legislativo obtenido en las elecciones de 2013, y manteniendo su caudal de votos, se convertiría en una fuerza legislativa de peso para viabilizar cualquier iniciativa parlamentaria. Los 4,5 millones de votos obtenido lo alejan de ganar en primera vuelta en las próximas elecciones, su única posibilidad radica en una disminución del voto a Macri por el efecto “Lousteau”, la captura de votos provenientes de los no votantes en las PASO y la fuga de votos de algunos candidatos del FPV que perdieron en las PASO (en la jerga le llamábamos usar la ambulancia para recoger a los heridos de las internas). La fortaleza de Massa es que, si llegara a disputar el ballotage con Scioli, si tendría la mayoría del voto opositor y ganaría sin problemas. Su perspectiva en números es que, su proyección para las elecciones de octubre sería del 19%, para disputarle a Macri la opción de ser segundo, debería conseguir como mínimo 2 millones mas de votos, algo bastante improbable si no hay fuga de votos del FPV y de Cambiemos.

Para lograr la opción de tener el segundo lugar en octubre, Massa debería plantear una doble estrategia, una respecto a alianzas de dirigentes y otra respecto a los votantes. Respecto de los referentes territoriales que perdieron en su territorio, estos saben que la consolidación de los candidatos del FPV significaría el fin de su poder territorial, pero el encumbramiento de candidatos opositores le permitiría retener el espacio de poder que tienen negociando con Massa, quien puede ofrecer mas que lo que ofrecería el FPV (la principal fortaleza que obtuvo el FPV en votos es su principal debilidad en la negociación por detrás, ya que los compromisos con los candidatos instalados, limita lo que puede ofrecer, cosa que no limita a una tercer fuerza). De cara a los votantes Massa debería presentarse como la única opción que puede vencer al FPV en un ballotage (esto representa la opción inversa de la alquimia electoral que propuso Beatriz Sarlo, ya que Massa garantiza una victoria en ballotage y no Macri).

Es obvio que estas estrategias señaladas se rigen por ciertos principios lógicos que tienen porque ser compartidos por quienes manejan las campañas de los candidatos, tampoco afirmo que siguiendo estas estrategias se lograría cumplir los objetivos propuestos, ya que la mejor estrategia no garantiza el triunfo. Si se puede afirmar los contrario, que sería muy difícil que siguiendo estrategias muy distintas se logren los objetivos que hemos propuesto. De todos modos la política sigue siendo el arte de los posible, donde nunca se debe ignorar que existen alternativas que no por impensables no sean realizables.

martes, 11 de agosto de 2015

Nadie es profeta en su pago




Nobleza obliga, en mis anteriores artículos analicé las tendencias de quienes a mi parecer eran los candidatos mejor posicionados en los ámbitos nacional y municipal, así que debo admitir que a nivel municipal mi análisis no fue correcto. Las tablas muestran los resultados con el 90% de los votos escrutados.

Nacional

Frente/Partido
Estimado por analisis
Resultado PASO a nivel nacional
Nivel Nacional En Bahía Blanca
FPV
40/35%
38,00%
24,92%
Cambiemos
35/30%
30,50%
38,65%
UNA
20/15%
20,50%
19,64%
Progresistas
10/5%
3,50%
8,80%

La única diferencia a nivel nacional se dio en la sobre estimación del voto de tradición radical del Frente Progresistas, que pudo haber sido capturado en la interna del frente Cambiemos, lo mismo que aparentemente ocurrió a nivel municipal.


Municipal

Frente/Partido
Estimadopor analisis
Resultado PASO
Cambiemos
30/25%
38,00%
FPV
30/25%
32,50%
UNA
25/20%
13,40%
Progresistas
20/15%
10,05%

Los errores de apreciación en el caudal de votos de Cambiemos, se debe al arraste del voto a lista completa que tuvo este frente, principalmente desde sectores que votaron tradicionalmente al radicalismo. El FPV tuvo menos votos a nivel nacional, que a municipal, casi 6 puntos, sus votos se explican por un corte de votos del frente UNA, que no votaron a su candidato a intendente. El otro efecto que se nota es la polarización entre los candidatos de Cambiemos y del FPV,que los coloca como los únicos con posibilidades de ganar en octubre. También hay que destacar que el frente Progresistas, a nivel local tuvo una ligera diferencia a favor del candidato local.
El último actor en este análisis es el ausentismo, que se ubicó en mas del 40%, frente a valores históricos del 25%. Esto, sumado a mas de un 10% de voto en blanco, puede ser algo que va a influir en las próximas elecciones de octubre, ya que contribuyeron a esto, condiciones climáticas y cierto desgano de la población por una elección que solo decide candidaturas y no cargos.
Queda para un próximo análisis que podría esperase en la elecciones de octubre, ya que algunos aspectos de la conducta electoral quedaron expuestos en estas PASO, de todos modos como la política es el arte de lo posible siempre puede esperarse alguna alquimia electoral.



sábado, 1 de agosto de 2015

¿Que puede pasar en las PASO?



