miércoles, 13 de agosto de 2014

La confusión entre estado y gobierno



Mucha gente confunde estos dos conceptos, definamos estado como la estructura burocrática y de planta permanente que garantiza el cumplimiento de los derechos y obligaciones de un país (me gustaría mas decir nación, pero este concepto está muy devaluado por quienes tendrían que enaltecerlo, y esa es otra discusión); y gobierno es una organización política que dirige al estado por un período de tiempo limitado y de planta transitoria (ya que cumplido su período de gobierno los funcionarios políticos son reemplazados por los pertenecientes al nuevo gobierno). Estas definiciones que la mayoría de los politólogos o demás amanuenses de las “ciencias” (¿?) sociales me discutiría, está hecha en función de un concepto de ingeniería (disciplina proveniente de las ciencias exactas, y por lo tanto practicante del método científico formulado por Descartes), donde interesa describir la función, el alcance y los recursos. Para cualquier inquietud sobre el planteo de discusiones sobre esto los remito a la muy extensa bibliografía sobre sistemas y organizaciones, ya que desde tiempos inmemoriales la ingeniería planteó la forma de organización del trabajo y no lo ha hecho nada mal, considerando que pasamos de vivir en chozas, curarnos con rezos y brebajes, comunicarnos por señales de humo y comer lo que se cazaba, a la actual civilización (les recordaría a algunos escépticos que la ingeniería solo interviene en la producción y no en la distribución)
Dejando de lado este planteo epistemológico, volvamos al tema de estado y gobierno, los gobiernos conducen a la estructura del estado, y cuando la conducción de alguno de sus componentes altera su naturaleza original el gobierno reemplaza al estado y sus roles se confunden. Cuando los gobiernos no conducen y solo administran, el estado impone su burocracia sobre las políticas que pretenda implementar un gobierno. Esta es una tensión ineludible de entre las políticas de gobierno (particulares de un partido político) y las políticas de estado (en teoría las establecidas por consensos de mayorías parlamentarias). Cuando una mayoría circunstancial establece políticas de estado sin consensos el estado desaparece como expresión de continuidad entre distintos gobiernos, debilitando su propia naturaleza, y lo que es peor, restando presencia ante la ciudadanía. Por otra parte un gobierno sin poder y sin capacidad de negociación queda sometido a una presencia burocrática que limita su capacidad de realizar su propuesta política. El estado eclipsa al gobierno y este pierde legitimidad.
Las restantes instituciones esenciales del estado, el poder legislativo y el judicial, en un país republicano con un sistema presidencialista, tienen menor participación en el estado de la “cosa pública”. Los legisladores, que si bien cuentan con representación popular que respalda su función, rara vez surgen de la forma prevista en la constitución, sino que obtienen su postulación, nominación y hasta incluso su cargo, en virtud de su cercanía a referentes políticos o su obsecuencia con los mismos. Similarmente hay jueces, suelen llegar al ejercicio de su cargo por cercanías a distintos factores de poder (aquí no necesariamente influye el poder político, sino también corporaciones profesionales, religiosas, económicas, etc.).
Así, en un escenario donde los gobiernos presentan mas legitimidad de origen que los restantes miembros de los otros poderes del estado (por si hay que aclararlo, a un presidente se lo elije en forma directa, los legisladores surgen de listan sobre las cuales no hay elección directa, y los jueces surgen muchas veces por la influencia de algún factor de poder, de allí que el ejecutivo muestre una mayor legitimidad ante el pueblo), no es extraño que se tienten con ejercer su poder sin tener mucha consideración con el resto de los poderes, así se subordina el dictado de leyes o el cumplimiento de sentencias al criterio presidencialista.
La historia nos muestra muchos ejemplos de esto, así el aumento de las atribuciones que logra un presidente lo hace a costa de la pérdida de poder de los restantes componentes del estado, así la burocracia estatal cede lugar a funcionarios gubernamentales que lo colonizan con miembros de su grupo político. El riesgo que se corre, es la “feudalización” de sectores del estado. Entonces, desaparece el control cruzado de poderes que consagra nuestra constitución y el “funcionario político” se convierte en amo y señor del sector gubernamental a su cargo. Este es el primer paso hacia la corrupción, e incluso al delito de acción pública (algo que ya debe haberse erradicado de la legislación vigente por la misma influencia de la que hablamos).
También debe reconocerse, que no se llega a este estado d cosas sin la participación necesaria de la oposición política al gobierno, ya sea por acción u omisión. Por acción cuando pretende participar de un gobierno de distinto signo político, bajo la forma de alianzas, adhesiones o la mera negociación; y por omisión, cuando no genera una opción política alternativa que sea atractiva (o la menos vista como viable) para la mayoría de la ciudadanía. Lo peor es que así se legitima al grupo político en el gobierno.
Por último, el gobierno fracasa inevitablemente, ya que la falta de controles lleva a la pérdida de rumbo, que se expresa en un primer momento como contradicciones (entre la ideología declamada y las acciones de gobierno) y finalmente con el fracaso de las políticas implementadas (la corrección de las acciones emprendidas son la garantía de éxito de la implementación de una política). La principal consecuencia de su fracaso es la deslegitimación de la ideología declamada, por el fracaso del gobierno. Un ejemplo histórico, es el fracaso del gobierno comunista ruso, por el cual se consideró fracasadas las teorías marxistas (aunque la distancia entre las propuestas de Marx y las llevadas a cabo por los gobiernos rusos , eran enormes).
Valen todas las analogías que se quieran plantear en los gobiernos argentinos de los últimos 30 años, es un buen ejemplo de practica política.