Leyendo en los últimos días distintos medios periodísticos y de información, uno puede detectar que lo que mas predomina es la incertidumbre y la propaganda. Incertidumbre, porque la información sobre las elecciones de la CABA, que dieron las empresas encuestadoras (por mas que se autodenominen consultoras, son empresas de venta de encuestas como negocio) resultaron palmariamente erróneas; y de propaganda a favor o en contra, porque la opinión de la mayoría de los periodistas se encuentra sesgada por intereses propios o ajenos. ¿Porqué pasa esto? ¿Porqué los candidatos se limitan a consolidar una imagen y no una propuesta? ¿Porqué hay tan escaso lugar para el análisis político y tanto espacio para propaganda? Trataré de echar un poco de luz sobre estas y otras preguntas similares, además de analizar que escenario proponen las próximas PASO.

La primera pregunta que trataré de esclarecer es ¿Porque analizar y no encuestar? La respuesta, aunque obvia, es por el costo de hacer una encuesta seria. Hacer una encuesta seria requeriría disponer de datos sobre composición y distribución geográfica de la población, historial de comportamiento electoral (no solo a quien se vota sino cual es la conducta de los electores). Recién con estos datos se podría diseñar una encuesta con la cantidad de encuestados necesarios para una confiabilidad razonable de los resultados (2% de probabilidad de error), cual llevaría a costos muy elevados (la encuesta tendría que realizarse personalmente y no por teléfono, al azar entre una población bien estratificada geográficamente, por edades, sexo, nivel cultural y nivel socio-económico). A dichas encuestas podrían acceder solo unos pocos candidatos (que dispongan del dinero necesario), pero sus resultados nunca serían públicos, ya que la difusión de dichos resultados, podría hacer que cambien ciertas tendencias del electorado. Por ello los resultados de las PASO, son la mejor encuesta de cara a los comicios definitivos de octubre, y por ello solo se puede hacer algunas suposiciones mediante el análisis de la situación actual, cuya validez se agota al conocer los resultados definitivos, el 9 de agosto por la noche.

Convenimos que los resultados que muestran ciertas encuestas y los análisis de la mayoría de los periodistas, no otorgan valor de certeza a sus aseveraciones. A pesar de ello ¿Que información podemos rescatar o inferir?. En principio es mas conveniente suponer que ciertas encuestas, su difusión y analisis obedece a ciertos intereses, por ello es importante buscar la intencionalidad detrás de ellas, mas que los resultados que muestran.

Para hacer este análisis, nos restringiremos a las cuatro fuerzas con la supuesta mayor intensión de voto (en esto, aún las encuestadoras que se prestan a juegos electorales, no pueden aparecer como equivocadas, ya que ademas hay un historial de resultados previos). El aparentemente mejor posicionado es el candidato del FPV Scioli, seguido por la alianza Cambiemos con Macri, Saenz y Carrió; la alianza UNA con Massa y De la Sota; y el frente Progresistas con Stolbizer.

El FPV, sin interna a dilucidar, se presenta como liderando la intensión de voto. La composición de su electorado abarca: parte del PJ bonaerense, algunos sectores progresistas y sectores populares que se identifican con el FPV por las políticas sociales que llevó a cabo el gobierno. La característica de estos sectores es el solapamiento de estas categorías, así en algunos sectores del PJ bonaerense la adhesión es por las políticas sociales y no por la pertenencia política. Esta característica forzó a muchos referentes territoriales a alinearse con el FPV por temor a dejar al descubierto su falta de liderazgo (algo que perjudicó a Massa y que sus analistas no habían previsto). El apoyo de los sectores progresistas esta mas sectorizado en grupos de clase media de cierto nivel cultural y económico (principalmente profesionales y empleados de nivel medio y alto). El problema de Scioli, es que las adhesiones de ciertos referentes territoriales “arrepentidos”, aportan mas a los adherentes que al propio Scioli, si bien sirve para la foto. En parte este es el principal problema que tiene el FPV en la Provincia de Buenos Aires, ya que si la vuelta de los “massistas arrepentidos” hubiera sumado mas votos que los que ya tenían Scioli, ganaría sin necesidad de ballotage. Esto puede haberlo inducido a mostrar en un primer momento encuestas donde ganaba en las primarias por mas del 42%, lo que si hubiera sido cierto forzaba una alianza PRO y Frente Renovador (no porque los uniera el amor sino el espanto). En función de esto podemos concluir que el FPV ganaría en las PASO, pero no obtendría el caudal necesario para evitar el ballotage. Si fuera muy rebuscado, pensaría que no es una mala estrategia presentarse en las PASO como lejos del 42% (aún voicoteando su propia elección) para asegurarse que no haya una alianza opositora que sume un caudal electoral que garantice el ballotage.

Cambiemos, por su parte debe elegir a su candidato entre Macri, Saenz y Carrió, esta coalición presenta la particularidad de que va a sumar mas votos en las PASO que en las elecciones de octubre. Esto, ya que sería el pre candidato Macri quien tiene las de ganar, no lograría retener el voto de sus competidores (como ejemplo basta y sobra las declaraciones del candidato Lousteau, luego de perder el ballotage en la CABA). El frente cuenta con apoyo en sectores medio-alto, sectores rurales, sectores medios no progresistas (también en las PASO algunos sectores medios progresistas apoyaran a algunos candidatos del frente) y sectores medio bajo (asalariados de los sectores industrial, gubernamental y comercial) y un muy escaso apoyo de sectores bajos. Los votos que obtendría Cambiemos lo ubicaría entre un 10% o un 5% por debajo del FPV. Esta diferencia sería muy difícil de mantener luego de las PASO (algo que Macri o sus asesores no vieron al plantear el frente Cambiemos, lo que se suma a sus errores en Santa Fe y CABA).

La alianza UNA, también debe dilucidar entre las pre candidaturas de Massa y De la Sota, aquí el caudal de la provincia de Buenos Aires, garantizaría el triunfo de Massa, pero su candidatura conservaría el caudal de votos que obtenga en las PASO. El pre candidato Massa, no cuenta con una estructura nacional, que si tiene De la Sota, su estrategia de formar una alianza con intendentes de la provincia de Buenos Aires, no fue buena, ya que muchos de sus sus aliados no habían consolidado su territorio, y solo construyeron con su alianza, una base parlamentaria en las elecciones pasadas. Lo mismo que perjudicó a Massa perjudica al FPV, ya que estos candidatos van a buscar los votos que les permitan retener los ejecutivos municipales, y aunque deban ceder cargos legislativos, tienen la fuerza deliberativa propia obtenida en 2013. Posiblemente UNA obtenga entre el 20% y el 15% de los votos, su composición esta soportada en los sectores medios y medios bajos del peronismo tradicional, y sectores bajos de alianzas territoriales. La fuerza de este sector, es que si en las PASO se visualiza que el FPV tien posibilidades de consagrarse en primera vuelta, podría forzarse una alianza con el PRO, o porque no, con Cambiemos, lo que le permitiría ubicarse en segundo lugar en octubre, y ser la opción que concurra al ballotage con el FPV.

El frente Progresistas, tampoco decide entre pre candidatos, Aquí, Stolbizer recoge el apoyo de sectores progresistas de izquierda y centro izquierda, y es bastante transversal a los distintos sectores sociales. Su fortaleza radica en el apoyo que puede obtener de sectores demócrata progresistas o progresistas que que migren de otras listas donde sus pre candidatos pierdan, o de sectores que no superen el 2% requerido para participar de las elecciones de octubre (en CABA estos sectores apoyaron a Lousteau). De todos modos su caudal electoral se sitúa entre el 10% y el 5%. También puede plantearse realizar una alianza con Cambiemos, en el poco probable escenario de un triunfo de Saenz o Carrió, e incluso, por extraña que parezca, una alianza con Massa, lo que los posicionaría a en una segunda fuerza con la intensión de voto.