jueves, 3 de julio de 2014

Los tigres de cartón de hoy en día


Mao desarrolló una interesante teoría sobre los tigres de cartón, como una amenaza externa (aunque sea inventada) sirve para agrupar a gente, eliminar discrepancias y desviar la atención de temas que realmente importan. En Argentina existieron y existen muchos de ellos. El primer tigre fue Dorrego, creado por una aristocracia portuaria e inmolado para producir una división que permitiera a los beneficiarios de la economía puerto-dependiente debilitar un naciente naciente acuerdo sobre la regulación de las regalías portuarias, fuente de la riqueza porteña y principal factor de control del desarrollo del interior.
Los creadores de ese tigre de cartón trataron de pasar desapercibidos, pero la famosa carta de Viale a Lavalle muestra como influyeron y como trataron de que no se supiera quienes eran los instigadores del fusilamiento. La guerra civil desatada le permitió a esos grupos continuar con sus negocios sin perturbaciones, hasta el surgimiento de Rosas, otro tigre de cartón pintado como tirano, populista e incluso hoy en día tratado como parte de la oligarquía terrateniente argentina (algo totalmente fuera de los tiempos histórico-económico), que justificó recuperar el “libre comercio” con la potencia hegemónica británica. También el tigre de cartón de “civilización y barbarie” ocultó la matanza de mas de 3000 prisioneros de la batalla de Pavón y permitió cambiar varios aspectos de la constitución de 1853 empezando con el reemplazo de la palabra “Confederación Argentina” por “Nación Argentina” y la restitución de privilegios a los mismos intereses que hicieron fusilar a Dorrego y derrocaron a Rosas y Urquiza.
A lo largo de muestra historia se siguieron repitiendo esos tigres, entre ellos: el personalismo radical de Irigoyen, el fascismo de Perón, la “lentitud de Ilia, la violencia terrorista, la inviabilidad del gobierno de Isabel Perón, la incapacidad radical de gobernar, el neo liberalismo peronista, la convertibilidad, etc. Todos ellos basados, en forma interesada, en el relato de una intelectualidad soportada por un stablishment económico tras nacional, que disponiendo de medios económicos y culturales, encumbraba a grupos de pensamiento funcionales a sus intereses. Hoy, no han cambiado las cosas, lo que sí ocurre es que hay muchos tigres y lo que planteó Mao como factor único de una estrategia política, se ha convertido en una estrategia mas, o si se quiere, como marco teórico de un análisis estratégico.
Así hoy, el tigre de los golpes militares que permitió a grupos de interés económico, permanecer ocultos e incluso plantear un genocidio, no puede ser invocado, por eso el error estratégico de este gobierno de incluir a grupos de militares como parte de su proyecto político (dejando de lado el cuestionamiento sobre el general Milani) que puede reabrir esa posibilidad en un futuro. Este tigre fue reemplazado por la exacerbación de las debilidades de los gobiernos, así a Alfonsín le complicaron los problemas sociales de la crisis económica después que los militares obtuvieran la ley de obediencia debida, así crearon dos tigres: el peligro de interrumpir el proceso democrático y la falta de capacidad de generar crecimiento económico (en una década signada por una recesión global), con ello se interrumpió el proceso de investigación de los crímenes de la dictadura que hubieran conducido a los grupos económicos que instigaron a los militares y las reformas económicas que se planteaban que perjudicaban a la burocracia sindical y la grupos de económicos de poder concentrado. Menem utilizó la renovación del peronismo como tigre de cartón electoral para presentarse como un nuevo peronismo y terminó siendo el viejo liberalismo conservador. De la Rúa, fue lo mismo con la careta radical e incluso precipitó la crisis de 2001 por su propia inoperancia. Este gobierno abrió sus flancos a los ataques de los grupos concentrados mereced a sus propias contradicciones entre su propuesta política y la implementación de las políticas que declamaba, este gobierno dibujo los tigres que se usaron en su contra.
Los tigres de cartón que hoy se enarbolan por el gobierno y la oposición generan un enfrentamiento estéril, ya que la confrontación se desvía de lo fundamental, que el gobierno no puede plantear por sus propias contradicciones y la oposición por que defiende a impresentables. Los únicos beneficiados siguen siendo los intereses concentrados, mandantes de políticos impresentables, intelectuales mercenarios o anquilosados en ideologías superadas por la modernidad y funcionarios incapaces, política y técnicamente.



martes, 24 de junio de 2014

Los últimos 20 años en datos (Nota 1)

Días pasados busqué en Internet la información económica de los últimos años y me encontré en el Ministerio de Economía con una cantidad de datos, que al empezar a analizarlos, me sorprendió, ya que publicaron información económica de los últimos 20 años un período que abarca las presidencias de Menen (2da presidencia), De la Rúa, Duhalde (Interinato), Néstor Kirchtner y Cristina Fernández de Kirchtner. La cantidad de información impide un análisis global y para llegar a una síntesis se requiere establecer ciertos puntos, por ello y en función de mi disponibilidad de tiempo iremos analizando esta información.
Empecemos por las cuentas nacionales de ingresos y gastos y analicemos los resultados. Una tabla simple de los datos con la que podemos empezar el análisis es la siguiente (los valores están expresados en millones de pesos) .



Uno de los renglones mas interesantes es la de resultado financiero, o sea la diferencia de todos los ingresos y todos los gastos, la cual se muestra en el siguiente gráfico, indicando los distintos períodos presidenciales. Los déficit fiscales del período Menem - De la Rúa, muestran una tendencia de aumento del déficit hasta la crisis del 2001, donde se revierte la tendencia en el interinato de Duhalde y continúa con el superavit en la presidencia de Nestor Kirchtner y el primer año de Cristina Fernández, a partir de allí, comienza un aumento del déficit a niveles no alcanzados por los gobiernos anteriores.



La primer pregunta a responder es si hay un problema de mala gestión de gobierno, como ser gasto excesivo y/o escasa recaudación, para responder a ello analicemos los ingresos y gastos corrientes para ver si surge un déficit producto de los gastos corrientes, que son aquellos que provienen del funcionamiento del estado, o de los ingresos corrientes que son los provenientes principalmente de los impuestos, o de los aportes al estado de otros organismo públicos.
El gráfico de la evolución del ingreso corriente, los gastos corrientes y su diferencia muestra una evolución de los gastos, sin tener una diferencia significativa con los ingresos corrientes, lo que llevaría a pensar en una presión recaudatoria muy grande que permita mantener el superávit corriente.



Vemos que a partir del año 2002/2003 se produce un aumento de los gastos e ingresos, manteniendo un superávit hasta ahora, pero aumentado alrededor de siete (7) veces. En el período 2002 – 2007 la curva de gasto (roja) presenta una concavidad negativa (tendencia a desacelerar el gasto), mientras que en el período 2007 – 2013, la concavidad de la curva de gasto es positiva (tendencia a la aceleración del gasto). Queda ver si el aumento del gasto se correspondió con una mayor presión impositiva, para ello tomamos el renglón de ingresos tributarios y construimos el siguiente gráfico.



A simple vista, si bien la curva de la carga impositiva sigue la evolución de los ingresos, los valores absolutos de los impuestos son sensiblemente menores que la curva de ingresos corrientes, sobre todo a partir de 2006. Esto sugiere una fuente de ingresos adicional que cubra la diferencia con los gastos corrientes, al menos en forma significativa. Para ello analizamos la evolución de las contribuciones del tesoro y las contribuciones de la seguridad pública.
Las contribuciones del tesoro muestra dos sectores con concavidades positivas pero de distintos ratios, el primer sector se ubica en el período 2003 – 2007 y el segundo en el período 2007 – 2013 con una mayor concavidad (una tasa de mayor de aumento de la contribución). Ambas curvas replican la evolución de la curva del gasto corriente.