Antes de hacer una síntesis sobre el resultado electoral de las PASO, no puedo menos que analizar algunas estrategias de los candidatos. Una estrategia compartida por Scioli y Macri, es la no confrontación abierta, ya que frente a un electorado con posiciones indiferentes (podría ser hasta un 20% si se le cree a las encuestadoras, o un poco menos si se tiene en cuenta que este número debe justificar sus errores de cálculo). En un contexto de violencia y división social, forzar la definición a un sector de indecisos, lleva forzar un voto inamovible (a favor o en contra) que será el mismo en las PASO, las elecciones de octubre y el ballotage si lo hubiera. Por ello dividir votos sin los resultados de las PASO, no es una estrategia recomendable. Los mismos candidatos tampoco se definen en ideas o proyectos de gobierno, lo cual puede explicarse por dos motivos, el primero es similar al anterior, definir su posición implica dividir a favor o en contra; el segundo mas rebuscado, supone que la mayor cantidad de indiferentes se encuentra en los sectores mas jóvenes, donde el quintil superior en los exámenes de ingreso a la universidad tienen serías falencias en la interpretación de textos, y si no pueden interpretar el texto de un examen, menos una propuesta política. Esto último es el mayor peligro que enfrenta la democracia, un pueblo sin educación. Si este problema del mal funcionamiento de la educación pública no se soluciona, y las futuras generaciones no pueden interpretar un texto, elegiremos representantes en un "reality show" mediante la imagen que estos proyecten, y no por sus propuestas .

Volviendo a la síntesis de mi análisis, es posible que en las próximas elecciones tengamos el FPV con un 40% a un 35% del voto, el frente cambiemos con el 35% al 30%, UNE con el 20% al 15% y Progresistas con el 10% al 5% de los votos. Esto no define la elección de octubre ya que pueden modificarse estrategias y alianzas. Algunas conductas posteriores ya se explicaron, y deberían ser motivo de discusión y análisis por parte de los candidatos que surjan de las PASO, ya que estas, mas que elecciones primarias, son una encuesta previa sin manipulación, para trabajar electoralmente hasta octubre.









miércoles, 29 de julio de 2015

Candidatos del pago chico




La política es cada vez mas la expresión política del territorio. A pesar de los profetas del fin de las ideologías (desde Fukuyama, hasta versiones locales “light” que pregonan la inexistencia de derecha e izquierda), los territorios manifiestan tendencias políticas locales y nacionales influenciadas por la composición socio-cultural y económica de su población.

En el territorio, existen dos tradiciones de voto, el voto a lista completa y el voto dividido por preferencias las personales de cada elector en forma independiente del partido del candidato. En esta tendencia hay quieren dividen su voto según categorías: progresismo o anti-progresismo, liberal o nacional, derecha o izquierda (aquí suele haber una trampa ideológica al suponer que progresismo es igual a izquierda, aunque a veces existe mas coincidencia del progresismo con las ideas de izquierda), popular o anti-popular, personalista o antipersonalista y otras a gusto del elector. Esto nos remite que a pesar que el voto puede dividirse, mayoritariamente se divide en categorías.

Antes de analizar a los actores políticos locales, tenemos que hacer en forma obligada una referencia al escenario. Parto para mi análisis de considerar tres cordones territoriales, que si bien geográficamente puede ser un poco difuso, puede interpretarse como los de densidad poblacional significativa. Un primer cordón, de clase medio y medio-alta, ligada al los sectores céntricos (para los que conocen Bahía Blanca, es el sector delimitado por las vías del ferrocarril al sur, oeste y sur-este, por el camino de cintura al norte y noreste); un segundo cordón de clase media y media baja, que se ubica rodeando geográficamente al primer cordón; y un tercer cordón periférico de clase baja y sectores excluidos, que se extiende rodeando al segundo cordón, como periferia de los sectores urbanos. El primer cordón representa aproximadamente el 30% del electorado, el segundo cordón el 40% y el tercer cordón el 30%.

Las conductas de cada sector es también particular, en el primer cordón se presenta la mayor volatilidad electoral entre elección y elección, el segundo cordón expresa un voto menos volátil con fuerte presencia de los sectores tradicionales (peronistas y radicales, o las mutaciones que estos partidos han tenido) y el tercer cordón expresa a partidos de índole popular (si bien hay partidos que se asocian con expresiones populares, algunos candidatos suelen darle a su campaña esta impronta). El primer sector también vota en forma dividida (Presidente-legisladores-gobernador-intendente), con una fuerte tendencia a la expresión ideológica de la división; el segundo sector, rara vez divide su voto y de hacerlo, manifiesta la misma tendencia ideológica en al división (suele ocurrir frente a divisiones de los partidos tradicionales como el peronismo y el radicalismo, donde varios candidatos se asocian a dichos partidos), el tercer cordón vota mayoritariamente lista completa y su voto, si bien se asocia a expresiones políticas populares requiere mas un conocimiento personal del candidato (el contacto cara a cara de un candidato con la gente de estos sectores, si bien no es condición suficiente es condición necesaria), este voto también se asocia muchas veces a la “opción ganadora”.

La composición ideológica de estos tercios, no es muy constante, pero presenta ciertas particularidades que nos auxilian en el análisis. Así, el primer cordón, se divide en sectores prácticamente iguales de progresistas y conservadores, proporciones que también abarca a sectores de centro-izquierda y centro-derecha liberal. El segundo cordón es mas personalista, vinculado a partidos tradicionales (vota a candidatos de centro izquierda, pero mas por su asociación a un partido tradicional) y su voto tiene una componente dada por la tradición histórica familiar (padres y abuelos, pertenecieron al mismo partido). El tercer cordón, se referencia en partidos o candidatos populares, que hayan tenido presencia “efectiva” en el territorio (hay candidatos que hacen “turismo electoral por la periferia”, pero después no pisan el barrio y menos contribuyen en algo de lo que que la gente necesita).

La oferta electoral, se compone de cuatro fuerzas mayoritarias, ya sea por su relevancia a nivel nacional, como por la impronta de los candidatos locales. En primer lugar se ubican los candidatos del FPV Feliú y Budassi, donde se proscribió al candidato Lopes, que tenía mejor imagen en el segundo y tercer cordón, donde se definirá el resultado de las primarias. En este sector el FPV tracciona sobre los candidatos. En segundo lugar se ubica el Frente Renovador, donde el candidato Larraburu, histórico referente de la sexta sección electoral del peronismo (en sus versiones menemista, duhaldista, kirchnerista y ahora masista) tracciona sobre el partido que tiene menos intensión de voto a nivel nacional que a nivel local. La alianza del PRO-Cambiemos tiene a dos candidatos, Ursino y Gay, el primero de viejo cuño radical y el segundo surgido de la mano de Francisco De Narvaez y reconvertido al PRO, aquí el pre candidato Ursino cuenta con el reconocimiento de función en los gobiernos radicales de Cabirón y Linares, aportando así adhesiones en el segundo y tercer cordón, mientras que Gay aporta su conocimiento mediático en el primer y segundo cordón, aunque la tracción que ejerce Macri es el componente mas importante de la intensión de voto. La cuarta fuerza es la alianza entre la fuerza vecinalista Integración Ciudadana y el GEN, cuyo pre candidato y referente Woscoff, surge al igual que el GEN, de la diáspora radical. En este sector el pre candidato Woscoff y la presencia del ex intendente Linares traccionan la intención de voto mas allá de la intensión de voto a nivel nacional del GEN.

Los candidatos del FPV traccionan parte del peronismo histórico, algunos sectores progresistas y de izquierda. El voto en el primer cordón que obtendría incluye adherentes del FPV (no mas de una fracción en el sector), similar número de adhesiones por imagen de los candidatos (abogados, funcionarios de buena imagen, buena estética personal), en el segundo cordón influye la tracción del voto peronista y en el tercer cordón se incluye el voto de sectores clientelistas de planes y ayudas, y de sectores de tradición peronista. El candidato Feliú esta mejor posicionado en el primer y segundo sector y el candidato Budassi tiene mas presencia en el tercer cordón, ademas ha tratado de asociar, publicidad mediante, su imagen a la de Scioli (de donce proviene). Se puede estimar, que en las próximas PASO, el total de votos para intendente del FPV oscilará entre el 25 y el 30%, y la ventaja la tendría el candidato Feliú, que puede acumular el 60% del voto del FPV en el municipio, aunque podría llevarse una sorpresa si el candidato Budassi, lograra aumentar su adhesión en el segundo cordón donde no se aprecia su trabajo pre electoral; también lo favorecería la escasa actividad del candidato Feliú en el segundo y tercer cordón, donde confía mas en su imagen que en caminar el sector.