Para confirmar si estos ingresos conforman la mayoría de la composición de los ingresos corrientes, se puede tomar la participación de estas tres componentes del ingreso total como porcentaje del ingreso corriente que genera el superávit primario. Esto da origen al siguiente gráfico.



Se ve que la carga tributaria era algo inferior al 70% hasta después de la crisis del tequila, después fue algo superior al 70% hasta el 2002 donde crece al 80% hasta 2006, descendiendo su participación a menos del 60% en 2013. Los aportes del tesoro si bien contribuyen en menor medida muestra una tendencia inversa a la mostrada por la carga tributaria. Los aportes de la seguridad social muestran una tendencia a participar cada vez en la conformación del ingreso corriente.
La conclusión es obvia, el superávit de los ingresos y gastos corrientes se mantiene mediante aportes del tesoro y la seguridad social a partir de 2006 – 2007, que practicamete duplicaron su participación en la composición de los ingresos. A pesar de ello se mantiene un déficit total equivalente a aproximadamente el 10% del gasto corriente. Esto indica que se está produciendo un endeudamiento para financiar gasto corriente.



jueves, 12 de junio de 2014

Una imagen vale mas que mil palabras



Recibimos varios mails comentando el programa PPT sobre la situación de la policía, si bien se pude tener distintas opiniones sobre el contenido editorial del programa, los hechos mostrados son indiscutibles y no hacen mas que mostrar una realidad que se oculta desde los discurso oficiales. Quizás por eso se pretende municipalizar la policía, para transferir el problema a los municipios. Les adjuntamos el enlace a parte del programa que fue subido a YOUTUBE.





Es increíble como se cae el discurso de Scioli sobre la inseguridad, las imágenes que en realidad son hechos nos muestra algo que estamos diciendo desde que comenzaron nuestros estudios sobre seguridad, no hay una dirigencia política con capacidad de implementar una política de seguridad. Sacan leyes, decretos dan discursos pero no se ponen al frente del problema y le dejan todo a la policía, que me recurda a la descripción que hacía Martín Fierro sobre los cantones de frontera, ayer eran los gauchos sometidos a la ley de leva, hoy son los policías que tratan de cumplir como pueden con una misión cada ves mas compleja y riesgoza.

domingo, 25 de mayo de 2014

Scioli parece querer armar un INDEC de la inseguridad



Días atrás el gobernador Daniel Scioli, dio una conferencia de prensa donde expuso los resultados de las medidas adoptadas en materia de seguridad y justicia, los resultados que señaló fueron:

- 18.000 procedimientos realizados
- 13.000 delitos esclarecidos
- 164 enfrentamientos
- 35 delincuentes abatidos
- reducción de asaltos (de 4300 a 3400)
- 1500 armas secuestradas
- 15.000 personas puestas a disposición de la justicia
- 1.500 procedimientos contra narcotráfico
- 123 operativos contra motochorros
- 333 aprehendidos en los operativos anteriores
- 121 motos expropiadas
- 73 armas incautadas

Si analizamos estos números fríamente, podemos ver que se creó un nuevo INDEC de la inseguridad, con números que sirven para armar un discurso pero no para cambiar una realidad que este gobierno provincial no puede controlar.
Hagamos un análisis matemático y político de las cifras que dio el gobernador

1.- Los 18.000 procedimientos realizados en 45 días son 400 operativos por día, si calculamos la fuerza policial según el número dado por el ministro en 40.000 efectivos operativos, se utilizó solo el 10% de la capacidad disponible en al fuerza policial para realizar operativos. El número ahora no parece tan grande en relación a la capacidad disponible.

2.- Los 13.000 delitos esclarecidos son solo el 2% del total de delitos denunciados en 2013, según los datos dados por la procuración de la suprema corte de la provincia (casi 695.000), si se proyectase esa tendencia al resto del año tendíamos solo un 16% de los delitos denunciados esclarecidos. Pero como se denuncia la mitad de los delitos cometidos (en una aproximación my optimista) 

3.- Respecto a los enfrentamientos y delincuentes abatidos, son datos que no se debe analizar ya que el enfrentamiento con un delincuente es algo que no debe buscarse, sino que ocurre, y no puede indicárselo como algo bueno, pues es el fracaso del verdadero objetivo que debe ser reducir y aprehender a un delincuente; y no enfrentarlo y abatirlo. Esto solo pone de manifiesto un costado facistoide de las políticas de seguridad que se están llevando a cabo.