En el Frente Renovador, la tracción que puede ejercer el pre candidato Larraburu, por la influencia que tiene en bastos sectores del peronismo local y su actividad frente a la asociación de fútbol local podría llevar a obtener entre un 20% y un 25%, en las PASO (este número seguramente será menor que el que obtendrá en las elecciones definitivas, seguramente por su estrategia electoral). La interna testimonial de este sector no influye, ya que el otro pre candidato no tiene conocimiento de la gente y tampoco apoyo de algún sector político relevante. El apoyo a este sector es escaso en el primer cordón, en el segundo cordón su apoyo proviene de los sectores peronistas y en el tercer cordón el apoyo proviene de su influencia sobre sectores clientelares del municipio local y de vinculaciones por deporte, y principalmente el fútbol.

La alianza Integración ciudadana y GEN, cuenta con una intención de voto que oscilaría entre el 15% y el 20%, número que puede aumentar en las elecciones definitivas, si el pre candidato Ursino no ganase la interna PRO-Cambiemos, ya que recuperaría la porción del voto radical que apoya a este pre candidato. El apoyo a este sector proviene del primer y segundo cordón, apoyado en su base radical y su sesgo progresista.

El frente PRO Cambiemos tendría una intención de voto oscilante entre el 25% y el 30%, influenciado por la imagen de los pre candidatos presidenciales Macri, Saenz y Carrió que tienen gran predica en Bahía Blanca, la imagen del pre candidato Gay y del apoyo radical al pre candidato Ursino, si bien el mejor posicionado sería Gay en esta interna, no descartaría que el voto radical (que es importante en esta ciudad), el voto progresista de ciertos sectores opositores al FPV (que ven esta alianza como expresión de voto anti) y el voto de sectores del tercer cordón donde las anteriores gestiones de Ursino dejaron buena imagen, pueda ponerlo a nivel de paridad, de todos modos no creo que haya una gran diferencia entre los votos de estos pre candidatos. Si debe tenerse en cuenta, que el total de votos que obtenga este espacio en las PASO sera indudablemente menor que el que obtendrá en las elecciones definitivas, por fuga del voto radical de no resultar ganadores sus pre candidatos a nivel nacional o local.

Algunas consideraciones finales del análisis, deben obligatoria mente referirse a que este es de naturaleza cualitativa y no cuantitativa, aunque haya hecho algunas estimaciones numéricas, para establecer con mas precisión las posibles tendencias, se debería hacer un análisis detallado de la composición territorial, las tendencias históricas de anteriores elecciones, las encuestas realizadas (no porque se deba creer en ellas, sino porque orientan sobre tendencias), y ademas realizar algún tipo de exploración estadística. Ademas en bahía Blanca, no siempre el voto a candidatos locales se condice con el voto a las listas provinciales o nacionales que estos integran. De todos modos este análisis debería ser el tipo de análisis previo a cualquier búsqueda de información para intentar predecir los próximos resultados de las PASO, las cuales sin duda cambiarán la forma de votar en las elecciones definitivas.