4.- Respecto a la reducción de asaltos no se indicó como se obtuvo ese indicador, ya que debería tomarse un período mas largo de tiempo y una estadística completa de delitos, para ver si hay una fenómeno temporal, un desplazamiento de la modalidad delictiva o una efectiva reducción del delito señalado.

5.- Las 15.000 personas puestas a disposición de la justicia, no se indica si fue por delitos cometidos en este año, el año anterior, si registraban pedido de captura, si están en calidad de imputados o de sindicados. Esto también me llevaría a preguntarme si hay capacidad carcelaria para esa cantidad de detenidos, o si solo declararon y quedaron el libertad. También podría podría pensarse con mala leche que se arrearon perejiles para crear número, pero no hay suficiente información para saber a que obedecen los arrestos, por otra parte la cantidad total de imputados que reporta la procuración de la provincia respecto del total de las denuncias de delito  mantendría las proporciones entre delitos esclarecidos (los 13.000) y los imputados (15.000).

6.- Respecto a la cantidad de armas secuestradas (1.500) en 18.000 operativos arroja un arma secuestrada cada 12 operativos. O se realizaron muchos operativos contra delitos menores o su eficacia para hallar armas es muy baja. Lo mismo puede concluirse respecto a la cantidad de detenidos, solo un arma por cada 10 detenidos a disposición de la justicia (esto último me lleva a reforzar mi suposición sobre el arreo de perejiles).

7.- Los 1.500 operativos contra el narcotráfico, no reportan traficantes detenidos de cierta importancia, ni responsables de las estructuras de narco-lavado de dinero; por lo que parece que su eficacia fue baja para obtener resultados de alto impacto en las estructuras delictivas, incluso dada la relevancia de este tipo de delito, solo 8 de cada 100 operativos se realizaron contra este tipo de delito, y por los resultados mostrados la mayoría deben haberse hecho contra vendedores callejeros (nuevamente perejiles).

8.- Respecto a los operativos contra moto chorros fueron menos del 1% del total de operativos realizados a pesar de ser los mas sencillos de realizar, sus resultados deberían contrastarse contra la cantidad de personas identificadas y vehículos inspeccionados. Por otro lado las detenciones en estos operativos son solo 1 de cada 50 detenidos y 1 de cada 20 armas secuestradas; también llama la atención que se secuestraron 121 motos y se detuvo a 333 personas, 3 personas por moto. Este último dato puede no ser claro ya que no hay muchos detalles de los números.

En síntesis, los operativos realizados en función de la capacidad operativa existente no fue de la magnitud que parecería frente a una emergencia de seguridad, el número de delitos esclarecidos y personas detenidas no aumentó significativamente respecto de valores históricos. Se pone de manifiesto una dinámica represiva mas que preventiva y se pretende justificar la falta de resultados con números que no resisten un análisis detallado. Queda además, el hecho de presentar como resultado el número de delincuentes abatidos, algo mas próximo a los linchamientos que a la generación de un clima de seguridad ciudadana.                  
  
                           











domingo, 18 de mayo de 2014

Tecnología mal empleada


No es nuevo decir que soy un crítico de como se implementan las políticas a nivel nacional, provincial y municipal, sobre todo por las contradicciones que generan con las mismas formulaciones políticas. Para poner en claro esto, analizamos algunos casos.
El proyecto de reforma del código penal en primer lugar es un claro ejemplo de contradicciones, se declama desde la conducción política que no debe estigmatizarse la pobreza, que debe respetarse la voluntad de la ciudadanía y que el objetivo de una condena a reclusión es lograr la re inserción del condenado mediante el cumplimiento de la condena y su preparación para tener mas oportunidades cuando termine su condena. En primer lugar el proyecto del código enuncia las propuestas recibidas y las analiza, pero formula un proyecto que difiere sustancialmente de las propuestas recibidas, erigiéndose en el producto de una élite jurídica que solo debate en claustros universitarios de vinculados al estudio del derecho. Esto deja la impresión que el proyecto de reforma del código penal fue realizado ignorando el interés de distintos grupos de ciudadanos vinculados al tema, se formuló de acuerdo a criterios no debatidos previamente por representantes de las distintas expresiones políticas del país, siendo que el código afectará a todos los ciudadanos y deberá ser aprobado por los legisladores representantes de las distintas expresiones políticas. Otra contradicción surge entre la formulación política de no criminalizar la pobreza y la fundamentación del criterio sobre la no criminalización del delito, ya que las condiciones de exclusión en que se crió el criminal fueron las causales que lo llevaron a cometer el delito y no una decisión personalísima, con lo cual reconoce explícitamente que es la pobreza la que lo lleva a delinquir (restaría preguntarse si el caso Robledo Puch obedece a esos postulados). Por último, parecería que el sistema carcelario es algo ajeno al poder judicial y los juzgados de ejecución penal fueran organismos abstractos que no intervienen en las condiciones en que un condenado cumple su pena. Mas aún, proponer que el sistema carcelario no cumple la función de resocializar al reo, obligaría a reformular el funcionamiento de los juzgados de ejecución penal y no suprimir la penalización del delito, algo que escapa a la competencia judicial y es algo político, no jurídico; sobre todo no asumiendo su competencia en materia de ejecución penal. Esto no tiene por objeto discutir el proyecto de reforma del código penal (algo que estamos haciendo en el blog: http://insepu.blogspot.com.ar/2014/04/analisis-de-la-reforma-al-codigo-penal.html ) sino poner evidencia las contradicciones que existen entre las líneas políticas formuladas desde el gobierno y las acciones supuestamente “técnicas” que apoya o promueve.
Podemos ahora analizar algo mas “técnicamente duro”, en materia de seguridad se propone que los motociclistas usen un chaleco identificatorio con el número de la patente y también se les prohíbe circular por ciertas calles (céntricas), las mismas propuestas surgen de los gobiernos provincial, CABA y varios municipios. Quienes propugnan tales medidas para “garantizar la seguridad” cometen no solo errores procedimentales sino que entran en contradicción con las políticas que dicen pretender implementar. Dediquemos algunos párrafos a los errores procedimentales, el primero prohibir la circulación de motos o forzar una identificación de quienes conducen genera mas problemas a quienes no cometen delitos, ya que el delincuente copiará el número de algún cadete, poniendo en serios problemas al trabajador y dándole un nivel de impunidad adicional (para quienes argumenten que se puede perseguir mejor al delincuente por el chaleco y su número, basta que el delincuente use una chaleco arriba de otro, se saque el chaleco con el que cometió el ilícito y se quede con el que lleva abajo, que hasta puede ser legal). Tampoco que circule un solo conductor por moto evitaría cierto tipo de delitos que requiere huir los mas rápido posible, dos delincuentes puestos en combinación actuarían uno cometiendo el ilícito y el otro como apoyo, dejándole el vehículo a su disposición para que huya (incluso puede pretender que se lo robó y dar detalles que confundan a la policía). Por último, evitar que se cometan cierto tipo de delitos en un determinado sector (micro centro , o áreas urbanas) no evita que se cometan en otros sectores (áreas peri urbanas). Se podrían detallar mas errores sobre esta propuesta, pero volvamos a la contradicción, el uso de motos para cometer ciertos ilícitos se basa en que no hay control real sobre las motos que circulan, ya que si hubiera un control efectivo nadie cometería un delito con su moto o una moto registrada a su nombre y circular con una moto robada o adulterada, no sería posible. Es la falta de control sobre las motos lo que genera que se la use con fines delictivos, pretendiendo solucionar ese problema con nuevo control, que no resulta útil como preventivo y que no garantiza que no se sigan usando con el mismo propósito. La evidente contradicción surge al proponer un control por parte de las autoridades, que han fallado previamente en los controles que hubieran evitado el problema.
Citemos por último otros ejemplos, como son: el uso de radares para el control de la velocidad en áreas urbanas o peri urbanas donde deben ser los semáforos quienes deben regular la velocidad, el uso de cámaras de seguridad para detectar delitos y no tener un mecanismo de intervención policial rápido que permita evitar la consumación del delito, la saturación de un territorio con presencia policial que por aptitud del personal (falta de capacitación, sobre exigencia horaria, medios técnicos, etc.) y procedimientos que estimulen su intervención (suspensiones ante lesiones o muerte del delincuente, falta de estímulos por intervención, riesgos personales y familiares por intervenir ante ciertos criminales, pobre cobertura en caso de lesiones permanentes o muerte, etc.), medios de apoyo como armas, elementos de protección (cascos, chalecos) y vehículos que no cuentan con soporte (muchos de estos elementos deben ser adquiridos por los policías) y el mantenimiento de los mismos (faltan armeros, mecánicos, etc.).
Creo que podríamos hacer una gran lista de ejemplos, pero lo esencial que surge es la permanente contradicción entre la política formulada y su implementación, esto no reconoce ideología, la incapacidad de articular política con estrategia y táctica es transversal a izquierdas y derechas, a niveles nacionales, provinciales o municipales; parafraseando a Discépolo “los inútiles nos han alcanzado”