lunes, 20 de julio de 2015

Una victoria a lo Pirro

Resultado de imagen para ballotage porteño


La mitad de este artículo lo escribí antes del ballotage del 19 de julio en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, cuando le apostaba a mis amigos, que si el PRO ganaba no lo iva a hacer por mas de 3 puntos. Lástima que nadie me apostó, no se si por considerarme medio loco o por que ya las encuestas y las opiniones de “expertos politólogos” no dan la confianza que daban antes.
En el borrador de mi artículo decía, citando a Ortega y Gasset en su libro “Estudios sobre el amor”, que él podría hablar del amor porque no lo conocía. Analogamente, como yo no soy porteño podía hablar de las elecciones porteñas.
Las PASO, las elecciones, y el ballotage, mostraron a el PRO, el FPV, el ARI, la UCR, el FR y varias siglas políticas mas, cayendo bajo la influencia del principio sociológico que dice que la mayoría de la gente se agrupa sobre posiciones medias, donde las diferencias son pequeñas. Así vemos, que en lugar de de plantear posiciones ideológicas (que no dudo que tengan, pero las ocultan muy bien), construyen un discurso armado con lugares comunes sin mostrar cual es la sustancia ideológica de su propuesta.
Se pudo ver, que la decisión porteña cayó en una persona con una ideología neo-liberal como Larreta, a pesar de ser un político todo terreno, que estuvo con Alfonsín, con Menem, con Duhalde y con Kirchner, hasta recalar con Macri; y posicionó como opositor, a una persona como Lousteau, de cuño socialdemócrata a pesar de haber sido funcionario de gobiernos peronistas y kirchneristas, sin duda, también a este candidato, cualquier colectivo lo deja bien.
La imagen que proyectó Larreta fué la de un funcionario eficiente y leal a su jefe Macri, lo que si en lugar de PRO ocurriría en el PJ sería un caso de disciplinamiento partidario, y si fuera en el FVP sería. considerado como servilismo aplaudidor. Losteau, por su parte intentó reforzar una imagen de intelectual descontracturado pseudo progresista, lo que si ocurriera en el PJ sería tildado de “quinta columna” y anti-popular, y dentro del FPV como traidor al proyecto nacional y popular (como ya lo trataron varios).
Es cierto que en la capital se valoró una gestión que no fue mala (tampoco fué buena), pero el resultado final nada tuvo que ver con ello. En el resultado eleccionario, hay varios factores que deben ser tenidos en cuenta: no es bueno abusar de las encuestas pagadas, hubo malas decisiones políticas por parte de Macri y se ignoraron cuestiones ideológicas elementales.
El PRO, abusó del uso de encuestas que daban una victoria en segunda vuelta por mas del 10%, ninguneando la decisión del candidato de ECO de presentarse al ballotage, en incluso presionando para que se bajara. En el manejo de encustas y ninguneo colaboraron medios periodisticos, que vieron en peligro el liderazgo opositor de Macri en las proximas presidenciales. Pero aquí lograron el efecto opuesto, “cuanto mas peor”, ciudadanos que posiblemente habrían votado en blanco, votaron “en contra”, no del candidato, sino de el mensaje que se mandaba. El mensaje era, si el PRO pierde, o gana por muy poco, Macri se debilita y cae el proyecto opositor del FPV. La gente que no piensa como el PRO, aunque en viera a Losteau, como s candidato, lo votó como expresión de bronca por ese mensaje. Así, políticos, encuestadores, politólogos y periodistas crearon un clima que movió el voto “contra”, sobre todo de sectores del FPV que vieron que su voto a Losteau era un voto que debilitaba a Macri que era su próximo rival político.
El segundo factor que influyó fueron las malas decisiones de Macri (o Durán Barba). La primera, Michetti era mejor candidata de cara a las elecciones en la capital (continuidad con cierto sesgo progresista), su apoyo a Larreta en las PASO influyó y la ratificación de ese apoyo no se trasmitió en las elecciones (la suma de votos de Larreta y Michetti, fue menor que la obtenida por Larreta). Su posterior convocatoria a Michetti, solo ratifica que fue consiente del error. El PRO en los ballotages de Santa Fe y Capital actuó como en la fábula de la liebre y la tortuga, continuó con el mismo ritmo que en las elecciones primarias, y sobre todo su accionar proselitista se centró en franjas de la población que ya era permeable a su discurso, no buscó acercarse en forma pro-activa a sectores donde tradicionalmente el PRO no tiene predicamento (en el barrio le decíamos a eso: pescar en la pecera propia). Esa característica es una marca de origen del PRO en su prédica política.
Por último, todos dieron por sentado el latiguillo de cierta “intelectualidad post moderna”, que insiste en reiterar que no existe mas derecha o izquierda, pero si reducimos el resultado del ballotage , vemos claramente que Larreta recogió el voto de centro y centro derecha, mientras que Losteau recogió el voto de centro izquierda (incluido los sectores del del FPV) y la izquierda mas dogmática y vertical se expresó con el voto en blanco, obedeciendo las directivas de sus principales referentes (de donde se cumple el viejo refrán que popularizó Jauretche, la izquierda en su obstinación fundamentalista, siempre termina haciéndole el juego a la derecha).
Queda la mas importante batalla electoral, allí Macri quemó sus naves en la búsqueda de la presidencia, quiso imponer su voluntad hacia dentro de su partido, definió su estilo político en forma personalista, a pesar de proponerse como el cambio adoptó formas mas parecidas a la sus rivales políticos, a pesar de ello los resultados no mostraron que sus decisiones arrojen resultados positivos, es el momento justo para que Macri repiense su estrategia, quizás esta sea su última oportunidad.





domingo, 5 de julio de 2015

Los dueños de la pelota

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Están todos los que son, o son todos los que están. Las listas de candidatos para las próximas elecciones ya están cerradas, podrán reagruparse, según el resultado de las PASO, algunos quedarán afuera, otros resignarán aspiraciones y otros obtendrán el deseado conchabo de legislador o mandatario.
Se ha repetido el viejo ritual que ocurría en el barrio con el dueño de la pelota, el armaba los equipos, elegía a los que jugaban mejor y cuando ya se aseguraba que esos ganaba, le tocaba el turno a los amigos poco hábiles con la pelota. Así pasamos del potrero a la política nacional, viendo como elige el dueño de la pelota ¿o alguien cree que estamos en una verdadera democracia? mal que le pese a Lilita Carrió, el pueblo no gobierna ni delibera si no es a través de sus representantes, así lo dice el párrafo de nuestra constitución, al mejo estilo liberal. Si se quisiera que el pueblo gobierne, ya se habrían puesto en marcha varias iniciativas que contempló la reforma constitucional de 1994, y el gobierno o la oposición habrían propuesto nuevas formas de participación ciudadana.
Todos quieren ser el dueño de la pelota, el que la tiene y los que quieren sacársela para tenerla ellos, la pelota no se comparte, se usa para hacer la voluntad el dueño.
Volviendo al párrafo constitucional, donde se refleja el espíritu aristocrático de la época, solo los que cumplieran ciertas condiciones formaban parte de los elegibles para representar al pueblo, y el pueblo que elegía, no eran todos, había ciertas condiciones que se debían cumplir para ser elector. De ese modo se garantizó que el poder quedara en un circulo restringido de personas afines a los intereses de los grupos de poder de la época. La omnipotencia que sentían esa minoría, o algunas convicciones fundamentalistas, llevó a al promulgación del sufragio universal. Allí emergió, desde el destierro de la historia, representantes de los sectores populares excluidos (Irigoyen era sobrino de Leandro Alem y sobrino nieto del lugarteniente de Rosas y jefe de la Mazorca). Allí comienza el ascenso al poder de una emergente clase media, dotada de instrucción, pero sin poder económico, e incluso con diferencias respecto al orden que se pretendía establecerse desde dicho poder. La interrupción de este proceso por el golpe de Uriburu, retorna mediante el “fraude patriótico” y “la entente” al orden de cosas previo al surgimiento del voto universal.
Es mediante otro golpe, que no pretendía cambiar mucho el estado de cosas, que surge la figura de Perón y el movimiento peronista, aquí acceden a la representación popular sectores sociales mas bajos, vinculados al trabajo. Se consolida la universalidad del voto al incorporar el voto femenino y se formula una reforma constitucional en 1949. Esta reforma es ignorada y no reivindicada por los gobiernos democráticos posteriores (incluso muchos de ellos, peronistas). El ascenso de clases trabajadoras a sitios de poder construye una nuevo sistema de representación y conflicto, donde grupos económicos, sectores altos, medios y trabajadores, sectores sindicales, una burocracia estatal y grupos de control de medios diputan espacios de poder y representación política, económica, social y cultural.
Este conflicto atravesado por una feroz dictadura, condujo al mayor período de funcionamiento democrático del estado en sus tres poderes. Esto no se extendió al funcionamiento de los partidos políticos, que cayeron en el personalismo o el elitismo dirigencial, convirtiendo a la democracia de partidos políticos en una democracia de personeros políticos de dirigentes políticos. Así, los liderazgos no se cuestionan, es interesante ver como algunos veteranos dirigentes que en los años 70 cuestionaban al mismísimo Perón desde la JP, hoy se genuflexan ante las mentiras que dicen muchos dirigentes oficialistas.
Quedaron el el tintero muchas de las consignas que se generaron en la crisis del 2001, como los mecanismos de representación popular, el voto directo para representantes en el congreso, mecanismos de representación alternativos como la banca pública, entre otras. Así, quienes alcanzan cierto nivel de reconocimiento público merced a encuestas (la mayoría de las veces paga) o a presencia mediática (también paga), se presentan como dirigentes. Si estos dirigentes pagan su reconocimiento, se hacen un lugar propio, pero si alguien ya establecido lo paga, esta nueva promesa de dirigente jura un vasallaje político, hasta que la traición los separe.
Así se repite el cuento del dueño de la pelota, quien la tiene elije, el que no la tiene, o es un jugador del que no puede prescindirse (en política esto solo pertenece al terreno de los cuadros técnicos y cada vez menos) o tiene que hacerse “amigo” del dueño de la pelota.