viernes, 9 de mayo de 2014

¡No tienen vergüenza!


Ayer ocurrió una nueva tragedia que costó la vida de 8 personas, esto muestra hasta donde las causas de la inseguridad se centran en una la falta de presencia del estado, algo declamado hasta el hartazgo pero nunca concretado en la realidad. El hecho podrá ser doloso o culposo, pero los hechos previos a la tragedia, exponen la ausencia de la asistencia que el estado debería haber brindado.

Como primer aspecto, había una mujer a cargo de 5 hijos que no estaba cubierta por la asignación universal por hijo, la falta de asistencia no era ignorada por quienes asistían a los niños, la mayor de las criaturas tenía 13 años y la menor 3 años, concurrían a una escuela y había algunos no documentados. Durante ese tiempo, la interacción con personas que podían y/o debían llevar una asistencia por parte de distintos organismos del estado no se realizó.  Maestros, profesores, asistentes sociales, policías, fiscalías, etc. no vieron, o mejor dicho ignoraron, lo que pasaba en esa familia, y lo peor es que no hay mecanismos instrumentales para que esto vuelva a pasar.

Hubo antecedentes de violencia familiar que no fue debidamente atendida, e incluso fue ignorada, según manifestaron algunos vecinos, incluso hubo denuncias al 911, queda en evidencia la falta de protocolos de control en el sistema de emergencias (que en realidad funciona mas como “call center” que como auxilio, control y auditoría de emergencias de seguridad) y la inutilidad de los protocolos de intervención policial para problemas complejos. También se evidenció la inutilidad de los procedimientos jurídicos para contener un problema de violencia de género, ya que varios testimonios señalan que la mujer habría presentado denuncias tanto en sede policial como judicial. La demora de los procedimientos jurídicos, que solo operan como registros burocráticos y no como articulador de procedimientos sociales y policiales que operen sobre el problema.

La escuela donde asistían los niños no efectuó las denuncias pertinentes por los problemas que evidenciaban los menores, a pesar que deberían contar con asistentes sociales que articulasen con los programas municipales, provinciales y nacionales cuando detecten casos de esta naturaleza. La función de las escuelas quedó reducida, en este caso, a brindar una alimentación insuficiente (a lo sumo 2 de las 4 comidas diarias), una instrucción deficiente (no por este caso en particular sino por los resultados de las evaluaciones que se realizan) y una contención nula, ya que los menores o no tuvieron la confianza en los educadores para contarles el problema que atravesaban o estos los ignoraron.

El sistema de salud no registró los nacimientos de varios de ellos, uno de los niños era discapacitado y nadie efectuó los trámites para otorgarle una pensión y la asistencia que por ley le hubiera correspondido. Es impensable imaginar que la mujer o sus hijos no haya concurrido a algún centro de salud o sala médica, donde no se registró su situación y no se dio intervención a los  sistemas de asistencia social.                         

El municipio no tenía registrado el asentamiento donde vivía la mujer con sus hijos en condiciones mas que precarias, no había un control de condiciones de habitabilidad que vinculara las condiciones precarias de la vivienda con planes de asistencia social, no había vinculación entre los centros de ayuda social donde concurría la familia para buscar comida y asistentes sociales que analizaran los distintos casos y buscaran soluciones a cada problema.

Pero una vez ocurrida la tragedia, todos los políticos responsables de la ausencia del estado se sintieron muy preocupados, se sacaron fotos con cara compungida y prometieron que esto no quedaría impune, suponiendo sin ninguna investigación, que estaban en presencia de un hecho doloso. Esta suposición políticamente les conviene mas, ya que se desvía la atención hacia el presunto culpable, ocultando la culpa que es exclusivamente de ellos ¡No tienen vergüenza!